Valdesotos celebra la puesta de largo de la Botarga y el Mayordomo tras su recuperación
Valdesotos vivirá este fin de semana la puesta de largo de su Botarga y su Mayordomo, figuras tradicionales recientemente recuperadas por el vecindario tras varias décadas de desaparición. La cita tendrá lugar el sábado, a partir de las 11.00 horas, y se repetirá el domingo a la misma hora para anunciar la misa en honor a la Virgen de las Candelas, con la colaboración del Ayuntamiento, la Comisión de Fiestas y la Diputación Provincial.
Hace un año, las hermanas Patricia y Ángela Espinosa devolvieron a la vida esta figura atávica y a su mayordomo, desaparecidos del acervo local entre finales de los años sesenta y comienzos de los setenta a causa del éxodo rural. Los escasos datos documentales conservados, entre ellos apuntes del fallecido investigador Paco Martín, vinculan tradicionalmente la salida de la botarga al día de Reyes, al igual que ocurría en la vecina Tortuero o en Razbona, aunque las últimas generaciones asociaron su aparición a la festividad de la Virgen de las Candelas.
Fruto de un trabajo de campo exhaustivo, la botarga volvió a recorrer el año pasado las calles de Valdesotos con motivo de la Candelaria y se dio a conocer también en agosto, con una conferencia explicativa. La figura viste traje de paño mitad azul y mitad rojo, con bandas laterales verdes decoradas con borlas, gorro en punta bicolor invertido respecto al traje y rematado en borla, y cinturón con dos cencerros delanteros y tres traseros; como fusta, porta un rabo de toro. El mayordomo, por su parte, lleva ropajes antiguos de pastoreo, zurrón, papel y lápiz para anotar lo recaudado y actúa como portavoz de la singular pareja.
Tradicionalmente, los mozos organizaban una ruta casa por casa para que la botarga, de carácter jocoso y pedigüeño, recogiera restos de matanza, legumbres y otros productos, que posteriormente se subastaban en el antiguo ayuntamiento. El dinero obtenido se destinaba al pago de la cera de las velas de la Virgen de las Candelas y a la compra de vino para organizar una fiesta para la juventud al calor de la lumbre.
Con esta recuperación, la Botarga y su Mayordomo de Valdesotos se suman al conjunto de personajes invernales que se distribuyen por la geografía provincial, reforzando la pervivencia de las tradiciones locales. Los vecinos esperan ya con expectativa la nueva salida de estas figuras, que vuelven a situar a la localidad en el mapa de la cultura popular de la provincia.