Alonso se centra en Renault hasta que llegue la ‘revolución’ a Ferrari

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Tras resurgir en Singapur de las tinieblas del fondo de la parrilla y observar desde la distancia el enésimo batacazo de Ferrari, Alonso descubrió más luz sobre su futuro. Evita adelantar acontecimientos pero cada vez tiene más claro que Renault es su primera opción para la próxima temporada y que, más pronto que tarde, verá cumplido su sueño de pilotar un monoplaza rojo de la escudería italiana.
Raikkonen y Massa tienen contrato hasta finales de 2010, pero sus reiterados errores podrían hacer recapacitar a sus jefes y satisfacer los deseos de numerosos ‘tifosi’ que en diferentes foros reclaman el fichaje de un campeón como el asturiano.
Pese a su mal año, Alonso considera que en Renault le han dado lo prometido y por eso continuar con Flavio Briatore es su primera opción. Sabía que este curso no disponía de un coche ganador y que los medios eran muy limitados, pero confiaba en que sería capaz de dar alguna campanada como la que aún resuena en el circuito más mediático de la temporada, en la primera carrera nocturna. Nadie le quitará el privilegio de ser el primer ganador bajo los focos.
Fernando lo celebró por todo lo alto con el equipo, como en los mejores tiempos, y Flavio se despidió de todos como el Papa, dando bendiciones. La pista iluminada le dio un rayo de esperanza para poder mantener al asturiano uno o dos años más en el equipo. El que no lo tiene tan claro es Piquet, que fracasó de nuevo, lo mismo que Raikkonen, que ahora sí se ha despedido del título, y tendrá que hacer de gregario en Ferrari para Massa, bajo la atenta supervisión de Jean Todt, de nuevo al frente de las operaciones aunque un poco de tapadillo. Si las cosas siguen mal en Ferrari puede haber revolución antes de lo que se piensa, y el francés coger de nuevo las riendas desde el muro.

Táctica agresiva
Las dos últimas carreras han demostrado que en la F1 aún puede pasar de todo. En Italia, Vettel, y, en Singapur, Alonso. Queda por ver lo que dará de sí Japón con un circuito imprevisible también, sobre todo por esa variada climatología que puede jugar a favor o en contra. El año pasado, el agua le provocó un accidente bastante fuerte, pero eso ya es historia. No tanto como el de Singapur, pero es un trazado ratonero y tortuoso que no debe ir mal al E28 salvo en la parte final, más de potencia. Los adelantamientos se complican y todo apunta a que Renault apostará por una táctica agresiva.