Una superviviente denuncia el retraso en el auxilio tras el accidente
01/10/2010 - 09:45
Tres meses y medio después de la catástrofe, que se cobró la vida de 154 personas, tres de los 18 supervivientes del avión de Spanair accidentado en Barajas comparecieron ayer ante el juez Javier Pérez. Una de ellas, María Loreto Mercedes, que viajaba con su hija de 23 años, que falleció en el siniestro, denunció durante su testimonio el retraso en el auxilio tras el accidente.
Loreto, natural de Monforte de Lemos (Lugo), tomó el pasado 20 de agosto, junto a su hija, el avión JK5022 de Spanair para regresar a Las Palmas de Gran Canaria tras terminar una comisión de servicios en las Islas Seychelles, al noroeste de Madagascar. Su especialidad es medicina intensiva, especialmente medicina de catástrofes. Eso le salvó la vida. La mujer se sentó en la segunda fila del avión, mientras que su hija iba unas plazas más atrás. Tuve la percepción de que el avión no iba bien. Se abortó un primer despegue y se cargó de combustible el avión. En el segundo despegue, algo no iba bien y pensé que se abortaría. Mi sorpresa fue que salió. A los segundos viramos y chocamos, narró en el exterior de los Juzgados.
Loreto quedó tendida en el suelo, con el cuerpo prácticamente destrozado. Estaba consciente y avisé con la mano izquierda a los médicos. Les comenté que tenía un hemotórax y que debían de pincharme en la pleura. Estoy viva porque soy médico y porque me diagnostiqué, subrayó, a lo que añadió: Si llego a estar inconsciente, me hubieran dejado de lado. Estoy segura que estaría muerta. Según sus cálculos, los médicos llegaron a los 40 minutos. Iba perdiendo capacidad respiratoria. Si tardan un cuarto de hora más, estaría muerta, reseñó. Tras ser rescatada, la trasladaron al hospital, donde permaneció cinco semanas en coma inducido.
Tanto ante el juez como ante los periodistas, la mujer denunció la tardanza de las operaciones de rescate, preguntándose cómo se pudo tardar tanto si el avión estaba en la cabecera de la pista y los bomberos lanzaron tres bengalas para alertar de lo sucedido. Cómo puede haber una vaguada, un río y una arboleda al lado de la pista de un aeropuerto, criticó.
La superviviente se preguntó también por qué los controladores aéreos no vieron el accidente y por qué Spanair presionó para que el avión saliese, pese a que el piloto había detectado un fallo en alusión al calentamiento de la sonda que mide la temperatura exterior (RAT). Cargaron el avión de combustible para que en la escala de Las palmas saliese sin demora. La compañía presionó para que saliera en cualquier circunstancia, denunció.
No soy ingeniera, pero tengo muchas horas de vuelo, apuntó. Contó que no es el primer accidente de avión que sufre. Hace unos años, vivió un accidente similar en Mauritania al estrellarse contra unas dudas, nada más despegar. En este caso, todos los pasajeros salieron ilesos porque la pista estaba bien diseñada. Además, recordó el accidente que se produjo hace 21 años en Detroit y se preguntó cómo ha podido ocurrir lo mismo.
Loreto quedó tendida en el suelo, con el cuerpo prácticamente destrozado. Estaba consciente y avisé con la mano izquierda a los médicos. Les comenté que tenía un hemotórax y que debían de pincharme en la pleura. Estoy viva porque soy médico y porque me diagnostiqué, subrayó, a lo que añadió: Si llego a estar inconsciente, me hubieran dejado de lado. Estoy segura que estaría muerta. Según sus cálculos, los médicos llegaron a los 40 minutos. Iba perdiendo capacidad respiratoria. Si tardan un cuarto de hora más, estaría muerta, reseñó. Tras ser rescatada, la trasladaron al hospital, donde permaneció cinco semanas en coma inducido.
Tanto ante el juez como ante los periodistas, la mujer denunció la tardanza de las operaciones de rescate, preguntándose cómo se pudo tardar tanto si el avión estaba en la cabecera de la pista y los bomberos lanzaron tres bengalas para alertar de lo sucedido. Cómo puede haber una vaguada, un río y una arboleda al lado de la pista de un aeropuerto, criticó.
La superviviente se preguntó también por qué los controladores aéreos no vieron el accidente y por qué Spanair presionó para que el avión saliese, pese a que el piloto había detectado un fallo en alusión al calentamiento de la sonda que mide la temperatura exterior (RAT). Cargaron el avión de combustible para que en la escala de Las palmas saliese sin demora. La compañía presionó para que saliera en cualquier circunstancia, denunció.
No soy ingeniera, pero tengo muchas horas de vuelo, apuntó. Contó que no es el primer accidente de avión que sufre. Hace unos años, vivió un accidente similar en Mauritania al estrellarse contra unas dudas, nada más despegar. En este caso, todos los pasajeros salieron ilesos porque la pista estaba bien diseñada. Además, recordó el accidente que se produjo hace 21 años en Detroit y se preguntó cómo ha podido ocurrir lo mismo.