Zapatero promete hacer ley del derecho a saber de los españoles

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El secretismo de las instituciones públicas tiene los días contados. José Luis Rodríguez Zapatero anunció hoy que pondrá en marcha una ley sobre el derecho a la libre información que obligará a todos los poderes, administraciones y entidades financiadas con el dinero de los españoles a facilitar toda información o documento oficial que sea requerida por un ciudadano. España es uno de los poquísimos países de la Unión Europea que no cuenta con una normativa de este tipo.
El PSOE la prometió ya en 2004, pero la legislatura pasada acabó sin que Zapatero diera paso alguno en esta dirección. Este martes, el presidente del Gobierno prometió sin embargo en la 64 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa que esta vez la sacará adelante.
Conforme al programa electoral socialista, el único límite que la nueva ley impondrá al derecho a saber será el que establecen las leyes de protección de datos y de secretos oficiales.

Transparencia
El Gobierno se mira en el espejo del Reino Unido, uno de los países de la UE que más han avanzado en este terreno y que considera que cualquier persona tiene derecho a conocer toda la información que esté en manos de los poderes públicos, incluso la de índole personal, salvo excepciones reguladas que afecten a la seguridad nacional, secretos comerciales o a la prevención de actividades criminales.
Eso quiere decir que ningún gobernante podrá poner excusa para explicar a qué destina cada céntimo de euro, con quién o en qué consisten los contratos se han firmado, por poner un ejemplo, para el desarrollo urbanístico o por qué se recalifican suelos. Si no lo hace tendrá que justificar por escrito el motivo y su decisión podrá ser recurrida. La garantía del derecho a la información corresponderá a una “autoridad independiente”, según el citado programa, elegida por mayoría de tres quintos en el Parlamento. Con una ley de este tipo, los británicos supieron cosas tan llamativas como cuánto se pagó a los testigos protegidos del IRA o a cuánto ascienden los ingresos exactos de la familia real. «Siempre habrá información por descubrir y críticas por hacer y aunque desde el poder lo contemplemos con cierta preocupación, háganlo», animó el jefe del Ejecutivo no sin reclamar antes a la prensa «prudencia» a la hora de informar de la crisis económica.