Un herido grave al arder su vehículo en Alicante en la tercera jornada de paro

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: AGENCIA. MADRID
Las movilizaciones de los transportistas contra la subida del gasóleo está provocando trágicas consecuencias.
Tras la muerte ayer de un miembro de un piquete en Granada y después de que un camionero resultase herido de gravedad esta madrugada con quemaduras de segundo grado en el 60% de su cuerpo al arder la cabina de su vehículo, hoy otro camionero ha resultado herido en nuevos altercados registrados en un polígono industrial de Alicante. Y mientras la tensión aumenta, las fuerzas de seguridad han tenido que intervenir en el conflicto para garantizar el orden público y el derecho a trabajar de los camioneros que no secundan los paros. Los Mossos desbloquearon ayer la frontera de La Jonquera mientras la Policía Nacional desplegó los antidisturbios en la A-1 de Madrid. Crece la tensión en una nueva jornada de huelga marcada por los incidentes en Alicante. Dos transportistas han resultado heridos en apenas nueve horas. El primero presenta quemaduras graves tras el incendio de cinco camiones. Además un turismo ha arrollado al segundo esta misma mañana en el polígono de Las Atalayas.El atropello ha ocurrido en torno a las 11.40 horas cuando un vehículo que acababa de cargar paquetes en una empresa de mensajería arrolló a un grupo de huelguistas en las inmediaciones del Polígono de Las Atalayas en Alicante. El transportista recibió el impacto del coche y fue arrastrado unos 50 metros mientras el conductor se dio a la fuga. Este accidente se suma al registrado la pasada madrugada cuando un conductor resultó herido grave en el incendio de cinco camiones estacionados en el polígono industrial de Las Granadinas, en la localidad alicantina de San Isidro.
El transportista de la empresa Alcotrans, de 43 años y natural de Granada, dormía en el interior de uno de los vehículos calcinados cuando se declaró el incendio, al parecer provocado. Según el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU), está ingresado en el Hospital General de Alicante con quemaduras de segundo grado. Hoy mas de un centenar de transportistas se concentraron guardando un minuto de silencio en MercaGranada en memoria del camionero fallecido ayer tras ser atropellado por una furgoneta. Los manifestantes realizaron después una marcha con pancartas y crespones negros en memoria del compañero fallecido cuyo sepelio se celebrará esta tarde en la Iglesia Virgen del Rocío de Peligros.

El centro logístico de San Isidro, ya en calma y sin presencia de piquetes, se ha convertido durante las últimas horas en el principal foco de altercados en la Comunidad Valenciana que ha forzado la intervención de la Guardia Civil.

El Gobierno ordena mano dura para frenar a los piquetes

El Gobierno pidió ayer mano dura a la Policía y a la Guardia Civil para desalojar de las carreteras a los piquetes que bloquean el tráfico y acosan a los transportistas que han decidido no secundar la huelga. Así lo explicaron este miércoles fuentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que a última hora del martes y en la mañana del miércoles celebraron distintas reuniones de coordinación para abordar un operativo que deje expeditas las vías. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que el Ejecutivo “está poniendo todas las medidas a su alcance y pondrá más si es necesario” para garantizar los derechos de los ciudadanos.

En un clima enrarecido por la muerte de un huelguista –el martes en Granda- y con el tono de las protestas muy elevado, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, advirtió que se han desplegado 25.100 agentes que –dijo- se aplicarán “con la máxima contundencia y firmeza” para garantizar el abastecimiento de productos básicos.

Los piquetes, recordó Pérez Rubalcaba, son “ilegales”, y se enfrentan –de forma personal- a multas, sanciones y a la retirada de puntos del carné de conducir. El paso adelante de Interior tuvo su primera y más espectacular expresión en un efectivo despliegue de los antidisturbios en la N-1 en sentido entrada a Madrid, donde 34 camioneros de entre los muchos que habían colapsado el tráfico fueron detenidos y conducidos a la comisaría de Moratalaz para, en su caso, ser puestos a disposición judicial. Fueron ocho las unidades de la Unidad de Intervención Policial (UIP) –los antidisturbios- las que solventaron la situación sin necesidad, eso sí, de utilizar la fuerza. Algunos de los arrestados se enfrentan cargos de coacción y desobediencia a la autoridad, además de al de alteración del orden público.