"Obama es un presidente imperialista y el color de su piel o su cara simpática no cambian nada", afirma Tariq Ali

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El escritor pakistaní acaba de publicar 'Conversaciones con Edward Said', donde entrevista al célebre activista político palestino
"No tengo esperanzas en Obama. Él es un presidente imperialista y el color de su piel o su cara simpática no cambian nada", afirmó el escritor paquistaní Tariq Ali, quien acaba de publicar en España 'Conversaciones con Edward Said' (Alianza), libro que reproduce su diálogo con el célebre activista político palestino fallecido en 2003 y ganador del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

Ali cree que Said "no se sorprendería" con las declaraciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que ayer afirmó que Jerusalén no es negociable. "Ésa es la posición de Israel desde siempre. Ellos nunca aceptarán que sea una ciudad compartida. La única manera de cambiar eso sería si Estados Unidos impusiera sanciones, pero no lo va a hacer", aseguró.

Asimismo, Ali argumentó que la Unión Europea "podría desempeñar un papel en este sentido", pero que "es una entidad política muy débil", añadiendo que está de acuerdo con Said en que Jerusalén debería ser "una ciudad mundial" y no de uno sólo país. "Israel se comporta como un Estado fundamentalista", sentenció.

El escritor también cree que "Obama continúa con la política de Bush en el Oriente Próximo, sin lugar a dudas". "En Afganistán hizo algo peor, porque envió más tropas y aumentó la guerra en Pakistán", denunció, añadiendo que la "posición agresiva" del presidente estadounidense se extiende por "todo el mundo". "No es un presidente de la paz. Estoy de acuerdo con lo que dijo García Márquez: debería haber recibido el Premio Nobel de la Guerra", declaró el escritor paquistaní.

CONVERSACIONES "ACTUALES"

Ali (Lahore, Pakistán, 1943) mantuvo y filmó estas conversaciones con Edward Said (Jerusalén, 1935 - Nueva York, 2003) en junio de 1994, casi una década antes de que éste perdiera su batalla contra la leucemia. El escritor aseguró que "las situaciones descritas en el libro son aplicable a los días de hoy". "La idea de una guerra civil entre palestinos es uno de los objetivos tanto de Israel como de Occidente y tras los acuerdos de Oslo la división entre palestinos se acentuó", ejemplificó.

Las conversaciones tuvieron lugar en el apartamento que Said tenía en Nueva York, en Riverside Drive y fueron un encargo del Channel Four británico, que al conocer la noticia de que Said tenía cáncer, le solicitó a Ali las entrevistas para un especial de televisión.

El material resultante de esta charla mantenida entre estos dos amigos (que se conocieron durante una ponencia de Ali) desveló temas como la iniciación de Said en la política o su implicación con la causa palestina, pero también sus ideas sobre el estudio de la cultura y su profunda pasión por la literatura y la música.

CULTURA E HISTORIA

Ali puntualizó que "no se puede comprender la cultura si no se comprende el contexto histórico en el que ésta se produce" y explicó que escribe sus libros de no ficción (como 'El choque de los fundamentalismos' o 'Bush en Babilonia') para explicar directamente la historia de los árabes, mientras que sus libros de ficción retratan episodios como el fin del imperio otomano ('La mujer de piedra'), las cruzadas de occidente ('El libro de Saladino') o los últimos años de Al Andalus ('A la sombra del granado').

El autor publicó cinco novelas que conforman su 'Quinteto del Islam', una serie de libros que tardó veinte años en concluir y nació después de que Ali oyera un comentario respecto a que los musulmanes no tienen cultura. Para cambiar esta impresión, escribió 'A la sombra del granado', 'El libro de Saladino', 'La mujer de piedra', 'Un sultán en Palermo' y 'La noche de la mariposa dorada', que se publicará el próximo otoño.

El escritor recordó que Said tenía una estrecha relación con la cultura, sobre todo con la música ("era siempre un placer escucharle, podría haber sido músico profesional"). En 1999, junto con su amigo y músico argentino-israelí Daniel Barenboim, Said fundó la Orquesta Diván Este-Oeste, una iniciativa para reunir cada verano a un grupo de jóvenes de Israel y de los países árabes. Por ello, recibieron ambos el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2002.