Y cayó el telón de Mass Effect

28/03/2012 - 11:15 E.P.

Como suele decirse en ópera, la gorda ha cantado y la obra se ha acabado.Sin embargo, al César lo que es del César. Con Mass Effect 3, Bioware ha alcanzado su cúspide en cuanto a espectáculo y calidad técnica.  Nunca un mínimo de treinta horas de juego habían producido ni tantas sonrisas ni tantas lágrimas.

Lo Mejor

- Un Entorno Gráfico de LUJO, a expensas de muy pocos requisitos técnicos.

- Un sistema de combate depurado, limpio y prácticamente perfecto.

- La emotividad de la trama.

Lo Peor

- Treinta horas de juego se pasan volando...

- El primer DLC, tan necesario para la trama, es de pago.

- Las expectativas de '16 finales distintos' no se cumplen en la práctica.

Los Segadores llaman a nuestras puertas. La invasión de esta raza de maquinas comienza en la Tierra misma  y  Shepard tiene que  recorrer una vez más toda la Galaxia en busca de sus viejos aliados para reunirlos en una batalla final contra el enemigo común.

Y hasta aquí podemos leer, el resto depende de ti y de lo que tardes en bajar a tu tienda, comprarte esta joya y unirte a la lucha para recuperar la Tierra en compañía de tus viejos amigos Garrus, Tali y Liara, así como de nuevos aliados y una sorpresíta, cortesía del primer 'Mass Effect'. Lo que en cambio, sí podemos es hacerte un adelanto de lo que te vas a encontrar.

LA MARAVILLA DE LA SIMPLICIDAD
Lo primero que hay que destacar, más allá de otros temas, es el apartado técnico. Bioware no habría podido llegar más alto. Desde el tremendo modelado de todos los personajes,  hasta los los paisajes por los que avanzaremos, el entorno gráfico de este juego es una de las mayores delicias para los ojos con los que ningún gamer se ha encontrado hasta el momento. Si a eso le añadimos que la propia NVIDIA ha desarrollado drivers específicos para este título, uno ya se puede imaginar de lo que vamos a encontrarnos. La guinda de este pastel viene dada  de los tiempos de carga relativamente cortos, que permite que hasta equipos relativamente modestos puedan manejar estos escenarios.

Su banda sonora, compuesta por Sam Hullick, junto a la excelente labor del equipo de dobladores, entre los que destacan Martin Sheen, Seth Green y Jennifer Hale, hacen que junto a todo lo anterior más que jugar a un juego, juguemos a una película. Con unos maravilloso planos, grandes líneas de dialogo, unos inolvidables momentos de acción, tendremos durante todo el juego la sensación de ser parte del episodio final de esta odisea espacial

Sin embargo, para que todo esto haya sido posible, se ha tenido que optar por buscar la simplicidad en el desarrollo del juego.

Para empezar, la interfaz de interacción con el entorno es muy básica. Buena parte de las interacciones que Shepard realiza con otros personajes carecen de secuencias cinemáticas y se reducen a un dialogo. Las misiones secundarias carecen de peso y salvo encargos ex profeso, no hay exploración de planetas o escenarios si no se sigue la linealidad argumental que vertebra la trama. Por suerte, en general casi todas las secuencias  son  memorables, y pueden legar a ponernos el vello de punta.

El problema principal, sin embargo, viene precisamente dado por esa linealidad argumental, que ha hecho que las decisiones que tomamos en otros juegos, si importamos personajes, se fuercen para ajustarse al canon establecido por Bioware. Veremos pues, que el peso de las decisiones que tomamos (salvo las más importantes y vitales) no importan demasiado en el devenir de los acontecimientos.

Eso sí, Bioware  salva muy dignamente este escoyo, e incluso logra enriquecerlo con la inclusión de una personaje secreto, que podremos reclutar en el DLC 'Desde las Cenizas', y que si somos seguidores devotos querremos pagar por contar con él.

PASARLO PIPA SIN FRACTURARTE LOS DEDOS
Bioware hábilmente ha logrado que el modo de juego no solo sea sencillo sino ágil. Las secuencias de combate son rápidas, directas y con controles simples pero directos y efectivos. Por fin, el combate cuerpo a cuerpo es posible sino que además está potenciado gracias a opciones de equipo que permiten entrar a luchar mano a mano..

También se  ha aumentado la riqueza de inventario, siguiendo el modelo planteado en la segunda entrega, pudiendo llegar a encontrarnos con hasta treinta armas distintas y armaduras.

Del mismo modo, los árboles de habilidades, aunque mantienen una cierta similitud con los de ME2, ofrecen cierta diversidad en cuanto a opciones para personalizar los poderes y habilidades según nuestro estilo de juego.

Si no fuera por el planteamiento de las emboscadas y tiroteos, que en la práctica son similares a los de los anteriores títulos pero con hordas y hordas de enemigos, diríamos que incluso existe cierta fluidez entre las escenas de acción, las cuales dependen muchas veces más de la munición que lleves encima más que de tu habilidad para seguir vivo.

POLÉMICO DESENLACE
Sin embargo, la decepción, única y grande viene, dada por un final, que mejor nos guardamos para nosotros, pero que ha sido muy duramente criticado desde un gran sector del fandom y que tras dividir a los seguidores, obligó al Dr. Ray Mizuka, co-fundador de Bioware, a anunciar que se tomarán medidas para contentar a todos los seguidores.

Y es que, honestamente, la premisa de 'hasta 16 finales distintos' no se cumple. En general, si se toma todo el juego como un largo 'ending', quizá podría aceptarse como un matiz, pero debido a la linealidad ya señalada,  esta 'interpretación' sigue siendo muy relativa. Y  no sería un detalle grave si ME fuera una saga de acción, al estilo 'Gears of War' o 'Assassins Creed'. Pero sí lo es precisamente debido al modelo del juego  que implicaba al jugador en la trama, responsabilizándolo de las consecuencias de todas y cada una de sus decisiones.

Que en este aspecto, en el clímax de la trama todas tus decisiones no se perciba, es un pinchazo muy gordo. Máxime si para alcanzar los 'mejores' resultados posibles dentro de las acotadas posibilidades se ha de jugar al modo multijugador (un poco simple y monótono, por cierto) o descargarte aplicaciones de iPad con las que mejorar tus números de cara la batalla final. Para los jugadores con Android o que, directamente, no les guste el multijugador , esto coarta mucho su capacidad de decisión.

CONCLUSIÓN
Francamente, Mass Effect 3 es un obra maestra del ocio. Gráficamente, y en cuanto a jugabilidad y espectáculo es muy rico si se toma como un juego híbrido entre el shooter y el RPG. Y en este aspecto, Bioware demuestra un 'saber hacer' de las que pocas marcas del sector pueden presumir.

Su punto más débil, la trama, puede justificarse si atendemos a la dificultad de las casi 100 mil variantes que podían darse y que, siendo comprensivos, obligan hasta a las mentes más brillantes a tener que ajustar las probabilidades, sacrificando la esencia inherente a la saga, en arras de una fluidez, que por desgracia, ha quedado forzada.

Ahora bien, si tomamos 'Mass Effect 3' como un juego independiente, en lugar de como la guinda del pastel, y olvidamos las expectativas generadas, nos encontramos ante uno de las obras de arte más hermosas de este año.

Notas:

Gráficos: A veces llegamos a creernos que somos  Shepard. 9,8.

Jugabilidad: No es un shooter, no es un RPG. Es Mass Effect. 8,5.

Diversión: ¿Para que ir al cine teniendo Mass Effect? 9.

Total: Estamos ante la Mona Lisa, el David, la Capilla sixtina, del siglo XXI y en el ocio electrónico. 9,5.

Probado en:

SO: Windows 7

Pentium Intel Corel Duo 3,00 ghz

4 Gb de RAM

NVIDA GeForce GT 240 (1Gb)