Foto: LOF
El Depor no dejó lugar a la sorpresa y se trajo de tierras oriolanas un resultado, el 0-2, que no sólo refleja la diferencia existente entre los dos equipos, también corrobora que el conjunto de Terrazas sabe a lo que juega, es inteligente y sabe plasmar en la hierba lo que intenta transmitir su técnico: juego práctico y funcional. Además, solo una hecatombe privaría a los alcarreños de acceder a las semifinales por el ascenso a Segunda División.
Los inicios del partido fueron muy disputados, con un Deportivo Guadalajara que salió a por todas, disputándole de tú a tú el balón al Orihuela y buscando siempre la portería contraria. Sin embargo, la primera ocasión de peligro fue para los alicantinos, justo antes de consumir el primer cuarto de hora, en un córner que remató Carmelo y se fue por poco por el lado derecho de la portería de Mikel Saizar. Tan solo tres minutos después, Eldín puso un centro al área desde lejos obligando al cancerbero morado a emplearse a fondo para despejar de puños ya que Floriant se quedaba solo esperando el esférico. El equipo alcarreño estaba muy bien situado en el terreno de juego y tocando bien la pelota en el centro del campo pero le faltaba profundidad y claridad en los metros finales.
La batuta ofensiva la llevó siempre el Orihuela, generando más peligro que los visitantes. No obstante, el cuadro de Carlos Terrazas no se amilanó en ningún momento, intentando encontrar el camino hacia la portería de Ricardo. Así llegando al ecuador del primer tiempo la escuadra alcarreña tuvo la mejor ocasión con una rapidísima contra conducida por Nico que asistió a Aníbal dentro del área pero apareció entonces de nuevo el propio Nico y los dos futbolistas se hicieron un lío. Al final, la jugada se quedó en nada. Posteriormente, en la recta final del primer tiempo, el juego se endureció, acentuándose con diversos piques entre los jugadores de ambos equipos. En una de las mencionadas refriegas, el local Samu terminó con una brecha en la ceja mientras que en otro, Aníbal acabó sangrando por la nariz. Antes del descanso, también hubo tiempo para que el conjunto alicantino gozara de su mejor ocasión con un centro al área que remató Floriant pero Saizar, con una gran estirada, desvió el cuero con la punta de los dedos y posteriormente la defensa alcarreña terminó de despejar.
Aníbal abre la lata del escorpión
En el inicio de la segunda parte, los dos equipos imprimieron un ritmo frenético con ambos equipos creando ocasiones en ambas áreas. Además, el juego continuaba, como en el final del primer tiempo, agresivo y duro. En los arranques del segundo acto, tras un despiste defensivo de los alcarreños, Matías ejecutó un disparo cruzado que a punto estuvo de sorprender a Saizar. Pero dos minutos después, en el minuto 49, un error defensivo, ahora por parte del Orihuela, no lo desaprovechaba el Depor, materializando Aníbal con la puntera el primero para los suyos.
El Orihuela no se vino abajo con el tanto en contra y se lanzó al ataque. A los diez minutos de la reanudación, los alicantinos trenzaron una jugada preciosa por la derecha en la que Molina centró para Matías y el disparo de éste se fue por encima de la portería defendida por Saizar. El Orihuela dominaba, imprimiendo mucho ritmo al juego viendo como el equipo de Terrazas juntaba sus líneas, encerrándose atrás e intentando ralentizar el juego. Pero de nuevo Matías, el más activo en ataque de los locales, recibió un balón en un saque de banda y tras zafarse de un defensor, disparó potentemente haciendo esforzarse a Saizar, que ejerció de salvador de los suyos. En la siguiente jugada Eldín vio adelantado al mismo cancerbero vasco e intentó una vaselina que se fue alta por poco. Acto seguido, el peligro volvió a merodear la meta alcarreña mediante otro centro al área de Molina. Saizar, muy atento despejaba. Fueron minutos en los que el Orihuela puso cerco a la portería de un Depor que se defendía como podía. El equipo local se iba con valentía al ataque ante un conjunto alcarreño inteligente contemporizando el resultado y echando cuentas de cara a la vuelta. El 0-1 era un resultado formidable. Poco a poco, las ocasiones entonces fueron a menos ya que el Depor había aprendido a anular al escorpión amarillo parando el ritmo del partido y dejando que el reloj corriera.
Juanjo y la puntilla
Ya en la recta final, en el minuto 88, una vertiginosa contra iniciada tras un robo de balón en su propia área significaría el 0-2 definitivo. Aníbal salía fulminante cruzándose todo el campo para asistir al borde del área a Juanjo que, con sangre fría hizo un recorte a la salida del portero y anotó el segundo tanto para el Club Deportivo Guadalajara. Ahí se acabó el partido y puede que también la eliminatoria. El Orihuela ya no daba para más y el Depor pedía la hora para festejar con los 300 seguidores que viajaron a la localidad oriolana, un resultado que si bien no es definitivo sí que otorga a los morados una ventaja considerable.
FICHA:
ORIHUELA: Ricardo, Carmelo, Benja, Arturo, Samu (Aleo, min. 80), Manrique, Molina (Rodri, min. 85), Juanma, Matías, Eldín (Villanueva, min. 85) y Floriant.
DEPORTIVO GUADALAJARA: Mikel Saizar, Jorge, Javi Barral, David Fernández, Antonio Moreno, Javi Soria, Iván Moreno, Gerard Badia (Oya, min. 64)(Oinatz, min. 71), Nico, Aníbal (Cerrudo, min. 89) y Juanjo.
ÁRBITRO: Sánchez Aparicio (Colegio Catalán). Tarjetas amarillas para Samu, Manrique y Benja por el cuadro alicantino y Oya por el Deportivo Guadalajara.
GOLES: 0-1. Min. 49: Aníbal. 0-2. Min. 88: Juanjo.
INCIDENCIAS: Estadio Los Arcos. Partido de ida de la primera eliminatoria por el ascenso a Segunda División. Alrededor de 1.800 espectadores, 300 de ellos procedentes de Guadalajara. Se quedaron fuera de la convocatoria Ernesto, por lesión y Míchel y Rubén Cuesta por decisión técnica. Oya regresó a la convocaría tras recuperarse de una lesión pero volvió a recaer y tuvo que ser sustituido por Oinatz después de llevar sólo siete minutos sobre el campo.