Zapatero dice que el PSOE "no tiene un frente contra el PNV" y que es éste el que tiene que definir su proyecto
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó hoy que el Partido Socialista "no tiene un frente contra el PNV ni contra el nacionalismo" y recalcó que es más bien este partido el que está en una "encrucijada interna" sobre su proyecto y debe decidir "qué quieren para Euskadi y cómo lo quieren".
En una entrevista en la Ser recogida por Europa Press, Zapatero dijo que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "se equivoca" cuando "piensa que estas son unas elecciones, tal vez como a él le gustaría, de dos frentes", nacionalistas y no nacionalistas. "No, no los hay", remachó. En este sentido, dijo que su gobierno en Madrid ha sido "un buen testimonio" de ello puesto que ha llegado "a muchos acuerdos" con el Gobierno vasco y con el PNV.
En el penúltimo día de campaña de las elecciones autonómicas gallegas y vascas que se celebrarán el domingo, Zapatero recordó que esta tarde irá a Bilbao "a pedir el cambio político" y relató que el presidente de la Xunta de Galicia y candidato socialista a la reelección, Emilio Pérez Touriño, le ha planteado que vaya mañana al cierre de la campaña gallega. Sin embargo, añadió que no sabe si su agenda se lo permitirá, dado que tiene un almuerzo de trabajo con la dirección de la patronal CEOE.
EL PNV, EN LA ENCRUCIJADA
Para Zapatero, la marcha del anterior presidente del PNV, Josu Jon Imaz, dejó claro que este partido está "en una encrucijada de proyecto", aunque añadió que "no es un problema de personas" sino de "qué quieren para Euskadi y cómo lo quieren", de si optarán por la línea de su portavoz parlamentario Joseba Egibar o por las ideas de algún otro.
Es más, afirmó que esta situación del PNV "es síntoma de que se ha agotado su tiempo" y se ha agotado su proyecto ,"de manera muy clara en la persona de Ibarretxe". Así, admitió que aunque el PNV "ha hecho cosas bien" en su larga trayectoria de gobierno en el País Vasco, ahora el lehendakari es el "pasado, con luces y sombras", pero "no el futuro".
De hecho, incidió en que Ibarretxe ya no tiene "nada nuevo" que ofrecer a los vascos y que la prueba de ello es que "lo único que ha tenido en la cartera" y con lo que ha sido "bastante pesado", su "plan uno, plan dos, plan Ibarretxe, consulta", ahora prácticamente ha salido de su proyecto y de su discurso electoral.
En cambio, defendió que el candidato socialista, Patxi López, está "tan fuerte y con las ideas tan claras porque empieza un nuevo tiempo" en el que los socialistas quieren llevar a Eiuskadi lo que llevan "intentando en estos últimos cinco años": "paz, concordia y progreso".
EL PSE SEGUIRÁ BUSCANDO LA PAZ
"Nos hemos vaciado buscando la paz y el fin de la violencia", destacó el jefe del Ejecutivo, que valoró especialmente el trabajo de los socialistas vascos que "han entregado lo mejor de sí mismos" y han "aguantado muchas críticas muy injustas". "Lo van a seguir haciendo", puntualizó.
En segundo lugar, incidió en que un gobierno liderado por Patxi López sería un gobierno de "concordia" y no de "frentes". "Hemos sabido y sabemos llegar a acuerdos con el PNV y con otras fuerzas políticas", argumentó Zapatero, recalcando que los socialistas vascos han sabido impulsar "proyectos de progreso" y han empujado "por ver el fin de la violencia como nadie".
"Con esa fuerza de ir a por la paz, de trabajar por la concordia y de promover progreso social, creo que Patxi López se presenta con una gran autoridad", afirmó el presidente del gobierno y aseguró que "más allá de las simpatías partidistas" ve a López "inmenso" y le ve "lehendakari".
VOLVER A GOBERNAR GALICIA
En cuanto a la campaña gallega, Zapatero opinó que el PSdeG "volverá a estar al frente del Gobierno de Galicia" y quiso lanzar un mensaje a los indecisos. En concreto, se dirigió a los que votaron al PSOE en las últimas generales para decir que los comicios autonómicos "también forman parte del cambio" y pedirles "que se animen a votar".
Además, les pidió que no piensen en votar "por un beneficio directo" y personal sino pensando "en todos y sobre todo en los que tienen más problemas", porque los socialistas continuarán con las políticas sociales necesarias.
Así, aplaudió los anuncios de Touriño de que si es reelegido dará una ayuda a quienes pierdan el subsidio de desempleo y de que los hijos de parados no pagarán matrícula universitaria, mientras que el PP, "aparte de atacar al PSOE que es lo único que se les ocurre" ha propuesto "bajar las impuestos a los que más tienen".
En este punto, arremetió contra el candidato 'popular' Alberto Núñez Feijoo al que reprochó haber dicho que no es momento de subir las pensiones, cuando en su opinión sí es el momento de subir las mínimas y apoyar a los que menos tienen.
PP GOBERNÓ CON DESPRECIO
Además, defendió las políticas de Touriño recalcando que sólo se ha cubierto la "primera etapa del cambio" y que en estos años Galicia ha crecido, creado empleo y exportado por encima de la media de España, además de hacer importantes políticas sociales y, sobre todo, haber "respetado" a los ciudadanos gallegos, al tiempo que acusó a los anteriores gobiernos del PP de ser ejecutivos de "imposición, de ordeno y mando" e incluso "de desprecio" a los ciudadanos en ocasiones como la crisis del Prestige.
Por último, quiso subrayar que Galicia "pesa hoy más que nunca en la política española" y que nunca ha habido como ahora cuatro ministros gallegos -tras el nombramiento de Francisco Caamaño al frente de Justicia esta misma semana--. "Tengo cierta debilidad por Galicia", aseguró.
En el penúltimo día de campaña de las elecciones autonómicas gallegas y vascas que se celebrarán el domingo, Zapatero recordó que esta tarde irá a Bilbao "a pedir el cambio político" y relató que el presidente de la Xunta de Galicia y candidato socialista a la reelección, Emilio Pérez Touriño, le ha planteado que vaya mañana al cierre de la campaña gallega. Sin embargo, añadió que no sabe si su agenda se lo permitirá, dado que tiene un almuerzo de trabajo con la dirección de la patronal CEOE.
EL PNV, EN LA ENCRUCIJADA
Para Zapatero, la marcha del anterior presidente del PNV, Josu Jon Imaz, dejó claro que este partido está "en una encrucijada de proyecto", aunque añadió que "no es un problema de personas" sino de "qué quieren para Euskadi y cómo lo quieren", de si optarán por la línea de su portavoz parlamentario Joseba Egibar o por las ideas de algún otro.
Es más, afirmó que esta situación del PNV "es síntoma de que se ha agotado su tiempo" y se ha agotado su proyecto ,"de manera muy clara en la persona de Ibarretxe". Así, admitió que aunque el PNV "ha hecho cosas bien" en su larga trayectoria de gobierno en el País Vasco, ahora el lehendakari es el "pasado, con luces y sombras", pero "no el futuro".
De hecho, incidió en que Ibarretxe ya no tiene "nada nuevo" que ofrecer a los vascos y que la prueba de ello es que "lo único que ha tenido en la cartera" y con lo que ha sido "bastante pesado", su "plan uno, plan dos, plan Ibarretxe, consulta", ahora prácticamente ha salido de su proyecto y de su discurso electoral.
En cambio, defendió que el candidato socialista, Patxi López, está "tan fuerte y con las ideas tan claras porque empieza un nuevo tiempo" en el que los socialistas quieren llevar a Eiuskadi lo que llevan "intentando en estos últimos cinco años": "paz, concordia y progreso".
EL PSE SEGUIRÁ BUSCANDO LA PAZ
"Nos hemos vaciado buscando la paz y el fin de la violencia", destacó el jefe del Ejecutivo, que valoró especialmente el trabajo de los socialistas vascos que "han entregado lo mejor de sí mismos" y han "aguantado muchas críticas muy injustas". "Lo van a seguir haciendo", puntualizó.
En segundo lugar, incidió en que un gobierno liderado por Patxi López sería un gobierno de "concordia" y no de "frentes". "Hemos sabido y sabemos llegar a acuerdos con el PNV y con otras fuerzas políticas", argumentó Zapatero, recalcando que los socialistas vascos han sabido impulsar "proyectos de progreso" y han empujado "por ver el fin de la violencia como nadie".
"Con esa fuerza de ir a por la paz, de trabajar por la concordia y de promover progreso social, creo que Patxi López se presenta con una gran autoridad", afirmó el presidente del gobierno y aseguró que "más allá de las simpatías partidistas" ve a López "inmenso" y le ve "lehendakari".
VOLVER A GOBERNAR GALICIA
En cuanto a la campaña gallega, Zapatero opinó que el PSdeG "volverá a estar al frente del Gobierno de Galicia" y quiso lanzar un mensaje a los indecisos. En concreto, se dirigió a los que votaron al PSOE en las últimas generales para decir que los comicios autonómicos "también forman parte del cambio" y pedirles "que se animen a votar".
Además, les pidió que no piensen en votar "por un beneficio directo" y personal sino pensando "en todos y sobre todo en los que tienen más problemas", porque los socialistas continuarán con las políticas sociales necesarias.
Así, aplaudió los anuncios de Touriño de que si es reelegido dará una ayuda a quienes pierdan el subsidio de desempleo y de que los hijos de parados no pagarán matrícula universitaria, mientras que el PP, "aparte de atacar al PSOE que es lo único que se les ocurre" ha propuesto "bajar las impuestos a los que más tienen".
En este punto, arremetió contra el candidato 'popular' Alberto Núñez Feijoo al que reprochó haber dicho que no es momento de subir las pensiones, cuando en su opinión sí es el momento de subir las mínimas y apoyar a los que menos tienen.
PP GOBERNÓ CON DESPRECIO
Además, defendió las políticas de Touriño recalcando que sólo se ha cubierto la "primera etapa del cambio" y que en estos años Galicia ha crecido, creado empleo y exportado por encima de la media de España, además de hacer importantes políticas sociales y, sobre todo, haber "respetado" a los ciudadanos gallegos, al tiempo que acusó a los anteriores gobiernos del PP de ser ejecutivos de "imposición, de ordeno y mando" e incluso "de desprecio" a los ciudadanos en ocasiones como la crisis del Prestige.
Por último, quiso subrayar que Galicia "pesa hoy más que nunca en la política española" y que nunca ha habido como ahora cuatro ministros gallegos -tras el nombramiento de Francisco Caamaño al frente de Justicia esta misma semana--. "Tengo cierta debilidad por Galicia", aseguró.