Un año decepcionante para los alcarreños en Primera Nacional A
01/10/2010 - 09:45
Por: DIEGO FERNÁNDEZ. GUADALAJARA
FÚTBOL SALA PRIMERA NACIONAL A
Azulejos Brihuega, Grupo Gallego Alamín y Efaye Marchamalo no cumplieron sus objetivos
Concluye una temporada para olvidar para los nuestros en Primera Nacional A. Ninguno de los equipos de Guadalajara presentes en esta categoría, la de bronce del fútbol sala español, ha conseguido cumplir sus respectivas metas, como sus propios entrenadores reconocen.
Y es que el Brihuega no ha peleado por el ascenso, el Alamín ha quedado en tierra de nadie, peor de lo que esperaba... y el Efaye Marchamalo, cuyo objetivo era el de mantenerse, ha descendido a Primera B.
Azulejos y Pavimentos Brihuega
Pero vayamos caso por caso. El Azulejos y Pavimentos Brihuega ha finalizado la temporada en la séptima plaza con 49 puntos. La escuadra briocense ha ganado 15 partidos, empatado cuatro y perdido 11. Ha marcado 102 goles y ha encajado 79. No son malos números... pero están lejos de los que pretendía conseguir el equipo, que incluso soñaba con el ascenso a División de Plata o, cuando menos, con acabar el curso entre los de arriba.
Su entrenador, Isma Mínguez, considera que hemos estado irregulares, tuvimos mucha irregularidad tanto en el juego como en los resultados y en el rendimiento. Sabíamos que el segundo año en una categoría nueva iba a ser complicado tras nuestra buena temporada del año anterior, pues ya no íbamos a ser el equipo sorpresa. Ha sido una campaña dura. El técnico reconoce que esperaba más, las expectativas eran más altas. Las fijamos con respecto a los objetivos del año anterior, y el nivel de la categoría ha subido.
Grupo Gallego Alamín
El Alamín, por su parte, ha acabado la campaña en la zona media, en la décima plaza, gracias a sus 43 puntos. Los números que ha presentado han sido muy equilibrados: ha ganado 14 encuentros, ha empatado uno y ha perdido 15. Su balance de goles a favor-en contra casi no ha podido ser más igualado, con 128 tantos marcados y 129 encajados.
El técnico alaminero, Antonio Portillo, señala que esperaba más y que su equipo en líneas generales ha estado irregular. No hemos cogido una racha buena de tres-cuatro-cinco partidos seguidos ganados. Hemos tenido altibajos. El preparador del equipo de la capital provincial indica también que han resultado claves las lesiones de larga duración de algunos jugadores. Sin ellas, creo que habríamos luchado por el segundo o el tercer puesto, merecíamos una posición mejor. A nivel de clasificación creo que el equipo podía haber dado más de sí. La competición ha estado muy igualada.
Efaye Marchamalo
Por último, el Efaye Marchamalo desciende de categoría tras haber concluido la campaña en la antepenúltima plaza, la decimocuarta, con 24 puntos. Ha vencido en siete ocasiones, igualado en tres y caído en 20. Ha marcado 97 tantos y ha encajado 135, siendo también el tercero peor de la categoría en ambos apartados estadísticos.
César Santos, que sustituyó a Isma Sanz en enero como técnico del equipo, indica que no se ha conseguido el objetivo, que era la permanencia. Creo que la forma de trabajar tuvo que ser distinta y que el equipo tenía calidad de sobra como para mantenerse en la categoría. El preparador considera que la mala campaña es culpa de un fallo de todos, de todas las partes. Se podía haber hecho mejor. El técnico lamenta además que ningún chaval del conjunto que entrena no haya jugado con el primer equipo en Honor.
En definitiva, una campaña para olvidar para los nuestros, que esperan ahora a la liga de verano, la de los despachos, para conocer cuál será su futuro.
Azulejos y Pavimentos Brihuega
Pero vayamos caso por caso. El Azulejos y Pavimentos Brihuega ha finalizado la temporada en la séptima plaza con 49 puntos. La escuadra briocense ha ganado 15 partidos, empatado cuatro y perdido 11. Ha marcado 102 goles y ha encajado 79. No son malos números... pero están lejos de los que pretendía conseguir el equipo, que incluso soñaba con el ascenso a División de Plata o, cuando menos, con acabar el curso entre los de arriba.
Su entrenador, Isma Mínguez, considera que hemos estado irregulares, tuvimos mucha irregularidad tanto en el juego como en los resultados y en el rendimiento. Sabíamos que el segundo año en una categoría nueva iba a ser complicado tras nuestra buena temporada del año anterior, pues ya no íbamos a ser el equipo sorpresa. Ha sido una campaña dura. El técnico reconoce que esperaba más, las expectativas eran más altas. Las fijamos con respecto a los objetivos del año anterior, y el nivel de la categoría ha subido.
Grupo Gallego Alamín
El Alamín, por su parte, ha acabado la campaña en la zona media, en la décima plaza, gracias a sus 43 puntos. Los números que ha presentado han sido muy equilibrados: ha ganado 14 encuentros, ha empatado uno y ha perdido 15. Su balance de goles a favor-en contra casi no ha podido ser más igualado, con 128 tantos marcados y 129 encajados.
El técnico alaminero, Antonio Portillo, señala que esperaba más y que su equipo en líneas generales ha estado irregular. No hemos cogido una racha buena de tres-cuatro-cinco partidos seguidos ganados. Hemos tenido altibajos. El preparador del equipo de la capital provincial indica también que han resultado claves las lesiones de larga duración de algunos jugadores. Sin ellas, creo que habríamos luchado por el segundo o el tercer puesto, merecíamos una posición mejor. A nivel de clasificación creo que el equipo podía haber dado más de sí. La competición ha estado muy igualada.
Efaye Marchamalo
Por último, el Efaye Marchamalo desciende de categoría tras haber concluido la campaña en la antepenúltima plaza, la decimocuarta, con 24 puntos. Ha vencido en siete ocasiones, igualado en tres y caído en 20. Ha marcado 97 tantos y ha encajado 135, siendo también el tercero peor de la categoría en ambos apartados estadísticos.
César Santos, que sustituyó a Isma Sanz en enero como técnico del equipo, indica que no se ha conseguido el objetivo, que era la permanencia. Creo que la forma de trabajar tuvo que ser distinta y que el equipo tenía calidad de sobra como para mantenerse en la categoría. El preparador considera que la mala campaña es culpa de un fallo de todos, de todas las partes. Se podía haber hecho mejor. El técnico lamenta además que ningún chaval del conjunto que entrena no haya jugado con el primer equipo en Honor.
En definitiva, una campaña para olvidar para los nuestros, que esperan ahora a la liga de verano, la de los despachos, para conocer cuál será su futuro.