Zapatero imita a Obama y Kennedy y pide a los ciudadanos que se pregunten "qué pueden hacer para ayudar al país"

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recurrió hoy a los discursos del presidente estadounidense, Barack Obama, y de su antecesor John Fitzgerald Kennedy al asegurar que la pregunta que él le haría, como ciudadano, al jefe del Ejecutivo es "¿Qué puedo hacer para ayudar a mi país a salir de la crisis cuanto antes?".
Zapatero respondió así a la última pregunta planteada por una joven, Paula, estudiante de Valladolid, en el programa de TVE 'Tengo una pregunta para usted', después de responder a 40 preguntas de 25 ciudadanos. Más de la mitad de los ciudadanos se interesaron por la crisis económica, e incluso algunos le preguntaron si podían pedirle empleo directamente a él si se quedasen en paro.

Así, cuando tuvo ocasión, el presidente 'rescató' las palabras de Kennedy en su discurso de investidura: "Pregunta no lo que tu país puede hacer por ti, si no lo que tú puedes hacer por tu país", dijo éste al tomar posesión hace 48 años.

De hecho, Zapatero ya había dedicado sus primeras respuestas a dejar claro qué pide a los ciudadanos para que, ante esta situación "excepcional", contribuyan a salir de la crisis: que consuman y así generen confianza porque "la economía no es sólo dinero, es también un estado de ánimo".

"CIUDADANOS NORMALES" Y "CIUDADANOS QUE TIENEN DIFICULTADES"

Respondiendo a Reyes Segura, una trabajadora de 29 años en una empresa de Teruel que ha presentado un ERE, Zapatero distinguió entre los "ciudadanos normales" y los que "tienen dificultades". Se preguntó "qué podemos hacer todos los que estamos aquí, qué podemos hacer los ciudadanos normales, no los que están afectados por la crisis, es decir, los que pierden un empleo, los que tienen dificultades".

Y a los empresarios, les pidió que demuestren "responsabilidad social" y tengan en cuenta que "éste no es un momento de grandes beneficios ni de salarios excesivos ni de buscar rentabilidades a corto plazo" sino "el momento de comprometerse con el país".

Nada más comenzar el programa, los dos primeros en preguntar --el electricista navarro Javier Elvira y el administrativo malagueño Enrique Vicent-- le inquirieron en concreto si ocultó datos a los ciudadanos cuando hace un año hablaba sólo de desaceleración económica y no de crisis.

"Yo no engañé, en aquel momento la previsión era de desaceleración, yo puedo equivocarme, lógicamente, pero no engañar", replicó entonces Zapatero y, además, aprovechó para puntualizar que tiene 77 asesores en Moncloa, y no 600 como le dijo su interrogador.

Minutos después, un tercer ciudadano repetía la pregunta sobre si hubo 'engaño', recordándole además que tras el 11-M el ahora ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba pedía para los españoles un gobierno que no mintiera.

NADIE LE PREGUNTÓ SOBRE LOS PRECIOS

A diferencia de lo que sucedió en la primera edición de hace casi dos años, nadie sorprendió a Zapatero preguntándole cuánto cuesta un café, pero sí hubo cuestiones algo apartadas del guión, cuando le preguntaron por qué los ministros no usan coches españoles, sino Audis, a pesar de que el ministro de Industria ha recomendado consumir productos españoles. El presidente respondió que esas casas tienen centros de producción en España.

Sin embargo, tal vez la pregunta más incómoda fue la de Rafael Lafuente, traductor granadino de 29 años que le reprochó que España exporte armas a Israel y le espetó: "¿Tiene idea de cuántos civiles palestinos han matado nuestras armas?". En este punto, Zapatero se mostró convencido de que el armamento "absolutamente insignificante" vendido a Israel "no se ha utilizado para eso".

La más emotiva fue la de Izaskun Buelta, dependienta madrileña con síndrome de Down que le preguntó si ella podría trabajar en la Administración pública, a lo que el jefe del Ejecutivo respondió que "sería un honor".

Con todo, al abandonar los estudios de TVE, Zapatero aseguró que en ningún momento se sintió incómodo y que los ciudadanos fueron "muy respetuosos". Igual que hace dos años, no dio tiempo a contestar todas las preguntas pese a que el moderador, Lorenzo Milá, no dudó en interrumpir al presidente ni a los ciudadanos en múltiples ocasiones para intentar agilizar las respuestas.

POCAS PREGUNTAS POLÍTICAS

También a diferencia de lo que sucedió en 2007, apenas hubo preguntas políticas aunque Zapatero aprovechó una de ellas para asegurar que le gustaría que hubiera más consensos en política, no sólo con el PP sino con todos los partidos.

Un hombre jubilado, procedente de Getxo, pidió a Zapatero que diga qué ha hecho mal y de qué se arrepiente. El presidente afirmó que en esta Legislatura habría que esperar, porque lleva poco tiempo, para hacer autocrítica y poder apuntar cuál es su mayor error, aunque admitió que cometerá errores y destacó que la oposición y los ciudadanos estarán ahí para recordárselo.

Si citó, sin embargo, lo que considera el error "más grave" que ha cometido desde que es presidente, el haber afirmado un día antes del atentado de la T-4 en Barajas, que en un año los españoles estaríamos mejor en relación con el terrorismo de ETA. "Fui al Parlamento y lo dije", recordó y añadió que "lo último que puede hacer un político es decir que no se equivoca".

En su última respuesta, Zapatero mencionó directamente a Obama al recordar que sintió "orgullo" cuando éste puso a España y Alemania como ejemplo de liderazgo en las energías renovables.