Unas 4.000 personas se manifiestan contra la marginación del castellano
01/10/2010 - 09:45
Unas 4.000 personas se manifestaron ayer en Barcelona para defender el derecho a escolarizar en castellano en las comunidades bilingües. La marcacha fue convocada por Ciudadanos con el apoyo del Partido Popular y UPyD.
Bajo gritos de libertad y carteles contra la Ley de Educación Catalana (LEC) se manifestaron en Barcelona unas 4.000 personas, según la Guardia Urbana contra el sistema de inmersión lingüística en la educación en Cataluña y para defender el derecho a escolarizar en castellano en las comunidades bilingües. La marcha fue convocada por Ciudadanos (Cs) con el apoyo del Partido Popular y UPyD. El presidente de Cs, Albert Rivera, destacó el éxito de la iniciativa y denunció la utilización vehicular del catalán que hace la Generalitat al dedicar 25 horas semanales al catalán en la escuela.
Unas 4.000 personas, según datos de la Guardia Urbana, y unas 5.000 según la organización, se manifestaron en la capital catalana bajo el lema No a la imposición lingüística en nuestras escuelas, con el que pretendían mostrar su rechazo al sistema de inmersión lingüística en Cataluña y con el objetivo de defender el derecho a escolarizar en castellano en las comunidades bilingües.
Albert Rivera, de Cs, lamentó de que se esté construyendo una nación entorno a unos derechos lingüísticos y acusó a la Generalitat de utilización vehicular del catalán, al dedicar 25 horas de clase semanal al catalán, dos en castellano y tres en inglés. También destacó el éxito de la convocatoria de su formación, que aseguró va a suponer un punto de inflexión para alcanzar las garantías del bilingüismo en España y la defensa de los derechos fundamentales y constitucionales.
Hemos sufrido 40 años de prohibición lingüística durante la dictadura y entonces salimos a defender el catalán y el euskera, y 30 años después nos vemos obligados a defender el bilingüismo, sentenció Rivera. Por su parte, Alicia Sánchez Camacho (PP) advirtió que la LEC vulnera el derecho de los padres a educar a sus hijos también en castellano, algo que consideró una riqueza fundamental que el Govern perjudica al retirar el castellano de la ley de educación.
Al finalizar el acto, el periodista Arcadi Espada -que participó en la marcha- leyó un manifiesto en la Plaza Sant Jaume en el que aseguró que no es el ciudadano el que tiene que estar al servicio de las lenguas, sino viceversa, recalcando que el Govern vulnera la ley y da al castellano el carácter de idioma extranjero. Expuso la marginación y veto del castellano en las aulas, el grotesco dominio lingüístico del catalán que se exige para trabajar en la administración, y la negación del carácter catalán de la cultura hecha por catalanes en castellano.
Entre los asistentes también estaban algunos representantes del mundo de la cultura, como el actor Toni Cantó o Francesc Carreras.
Unas 4.000 personas, según datos de la Guardia Urbana, y unas 5.000 según la organización, se manifestaron en la capital catalana bajo el lema No a la imposición lingüística en nuestras escuelas, con el que pretendían mostrar su rechazo al sistema de inmersión lingüística en Cataluña y con el objetivo de defender el derecho a escolarizar en castellano en las comunidades bilingües.
Albert Rivera, de Cs, lamentó de que se esté construyendo una nación entorno a unos derechos lingüísticos y acusó a la Generalitat de utilización vehicular del catalán, al dedicar 25 horas de clase semanal al catalán, dos en castellano y tres en inglés. También destacó el éxito de la convocatoria de su formación, que aseguró va a suponer un punto de inflexión para alcanzar las garantías del bilingüismo en España y la defensa de los derechos fundamentales y constitucionales.
Hemos sufrido 40 años de prohibición lingüística durante la dictadura y entonces salimos a defender el catalán y el euskera, y 30 años después nos vemos obligados a defender el bilingüismo, sentenció Rivera. Por su parte, Alicia Sánchez Camacho (PP) advirtió que la LEC vulnera el derecho de los padres a educar a sus hijos también en castellano, algo que consideró una riqueza fundamental que el Govern perjudica al retirar el castellano de la ley de educación.
Al finalizar el acto, el periodista Arcadi Espada -que participó en la marcha- leyó un manifiesto en la Plaza Sant Jaume en el que aseguró que no es el ciudadano el que tiene que estar al servicio de las lenguas, sino viceversa, recalcando que el Govern vulnera la ley y da al castellano el carácter de idioma extranjero. Expuso la marginación y veto del castellano en las aulas, el grotesco dominio lingüístico del catalán que se exige para trabajar en la administración, y la negación del carácter catalán de la cultura hecha por catalanes en castellano.
Entre los asistentes también estaban algunos representantes del mundo de la cultura, como el actor Toni Cantó o Francesc Carreras.