Austria y Suiza ya están preparados para el inicio de la fiesta de la Eurocopa
01/10/2010 - 09:45
Por: COLPISA
FÚTBOL EUROCOPA 2008
Las autoridades austriacas inauguraron en Viena el estadio renovado Ernst-Happel, donde se disputará la final de la Eurocopa el 29 de junio. Los alrededores se modernizaron y la capacidad del estadio aumentó a 51.000 asientos.
Dicha inauguración coincidió con la de la prolongación hasta el estadio de una línea de metro en Viena, con un coste de 890 millones de euros destinado a hacer más fluido el acceso y salida del recinto, situado en el Parque del Prater.
Los otros siete estadios que serán sede de la competición ya estaban a punto desde hace muchos meses, incluyendo los de Klagenfurt (Austria) y Zúrich (Suiza), pese a que se tardó en comenzar algunas remodelaciones. Los organizadores también plantearon un programa de fiestas alrededor del torneo, para que los dos países vivan como un hecho histórico y de diversión la llegada de las 16 selecciones que participarán en la Eurocopa.
Turismo de masas
Austria y Suiza, que recibirán respectivamente 1.100.000 y 700.000 visitantes suplementarios, están acostumbrados al turismo de masas y se apoyarán en su infraestructura hotelera para hacer frente a las exigencias de los aficionados. Para hacer frente a la afluencia, los trenes austriacos ÖBB y suizos CFF han previsto respectivamente 2.000 y 2.500 vehículos especiales para los aficionados, que podrán viajar de forma gratuita si poseen una entrada para ir al estadio para cualquiera de los partidos programados.
Austria, que jamás ha albergado una manifestación deportiva comparable, y Suiza, organizadora del Mundial-1954 pero en una época en que todo era menos masivo, piensan obtener casi dos millones de visitantes y muchos millones de euros.
Dado que la Eurocopa se disputará en varios estadios, las ocho ciudades sede (Innsbruck, Klagenfurt, Salzburgo y Viena, en Austria; Basilea, Berna, Ginebra y Zúrich en Suiza) prevén emitir los partidos en pantallas gigantes en lugares públicos. En Viena, donde el célebre boulevard del Ring estará bloqueado sobre un recorrido de 1,2 kilómetros a imagen y semejanza del Fanmeile berlinés del Mundial de 2006, hasta 120.000 espectadores podrán seguir de esta forma, los partidos en directo al aire libre.
Policías sin descanso
Sin embargo, para que la fiesta sea completa en los dos países, los organizadores han puesto el acento en la seguridad, para prevenir disturbios y peleas. De esta forma, Austria movilizará a sus 27.000 policías, que no tendrán días de descanso durante el torneo, así como a 3.000 militares. Por su parte, Suiza dispondrá de una cantidad equivalente de fuerzas del orden.
Además, se espera el apoyo durante estos días de fútbol, de 2.500 policías extranjeros, principalmente de Alemania (1.700) y Francia (750), que aportarán su experiencia y ayudarán a frenar a los potenciales hooligans e intentarán que toda la fiesta de la Eurocopa transcurra sin incidentes. Las fuerzas del orden de las dos naciones han desplegado, asimismo, un amplio dispositivo de cámaras de vigilancia, así como un control estricto del espacio aéreo, al tiempo que se han preparado con ejercicios para hacer frente a escenarios bien variados como una alerta terrorista o una guerra entre hinchas violentos.
Por su parte, el caso del país austriaco, sus autoridades han reestablecido el control de fronteras durante la Eurocopa, dejando sin efecto en ese periodo de tiempo las reglamentaciones de migraciones en el Espacio Schengen.
Lissavetzky tiene buenas sensaciones
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, aseguró que disfruta de buenas sensaciones pensando en el papel de la selección española en la próxima Eurocopa, después de comprobar ayer in situ cómo marcha la concentración de la delegación nacional en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Existe un buen ambiente y la lógica tensión y ganas de que empiece la competición, explicó Lissavetzky, que puntualizó la necesidad de que la selección acierte porque en el resto de apartados considera que está suficientemente preparada. Lissavetzky departió con el seleccionador nacional, Luis Aragonés, y con algunos jugadores, compartiendo la visita institucional realizada por la ministra de Educación, Política Social y Deportes, Mercedes Cabrera, a las instalaciones de la Ciudad del Fútbol. Existe ánimo y la calidad está asegurada. Sólo quería desearles suerte porque si la calidad se impone seguro que estaremos arriba, comentó el secretario de Estado, quien espera una buena Eurocopa. Lissavetzky pidió restar presión a los jugadores. Hay que ir poco a poco porque no caben los errores. No hay que pensar en cuartos, opinó. Por último el dirigente, cuestionado por el estilo de la selección, aseguró que la diferencia entre España y otras selecciones es el manejo del balón. No debemos renunciar a nuestro estilo porque tenemos un centro del campo muy fuerte.
Los otros siete estadios que serán sede de la competición ya estaban a punto desde hace muchos meses, incluyendo los de Klagenfurt (Austria) y Zúrich (Suiza), pese a que se tardó en comenzar algunas remodelaciones. Los organizadores también plantearon un programa de fiestas alrededor del torneo, para que los dos países vivan como un hecho histórico y de diversión la llegada de las 16 selecciones que participarán en la Eurocopa.
Turismo de masas
Austria y Suiza, que recibirán respectivamente 1.100.000 y 700.000 visitantes suplementarios, están acostumbrados al turismo de masas y se apoyarán en su infraestructura hotelera para hacer frente a las exigencias de los aficionados. Para hacer frente a la afluencia, los trenes austriacos ÖBB y suizos CFF han previsto respectivamente 2.000 y 2.500 vehículos especiales para los aficionados, que podrán viajar de forma gratuita si poseen una entrada para ir al estadio para cualquiera de los partidos programados.
Austria, que jamás ha albergado una manifestación deportiva comparable, y Suiza, organizadora del Mundial-1954 pero en una época en que todo era menos masivo, piensan obtener casi dos millones de visitantes y muchos millones de euros.
Dado que la Eurocopa se disputará en varios estadios, las ocho ciudades sede (Innsbruck, Klagenfurt, Salzburgo y Viena, en Austria; Basilea, Berna, Ginebra y Zúrich en Suiza) prevén emitir los partidos en pantallas gigantes en lugares públicos. En Viena, donde el célebre boulevard del Ring estará bloqueado sobre un recorrido de 1,2 kilómetros a imagen y semejanza del Fanmeile berlinés del Mundial de 2006, hasta 120.000 espectadores podrán seguir de esta forma, los partidos en directo al aire libre.
Policías sin descanso
Sin embargo, para que la fiesta sea completa en los dos países, los organizadores han puesto el acento en la seguridad, para prevenir disturbios y peleas. De esta forma, Austria movilizará a sus 27.000 policías, que no tendrán días de descanso durante el torneo, así como a 3.000 militares. Por su parte, Suiza dispondrá de una cantidad equivalente de fuerzas del orden.
Además, se espera el apoyo durante estos días de fútbol, de 2.500 policías extranjeros, principalmente de Alemania (1.700) y Francia (750), que aportarán su experiencia y ayudarán a frenar a los potenciales hooligans e intentarán que toda la fiesta de la Eurocopa transcurra sin incidentes. Las fuerzas del orden de las dos naciones han desplegado, asimismo, un amplio dispositivo de cámaras de vigilancia, así como un control estricto del espacio aéreo, al tiempo que se han preparado con ejercicios para hacer frente a escenarios bien variados como una alerta terrorista o una guerra entre hinchas violentos.
Por su parte, el caso del país austriaco, sus autoridades han reestablecido el control de fronteras durante la Eurocopa, dejando sin efecto en ese periodo de tiempo las reglamentaciones de migraciones en el Espacio Schengen.
Lissavetzky tiene buenas sensaciones
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, aseguró que disfruta de buenas sensaciones pensando en el papel de la selección española en la próxima Eurocopa, después de comprobar ayer in situ cómo marcha la concentración de la delegación nacional en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Existe un buen ambiente y la lógica tensión y ganas de que empiece la competición, explicó Lissavetzky, que puntualizó la necesidad de que la selección acierte porque en el resto de apartados considera que está suficientemente preparada. Lissavetzky departió con el seleccionador nacional, Luis Aragonés, y con algunos jugadores, compartiendo la visita institucional realizada por la ministra de Educación, Política Social y Deportes, Mercedes Cabrera, a las instalaciones de la Ciudad del Fútbol. Existe ánimo y la calidad está asegurada. Sólo quería desearles suerte porque si la calidad se impone seguro que estaremos arriba, comentó el secretario de Estado, quien espera una buena Eurocopa. Lissavetzky pidió restar presión a los jugadores. Hay que ir poco a poco porque no caben los errores. No hay que pensar en cuartos, opinó. Por último el dirigente, cuestionado por el estilo de la selección, aseguró que la diferencia entre España y otras selecciones es el manejo del balón. No debemos renunciar a nuestro estilo porque tenemos un centro del campo muy fuerte.