28/07/2018 / 13:52
Redacción


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Más de 800 personas siguieron el eclipse total de Luna con AstroYebes desde el bosque de Valdenazar


Tras una mañana de cielos azules y despejados, la aparición de un frente de nubes altas por la tarde no hacía presagiar nada bueno. Conforme se aproximaba la hora, el horizonte se cubría de una espesa y persistente franja nubosa. A las nueve y media de la noche, que era el momento anunciado para que la Luna ya eclipsada hiciese acto de presencia por el este, la situación no había mejorado. Así que hubo que esperar a más allá de las diez para atisbar entre las densas nubes la silueta enrojecida del disco lunar. Ese inconveniente no restó un ápice de entusiasmo a las más de 800 personas que se congregaron en el Punto de Observación Astronómica del bosque de Valdenazar para asistir al eclipse total de Luna, que había sido calificado como el fenómeno astronómico del verano y casi del siglo.

 

Fue la multitudinaria respuesta a la convocatoria que había hecho el Ayuntamiento de Yebes y el Aula Municipal de Astronomía (AstroYebes) para seguir con detalle este espectáculo único. Eran apenas las ocho de la tarde cuando una ingente multitud comenzaba a ocupar las mesas de la zona recreativa de Valdenazar y a desplegar manteles, hamacas, mantas y tumbonas por los aledaños. En la plataforma de observación, ocho telescopios estaban listos para que el público pudiese contemplar con detalle la evolución del eclipse. Una hora después, el aparcamiento estaba a rebosar de vehículos y el gentío no cesaba de acceder al punto de encuentro. “Resulta muy gratificante comprobar que las convocatorias de AstroYebes tienen este nivel de respuesta por parte de un público curioso y ávido de descubrir los secretos y objetos que encierra la bóveda celeste y que incluso se ha convertido en asiduo a estas citas con el universo que nos rodea”, explica Miguel Cócera, alcalde de Yebes.

 

Ante la imposibilidad de apreciar con nitidez la Luna eclipsada y teñida de rojo en su fase total por las adversas condiciones atmosféricas, los planetas que en esos momentos transitaban por el horizonte sur tomaron el protagonismo que las nubes habían negado a nuestro satélite natural. Con ayuda de los telescopios, el público pudo despedirse de Venus minutos antes de que se ocultase por el oeste. Y admirar las franjas gaseosas de Júpiter con los cuatro satélites descubiertos por Galileo Galilei que orbitaban a su alrededor. “Es verdad que por momentos la cola se hizo interminable, pero la gente demostró paciencia y aguante porque sabían que la espera iba a merecer la pena”, valora Cócera, que se multiplicaba en la plataforma para agilizar el paso de la multitud por los telescopios. El alcalde de Yebes llama la atención sobre la cantidad de niños de corta edad que acudió al evento en compañía de sus padres, “porque si algo hemos logrado desde AstroYebes es atraer el interés de los más pequeños y despertar su curiosidad por el conocimiento de la astronomía y la divulgación científica”.

 

Muchos de los que acudieron anoche a Valdenazar lo hicieron provistos de sus propios equipos de observación. Desde prismáticos terrestres a telescopios de precisión y domésticos. Esa magia e ilusión que flotaba en el ambiente subió unos cuantos enteros cuando las diez y media el gentío hizo un paréntesis para seguir el paso de la Estación Espacial Internacional que, con un brillo tenue, hacía acto de presencia por el sur transitando durante varios minutos a más de 400 kilómetros de altitud. Mientras, la Luna seguía avanzando hacia otro de los momentos culminantes de la noche. A eso de las once y cuarto concluía el que había sido el eclipse total de Luna más largo de este último siglo. A partir de ahí, la sombra de la Tierra comenzó a retirarse de forma paulatina de la superficie lunar. Para que  el público tuviera la ocasión de contemplar a través de los oculares telescópicos varios de los accidentes geográficos más característicos de nuestro satélite.

 

Pasaban algunos minutos de la una de la madrugada cuando los últimos observadores abandonaban el bosque de Valdenazar. En la zona recreativa hubo quien aprovechó para acampar y pasar la noche en compañía de una Luna que en esos momentos brillaba con una impresionante magnitud que clareaba el escenario que durante más de cuatro horas había reunido a cerca de un millar de personas. “El cansancio fue lo de menos cuando te vas a casa con la satisfacción de haber contribuido a emocionar y complacer a decenas de niños y adultos con la observación de la Luna de sangre y los planetas más representativos del Sistema Solar, un agradecimiento que muchos nos trasladaron allí mismo”, resume el alcalde de Yebes. Tal vez la climatología desfavorable que impidió ver el eclipse total de Luna en toda su plenitud pudo decepcionar a más de uno. Pero sin duda la mayoría de los que ayer estuvieron en Valdenazar regresaron a sus hogares con la sensación de haber vivido una noche mágica.

 

La próxima convocatoria pública de AstroYebes será los días 11 y 12 de agosto con motivo de la lluvia de estrellas de las Perseidas, que el pasado año reunió a más de 600 personas en Valdenazar que contemplaron más de 40 meteoros procedentes de los residuos que dejó el cometa Swift-Tuttle en su última aproximación al Sol y que se desintegraban al atravesar la atmósfera terrestre.


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