Llega el último test para el Sanicentro Guadalajara antes del regreso a la liga
El Sanicentro BM Guadalajara continúa con su hoja de ruta de preparación antes del regreso de la competición liguera.
Los alcarreños disputan este viernes, 30 de enero, a las 19.30 horas, un nuevo partido amistoso frente al Caserío Ciudad Real, en un atractivo duelo que se celebra en el polideportivo David Santamaría.
Se trata del segundo test de la semana para el conjunto morado tras el choque ante Cuenca, un encuentro que deja buenas sensaciones, especialmente en el apartado defensivo. Así lo valora el entrenador del Sanicentro, Juan Carlos Requena, que insiste en que el objetivo sigue siendo “seguir probando cosas y ultimando la preparación”, dando minutos a todos los jugadores y afinando el modelo de juego tanto en ataque como en defensa.
“El partido con Cuenca es un buen test. En la primera parte dominamos bien y, aunque en la segunda tenemos un pequeño bajón al inicio, nos sirve para rotar, coger ritmo y probar sistemas defensivos y ofensivos”, explica el técnico, que pone el foco en aspectos clave como la colaboración defensa–portería, la eficacia en el contraataque y la reducción de pérdidas de balón.
El rival de este viernes no es sencillo. El Caserío Ciudad Real, recién ascendido, llega reforzado y con las ideas muy claras. “Es un equipo que ya nos gana en la primera vuelta en su casa y que está haciendo las cosas muy bien. Será un partido bonito y un buen examen para ver cómo estamos”, señala Requena, que espera un duelo exigente y competitivo.
En el apartado físico, el técnico se muestra satisfecho con el trabajo que realiza el equipo y destaca la implicación de todo el grupo en estas últimas sesiones antes de volver a la Liga. “Balonmanísticamente estamos bastante bien, el modelo de juego está claro y los jugadores de la zona central están muy compenetrados”, añade, aunque reconoce que las bajas obligan a reinventarse, especialmente tras la lesión de larga duración de Fekete.
Por su parte, el jugador del Sanicentro Fabio Chiuffa subraya la importancia de estos encuentros, incluso sin puntos en juego. “La pretemporada nos sirve para pulir lo que hacemos bien y mejorar lo que no nos sale tan bien. No hay la presión de la competición, pero nos gusta ganar. Eso para el ego del equipo y a nivel mental siempre viene bien”, afirma.
El extremo brasileño también apunta a la regularidad como uno de los grandes retos del equipo. “Nuestro mayor rival somos nosotros mismos. Tenemos que ser más constantes, minimizar errores y pérdidas de balón y encontrar ese equilibrio tanto en defensa como en ataque”, concluye.