Solemne y brillante procesión de Los Faroles en Sigüenza

19/08/2013 - 12:22 J.Pastrana

  Los seguntinos no le fallaron a su virgen. Un año más, la Procesión de los Faroles volvió a dejar constancia de que las fiestas de la ciudad del Doncel son más que risas y bailes. También están ligadas a la felicidad espiritual y a la devoción, la de un pueblo que año tras año responde a la llamada de la Virgen de la Mayor. Este año, el obispo de la Diócesis Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez, estuvo acompañado por el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo. Los dos encabezaron una comitiva que compaginó los pasionales rezos del rosario con la bellas canciones de una rondalla. Belleza, fervor y entrega, tres rasgos que volvieron a distinguir a la procesión.
 
 
  Cuando la noche empezaba a caer sobre la ciudad mitrada, la luz de los faroles de las peñas y hermanos de la Virgen de la Mayor empezó a salpicar los aledaños de la catedral. Allí, la patrona de Sigüenza, esperaba su salida triunfal entre un reguero de gente entre los rezos del Rosario. Como siempre, desde hace más cinco siglos, los devotos empezaron a desfilar delante de la Madre seguntina, marcándole el camino con su luz. Se trataba de un rosario de faroles, con cinco misterios realizados en cristal y metal, cinco padrenuestros, cincuenta avemarías y la letanía. Encabezaban la comitiva el obispo de Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez y el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, que por la mañana habían oficiado la solemne misa.
 
  A ella también acudieron la Reina de las Fiestas y sus Damas de Honor y las autoridades locales, a las que acompañaron la presidenta de la Diputación, Ana Guarinos, y representantes tanto de otras administraciones como de partidos políticos. La Virgen de la Mayor se abría paso en su majestuosa su carroza, que perfumaban los nardos, rosas y gladiolos que la rodeaban. A la salida la acompañó el mismo himno nacional que la acogería en el retorno al hogar.
 
   El ritmo de la procesión lo marcaban las plegarias de los fieles, que se fueron alternando el rezo del rosario con las canciones de la rondalla participante en la siempre emotiva procesión. Tal es la solemnidad con que se vive, que a su paso por el parque de la Alameda, todas las atracciones y puestos silenciaron sus sonidos y luces.
 
  El color lo volvieron a aportar las peñas. Ataviadas con su indumentaria habitual, portaban sus misterios y faroles en una de las más bellas manifestaciones de fe. Una preciosa forma de unir la alegría de las fiestas con la devoción de las creencias. Actos de por la mañana La procesión sirvió para poner fin a una jornada de fiesta que comenzó a las 8.00 horas de la mañana. Entonces, numerosos fieles participaron en el tradicional Rosario de la Aurora, que recorre las travesañas y las murallas de la ciudad.
 
   A continuación, en el altar de la Virgen de la Mayor se ofició una eucaristía y a las 12 horas, el Obispo diocesano, Atilano Rodríguez, y junto al arzobispo de Sevilla, el seguntino monseñor Juan José Asenjo, presidió la misa central y principal de la Jornada. Más de medio millar de fieles acudieron a la Misa, que estuvo cantada por la Coral Santa Cecilia de Sigüenza, cuyo director es el canónigo Juan Antonio Marco. En cuanto al gesto solidario de la Novena y Fiesta de la Virgen de la Mayor de Sigüenza de este año, tuvieron por destino Románovka, en la Rusia Oriental, donde sirve una religiosa seguntina. Las fiestas continúan Aunque sin duda ya han pasado los momentos más llamativos de las fiestas de Sigüenza, esto no quiere decir que hayan concluido las actividades.
 
   A lo largo de los próximos días, el programa de actos de Sigüenza recoge actos más allá de la traca fin de fiestas que tuvo lugar anoche. Así, el próximo sábado, el académico Juan Antonio López Delgado presentará el libro Divulgaciones Históricas-Artística.
 
  La cita se llevará a cabo en el Salón de Pleno del ayuntamiento, a partir de las 18.30 horas. Seguidamente, en el auditorio El Pósito, Gerardo López Laguna ofrecerá un concierto a beneficio del Proyecto Tropinka, dirigido por la religiosa seguntina y profesora de la Universidad Federal del Lejano Oriente, Alicia Gonzalo López. Comenzará a las 20.00 horas. López Laguna es tío materno de Alicia y vuelve a organizar un acto cultural este verano, a beneficio de la misión que las religiosas de Santa Ana desarrollan en a cuatro horas en coche de Vladivostok, conde abrieron un centro infantil para su integración social y la atención de sus necesidades básicas.
 
  Ahora, quieren ampliar las instalaciones y abrir una comunidad de hermanas en Románovka para evitar esas cuatro horas diarias de coche. El Pósito también se prepara para el Festival de Teatro que la compañía Elava presentará entre el 27 y el 31 de agosto.