Tres llamadas confusas y datos incorrectos sobre las bombas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

La organización terrorista ETA realizó ayer tres llamadas telefónicas alertando de la colocación de otros tantos artefactos explosivos en Mallorca, aunque el contenido y la forma en que se realizaron fueron bastante confusos. La banda telefoneó a Radio Taxi de Guipúzcoa, a los bomberos de la localidad mallorquina de Calviá y a un teléfono de servicio público de Andalucía, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.
Los bomberos de Calviá, la localidad donde ETA asesinó a dos guardias civiles hace diez días, recibieron una llamada en nombre de ETA a las 11.00 horas aproximadamente. En la misma, un hombre con la voz, al parecer, distorsionada, informaba de la colocación de varias bombas en Palma y decía hacerlo en nombre de ETA. Sin embargo, y en contra de lo que suele hacer la organización terrorista, el mensaje no fue repetido, se hizo muy rápido y los bomberos no pudieron tomar nota. Además, este destacamento de bomberos no graba las llamadas que se producen, informaron a Europa Press fuentes del mismo.
Una media hora después, sobre las 11.30 horas, otra llamada a Radio Taxi Guipúzcoa, realizada desde Francia, informaba también de varios artefactos explosivos en Mallorca. La persona que atendió la llamada escribió un nombre de un establecimiento que no existe y sólo parte del nombre de la segunda calle donde supuestamente iba a estallar un artefacto, que luego resultó ser la calle Joaquín Fuster, donde se sitúa el restaurante Enco.
El modo utilizado por ETA para advertir de las explosiones no es el habitual. Cuando los terroristas utilizan un teléfono de Euskadi para dirigir la llamada, suelen elegir el de la DYA y nunca antes habían utilizado Radio Taxi. En el comunicado hecho público la pasada madrugada por la banda, ésta se reivindica, entre otros, el atentado contra la sede del PSE en Durango, afirmando que realizó una llamada de aviso al Ayuntamiento y otra al servicio de emergencias, pero que “los policías de la sede del 112 cortaron ésta para que el militante de ETA llamara de nuevo y poder tener tiempo de detenerlo”.