Alonso asoma la cabeza en el Gran Premio de Bélgica

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
FÓRMULA-1
Por segunda vez esta temporada, Fernando Alonso logró acabar la primera jornada de entrenamientos con el mejor tiempo. Ya hizo la misma hazaña en Francia, donde al final salió tercero en la parrilla. En España fue tercero el viernes y segundo en la parrilla. Por tanto, es un buen presagio, e incluso se le vio bastante optimista, ya que esta vez el equipo no descargó mucha gasolina para lograr sus tiempos. La lluvia que se esperaba cayó ligeramente en la segunda sesión, y más fuerte minutos después de acabar los entrenamientos de la Fórmula 1.
Felipe Massa marcó el ritmo por la mañana, pero ya sabemos que la lluvia no es el mejor elemento para el brasileño. Por la tarde, el español tomó el relevo y dejó al piloto de Ferrari a 50 milésimas del Renault. Esta diferencia en Francia fue de 76 milésimas. Por fortuna, durante la mañana los pilotos pudieron probar los dos compuestos de Bridgestone en la primera sesión de entrenamientos. En cabeza también estuvieron Raikkonen y Hamilton.
La pista húmeda y deslizante atrapó a bastantes pilotos y Fernando Alonso, que marcó el mejor tiempo de esta segunda sesión libre (1’48”454), también hizo una excursión en Stavelot. Y es que la lluvia sí que hizo de las suyas pasados los primeros treinta minutos, convirtiendo la pista de Spa en un difícil trazado para los monoplazas. Los cinco pilotos que marcaron los mejores tiempos en la primera sesión fueron los mismo que en la segunda, pero con el orden cambiado. Por detrás de Alonso se clasificaron Massa, Kovalainen, Hamilton y Raikkonen.
Algunos pilotos como fue el caso de Webber, decidieron no ir a boxes cuando comenzó a llover con fuerza, y lo pagó caro chocando contra los neumáticos de protección su Red Bull. Una vez que paró de llover, Raikkonen sufrió otro fuerte impacto debido a lo resbaladizo del asfalto. Su Ferrari chocó con fuerza contra el muro de neumáticos en la curva número nueve, perdió el alerón trasero, y regresó como pudo hasta los boxes. Pero debido a este fuerte choque, el agua que se había almacenado en las ruedas que hacen de barrera se esparció por la pista, lo que provocó que Fisichella, que en ese momento pasaba por ahí, patinara en el agua y chocara con fuerza contra las barreras. Esto obligó a parar la sesión.