Un avión de con destino a Girona aterriza de emergencia
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Con la tragedia de Barajas aún reciente, la alarma volvió a saltar ayer en un avión de la compañía Ryanair que cubría la línea entre la ciudad británica de Bristol y Girona.
Una despresurización en pleno vuelo obligó al piloto a descender en pocos minutos aproximadamente 8.000 metros, hasta aterrizar de emergencia durante la noche del lunes en la ciudad gala de de Limoges. El rápido descenso provocó heridas leves en los tímpanos a al menos 26 personas, entre ellos 18 españoles.
La aeronave, un Boeing 737, había partido desde Bristol con 176 personas a bordo, la mayoría de ellas británicas. Su destino era Girona, pero a medio camino sufrió una despresurización por causas desconocidas que obligó al pilotó a modificar los planes y realizar un descenso de emergencia que, en sólo cinco minutos, llevó al pasaje de 10.000 metros de altura a sólo 2.000, para después aterrizar en el aeropuerto francés de Limoges, situado en el céntrico departamento de Alto Vienne.
Los cambios bruscos en la presión provocaron heridas leves en los tímpanos a 26 de los viajeros, de los cuales 18 eran españoles, ocho adultos y diez niños. Nueve de los menores, que habían viajado a Reino Unido con la Fundació Joan Riera para aprender inglés, fueron atendidos en la Clínica Chénieuz de Limoges, a donde llegaron para un reconocimiento médico auricular, según fuentes del centro hospitalario. Los nueve españoles restantes recibieron atención en el Centro Hospitalario Universitario y, al igual que los anteriores, abandonaron las instalaciones poco después.
Pese a la alerta desatada, todo ha quedado en un susto, como explicó el gerente de la Fundació Joan Riera de Santa Coloma de Farners, Ricardo Dilmé, aunque esto no ha evitado que, especialmente las familias de los niños, hayan pasaran varias horas muy angustiosas. Finalmente, los heridos partieron hacia su destino en autobús, mientras que los pasajeros ilesos viajaron en otro avión fletado por Ryanair.
Ryanair informó en un comunicado de que el avión había pasado su última revisión el pasado 24 de julio y el comandante del vuelo lleva trabajando para la aerolínea irlandesa cinco años y siete meses y tiene más de 13.400 horas de vuelo acreditadas.
La aeronave, un Boeing 737, había partido desde Bristol con 176 personas a bordo, la mayoría de ellas británicas. Su destino era Girona, pero a medio camino sufrió una despresurización por causas desconocidas que obligó al pilotó a modificar los planes y realizar un descenso de emergencia que, en sólo cinco minutos, llevó al pasaje de 10.000 metros de altura a sólo 2.000, para después aterrizar en el aeropuerto francés de Limoges, situado en el céntrico departamento de Alto Vienne.
Los cambios bruscos en la presión provocaron heridas leves en los tímpanos a 26 de los viajeros, de los cuales 18 eran españoles, ocho adultos y diez niños. Nueve de los menores, que habían viajado a Reino Unido con la Fundació Joan Riera para aprender inglés, fueron atendidos en la Clínica Chénieuz de Limoges, a donde llegaron para un reconocimiento médico auricular, según fuentes del centro hospitalario. Los nueve españoles restantes recibieron atención en el Centro Hospitalario Universitario y, al igual que los anteriores, abandonaron las instalaciones poco después.
Pese a la alerta desatada, todo ha quedado en un susto, como explicó el gerente de la Fundació Joan Riera de Santa Coloma de Farners, Ricardo Dilmé, aunque esto no ha evitado que, especialmente las familias de los niños, hayan pasaran varias horas muy angustiosas. Finalmente, los heridos partieron hacia su destino en autobús, mientras que los pasajeros ilesos viajaron en otro avión fletado por Ryanair.
Ryanair informó en un comunicado de que el avión había pasado su última revisión el pasado 24 de julio y el comandante del vuelo lleva trabajando para la aerolínea irlandesa cinco años y siete meses y tiene más de 13.400 horas de vuelo acreditadas.