Los profesionales de Enfermería del Área Integrada de Guadalajara debaten como mejorar la atención

01/04/2013 - 13:43 Redacción

 
 
  Los profesionales de Enfermería del Hospital Universitario de Guadalajara han abordado en una sesión clínica la problemática de las micciones incontroladas (enuresis funcional) en niños y adolescentes. En esta misma sesión se han desgranado las líneas de actuación que se deben seguir para prestar una mejor atención al paciente y sus familiares. Este encuentro de trabajo se ha podido seguir en directo, a través de la Intranet, por parte de todos los profesionales sanitarios de los centros de salud del Área Integrada de Guadalajara.
 
 
  En dicha sesión se han dado a conocer los datos de un estudio, dirigido por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, que revela que la prevalencia de estos episodios es superior en los varones que en las mujeres. Así, un 11,7% de los niños de cinco años tienen este problema, porcentaje que va disminuyendo conforme avanzan en edad. En la franja de ocho a nueve años el porcentaje de menores afectados es del 7,4%, en los mayores de diez años es de un 4,8%, y entre los 15 y 20 años se sitúa entre el 1 y 2%.
 
  Existen diferentes factores que influyen en la emisión incontrolada de orina. Entre estos destacan: factores genéticos, retraso en el desarrollo o en la implantación de hábitos higiénicos, estrés psicosocial por el nacimiento de un hermano o su escolarización, alteración en el mecanismo del despertar o vesical, depresión, hiperactividad o trastornos del sueño. Tratamiento La Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil, ubicada en las dependencias sanitarias de El Ferial, ofrece un completo tratamiento para esta patología. Gregoria Aguirre, enfermera de la Unidad, ha explicado el procedimiento, que desde la Enfermería, se desarrolla para ayudar a los menores a superar estos episodios. En primer lugar se realiza una entrevista en profundidad para valorar todos los patrones que pueden provocar las micciones incontroladas.
 
  Posteriormente, los profesionales intentan conseguir una actitud comprensiva del niño ante su problema, potencian la motivación, colaboración y autonomía y le informan sobre el programa de enuresis. Los profesionales de la Unidad de Salud Mental, a través de diverso material gráfico, explican a los niños conocimientos de la función vesical y les facilitan normas para que puedan aplicar en su vida diaria. Los expertos coinciden en resaltar que el respaldo de los padres resulta fundamental en este proceso.
 
   Entre otras medidas, deberán evitar usar el pañal, ayudar a su hijo en el entrenamiento de la retención, controlar que no beban agua a partir de las 20 horas y recordar al menor que debe vaciar la vejiga antes de acostarse. Los padres deberán involucrar a su hijo en este proceso haciéndolo responsable de anotar en un registro el número de veces que ha miccionado, además de enseñarles a lavar y cambiar las prendas que hayan mojado.
 
   En el periodo del tratamiento, ha destacado Aguirre, es “vital omitir comentarios negativos a los menores para no dañar su autoestima”. El niño acudirá a sesiones de control periódicamente y transcurrido un periodo, de entre tres y seis meses desde el inicio del programa, se obtienen los resultados esperados.