Zapatero aguantará con todos sus ministros hasta que amaine la crisis

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

José Luis Rodríguez Zapatero aguantará con el equipo de gobierno que formó la primavera pasada, cuando aún no contaba con tener que enfrentarse a una crisis económica de la virulencia de la actual, hasta que empiecen a verse signos de recuperación económica.
El presidente del Gobierno aseguró hoy que no entra en sus planes “inmediatos ni mediatos” hacer cambios en su gabinete, una posibilidad sobre la que él mismo había propiciado un debate al prometer que en la próxima remodelación gubernamental crearía un ministerio del Deporte.
No es que la idea de recomponer el Ejecutivo no esté en su cabeza. En conversaciones informales con los periodistas durante la tradicional copa de Navidad que cada año ofrece en el Palacio de La Moncloa, matizó que es probable que a lo largo de la legislatura haya algún cambio. Sus colaboradores explican que, al margen del resultado que hasta ahora haya dado cada ministro, tenía poco sentido sacar en este momento a nadie de su puesto porque se lanzaría un mensaje de escasa consistencia cesando a personas elegidas hace tan solo ocho meses y a los que se les ha encomendado poner en marcha los planes para afrontar la crisis económica. Esta explicación es especialmente válida para el vicepresidente económico, Pedro Solbes. A pesar de que en el día a día Zapatero se apoya de manera especial en el secretario de Estado, David Vegara -un valor político al alza- y en el jefe de su oficina económica, Javier Vallés, el ministro sigue siendo ante la opinión pública el capitán de la nave económica y relevarle sería tanto como echar por tierra la validez de unas medidas que ya han sido aprobadas pero ahora deben dar frutos. El hecho de que fuera el propio Solbes el que el lunes, durante un desayuno informativo, dejara caer que ya ha dedicado mucho tiempo de su vida al servicio público disparó todas las alarmas. Sobre todo porque el rumor de la remodelación llevaba ya tiempo en todos los mentideros políticos y nadie desde el Gobierno se había encargado de desmentirlo. Zapatero aseguró hoy que le habría gustado hacerlo y bromeó con el hecho de que ningún periodista le preguntara al respecto en una de sus múltiples ruedas de prensa porque, según aseguran en la secretaría de Estado de Comunicación, tenía una respuesta preparada. “Solbes no está cansado –dijo en el cóctel monclovita- y yo tampoco”. La marcha del ministro de Economía es un asunto recurrente. A Zapatero le costó convencerle para que entrara en su primer Gobierno y también en el segundo.

Superar la crisis, real y políticamente, es la prioridad. Más que ninguna otra cosa. Ni siquiera el terrorismo, ahora que se ha recobrado la unidad con el Partido Popular, ocupa tanto espacio en la mente del presidente. No en vano, al responder a la pregunta de cuál ha sido la mejor noticia del año no apuntó hacia la detención de la cúpula de ETA. Apuntó hacia otro lado: “la victoria de Obama”.

El jefe del Ejecutivo cree que en la lucha antiterrorista se está en la buena senda y se mostró convencido de que, pese a las discrepancias sobre qué hacer con los ayuntamientos de ANV, el PP no está por la confrontación. La prueba, dijo, es que Mariano Rajoy no ha hecho ni una sola pregunta parlamentaria al respecto. Otra cosa, matizó, es que al Gobierno le hubiera gustado que los ‘populares’ les informaran antes de lanzar su propuesta de disolución en bloque de los consistorios gobernados por la formación ilegalizada. Algo que, según dijo y en contra de lo señalado por el principal partido de la oposición, no hizo.