Zapatero y Patxi López coinciden en defender una única política antiterrorista
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Encuentro en Moncloa
La reunión ha servido para fijar como prioridad el traspaso de competencias
Además de la compenetración en materia terrorista y de los compromisos conjuntos adquiridos para el futuro, Zapatero y López resaltaron lo especial de su primera reunión en el Palacio de La Moncloa. En concreto, el presidente del Gobierno central señaló que Patxi López es el lehendakari del cambio y de la esperanza, por lo que no dudó en manifestar su orgullo y satisfacción porque sea él quien esté al frente del Gobierno vasco. López, por su parte, respondió con idénticas alabanzas los elogios de Zapatero, y expresó su agradecimiento al presidente por su apuesta por abrir un nuevo tiempo en el País Vasco.
La reunión duró más de dos horas, en las que ambos mandatarios abordaron tres temas principales: por un lado la lucha contra el terrorismo --sobre todo después del último atentado de ETA en la que perdió la vida el inspector del policía Eduardo Puelles--; por otro lado, trataron el tema de la crisis económica y las posibles líneas de acción para combatir los efectos más acuciantes de la misma y, por último, hablaron sobre las transferencias de Gobierno.
Complicidad absoluta
De la lucha antiterrorista destaca el hecho de que ambos Gobiernos manifiesten defender una misma política de acción contra el terrorismo.
Zapatero resumió, a grandes rasgos, los puntales básicos de esta línea de trabajo: Es una política antiterrorista para perseguir y erradicar la violencia de ETA, para apoyar y reconocer a las víctimas del terrorismo, para unir a los demócratas contra el terrorismo, para eliminar cualquier espacio que los violentos o quienes les apoyan puedan utilizar de las instituciones democráticas, una política antiterrorista donde el liderazgo de Patxi López está siendo fundamental, un cambio cualitativo y determinante.
El líder del Ejecutivo aprovechó, además, para trasmitir a López el pleno entendimiento y respaldo absoluto del Gobierno de España.
Por su parte, el lehendakari se comprometió a que, a partir de ahora, el Gobierno vasco participará en todos los foros multilaterales como el resto de comunidades autónomas, con el fin de dar normalidad a las relaciones entre ambos Gobiernos, de manera que sean permanentes, fluidas y productivas. Nunca más habrá una silla vacía de Euskadi porque ahí se decide el futuro de España. En materia terrorista, Zapatero y López abordaron directamente la lucha contra ETA. En este sentido, López aseguró que las relaciones entre el Gobierno central y el vasco no sólo se basan en la cooperación, sino que cuentan con una complicidad absoluta, porque tienen una misma política antiterrorista.
Según explicó, esta política se centra en usar todas las herramientas del Estado de Derecho para combatir a ETA; en buscar la deslegitimación de ETA y de todo su entramado; en atender de manera permanente a las víctimas y a su reivindicación de justicia, dignidad y memoria, y en buscar la coordinación que tiene que mejorarse hasta convertirse en complicidad entre las diferentes Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado.
Asimismo, el lehendakari no dudó en valorar muy positivamente, al igual que hizo el presidente del Gobierno, la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la ilegalización de Batasuna. En su opinión, esta sentencia no hace sino expresar claramente que España es un país democrático en el que no puede darse cobertura política al terrorismo. Por otro lado, los dirigentes socialistas abordaron el siempre presente tema de la crisis financiera. En este sentido, Zapatero resaltó que con el País Vasco, la cooperación estatal se debe centrar en las infraestructuras y el campo del I+D+I. Según señaló, la recuperación económica debe tener como tractor fundamental el apoyo a la capacidad de innovación que tiene la sociedad vasca y todo su sistema de investigación tan poderoso.
En cuanto al Tren de Alta Velocidad (TAV) en Euskadi, López manifestó su deseo de acelerar todo lo posible su llegada, aunque señaló las dificultades existentes en ese campo. Según explicó, el anterior Ejecutivo no hizo todos los deberes que había que hacerse.
No obstante, el lehendakari aprovechó la ocasión para hacer pública la carta del primer ministro francés, François Fillon, en la que manifiesta claramente que una de las prioridades de su Gobierno es la conexión con alta velocidad con España y con esta línea en concreto.
Cuestión de transferencias
El último punto tratado fue las transferencias entre Gobiernos. En este sentido, ambos dirigentes hablaron del estado de las transferencias pendientes para Euskadi y aseguraron que trabajarán por el desarrollo del Estatuto de Guernika. Zapatero anunció que se ha comprometido con López para darles el máximo impulso y celeridad, de modo que puedan reforzar el autogobierno y ambos subrayaron que la prioridad ahora son las competencias que redunden en la reactivación de la economía.
Asimismo, el presidente del Gobierno aseguró que, como ha mantenido, seguirá teniendo un pleno respeto al autogobierno vasco, a la entidad vasca y al euskera.
Complicidad absoluta
De la lucha antiterrorista destaca el hecho de que ambos Gobiernos manifiesten defender una misma política de acción contra el terrorismo.
Zapatero resumió, a grandes rasgos, los puntales básicos de esta línea de trabajo: Es una política antiterrorista para perseguir y erradicar la violencia de ETA, para apoyar y reconocer a las víctimas del terrorismo, para unir a los demócratas contra el terrorismo, para eliminar cualquier espacio que los violentos o quienes les apoyan puedan utilizar de las instituciones democráticas, una política antiterrorista donde el liderazgo de Patxi López está siendo fundamental, un cambio cualitativo y determinante.
El líder del Ejecutivo aprovechó, además, para trasmitir a López el pleno entendimiento y respaldo absoluto del Gobierno de España.
Por su parte, el lehendakari se comprometió a que, a partir de ahora, el Gobierno vasco participará en todos los foros multilaterales como el resto de comunidades autónomas, con el fin de dar normalidad a las relaciones entre ambos Gobiernos, de manera que sean permanentes, fluidas y productivas. Nunca más habrá una silla vacía de Euskadi porque ahí se decide el futuro de España. En materia terrorista, Zapatero y López abordaron directamente la lucha contra ETA. En este sentido, López aseguró que las relaciones entre el Gobierno central y el vasco no sólo se basan en la cooperación, sino que cuentan con una complicidad absoluta, porque tienen una misma política antiterrorista.
Según explicó, esta política se centra en usar todas las herramientas del Estado de Derecho para combatir a ETA; en buscar la deslegitimación de ETA y de todo su entramado; en atender de manera permanente a las víctimas y a su reivindicación de justicia, dignidad y memoria, y en buscar la coordinación que tiene que mejorarse hasta convertirse en complicidad entre las diferentes Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado.
Asimismo, el lehendakari no dudó en valorar muy positivamente, al igual que hizo el presidente del Gobierno, la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre la ilegalización de Batasuna. En su opinión, esta sentencia no hace sino expresar claramente que España es un país democrático en el que no puede darse cobertura política al terrorismo. Por otro lado, los dirigentes socialistas abordaron el siempre presente tema de la crisis financiera. En este sentido, Zapatero resaltó que con el País Vasco, la cooperación estatal se debe centrar en las infraestructuras y el campo del I+D+I. Según señaló, la recuperación económica debe tener como tractor fundamental el apoyo a la capacidad de innovación que tiene la sociedad vasca y todo su sistema de investigación tan poderoso.
En cuanto al Tren de Alta Velocidad (TAV) en Euskadi, López manifestó su deseo de acelerar todo lo posible su llegada, aunque señaló las dificultades existentes en ese campo. Según explicó, el anterior Ejecutivo no hizo todos los deberes que había que hacerse.
No obstante, el lehendakari aprovechó la ocasión para hacer pública la carta del primer ministro francés, François Fillon, en la que manifiesta claramente que una de las prioridades de su Gobierno es la conexión con alta velocidad con España y con esta línea en concreto.
Cuestión de transferencias
El último punto tratado fue las transferencias entre Gobiernos. En este sentido, ambos dirigentes hablaron del estado de las transferencias pendientes para Euskadi y aseguraron que trabajarán por el desarrollo del Estatuto de Guernika. Zapatero anunció que se ha comprometido con López para darles el máximo impulso y celeridad, de modo que puedan reforzar el autogobierno y ambos subrayaron que la prioridad ahora son las competencias que redunden en la reactivación de la economía.
Asimismo, el presidente del Gobierno aseguró que, como ha mantenido, seguirá teniendo un pleno respeto al autogobierno vasco, a la entidad vasca y al euskera.