Azuqueca 'suma y sigue' en su objetivo de lograr la permanencia
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Fútbol
El Azuqueca no pasó del empate a cero en su casa frente al Albacete B, cuando se esperaba un gran duelo por ser dos equipos muy ofensivos. En el primer periodo ninguno se hizo con el dominio del choque, siendo más osado el Azuqueca en la segunda parte. Dio la impresión de que el Albacete se conformaba con el resultado.
Se esperaba un gran duelo en el San Miguel. Azuqueca y Albacete B podían presumir de ser dos conjuntos muy ofensivos, pero el miedo a perder hizo que ambos firmaran tablas. Resultado justo y que, a priori, vale a los dos equipos en sus diferentes expectativas para esta temporada.
En el primer tiempo, ninguno de los dos equipos consiguió hacerse con el dominio del choque. El Albacete presionaba muy arriba la salida del balón de los rojinegros. El juego, muy trabado, sólo encontraba fluidez cuando Quique se encargaba de las transiciones pero, a pesar de ello, ninguno de los dos equipos lograba generar ocasiones claras de peligro. El primer disparo tardó en llegar veinte minutos. Fue del Albacete B. Los rojinegros se obcecaban en jugar por el centro pero Javi Robledo, muy sólo en punta, apenas encontraba espacios entre la bien organizada defensa visitante. El partido se fue tiñiendo de rarezas, todas ellas provocadas por el árbitro, que castigó al Azuqueca con un número desmesurado de tarjetas, la mayoría por protestar. Así, en una jugada tonta, Machi perdió los papeles y fruto de la impotencia cometió una innecesaria y aparatosa entrada que supuso su expulsión.
Plantando cara
En los segundos 45 minutos, el Azuqueca no se escondió y fue osado. Mantuvo la defensa de tres con Alberto Ongil ayudando en defensa. De alabar fue el derroche físico del ex del Marchamalo, que cumplió con creces en tareas defensivas y, además, se sumó al ataque en la medida de lo posible. Del resto se encargaba Pancorbo. El canterano crece a pasos de gigante y se ha convertido en toda una pesadilla para los delanteros rivales. Por delante, Mario, Edgar y Quique no conseguían hilvanar el juego y Javi Robledo se pegaba con la defensa manchega sin obtener ningún rédito.
Por su parte, el filial albaceteño parecía conformarse con el empate a cero y apenas ofrecía oposición. Sólo la velocidad de sus hombres de banda inquietaba a la defensa rojinegra. Los manchegos se bastaron de un mejor tono físico para aguantar ante los de Quique López. A pesar de la inferioridad numérica, el Azuqueca no bajó el nivel y siguió insistiendo, pero no lograban ni siquiera tirar entre los tres palos. Los albaceteños se asomaban al área de Jesús con menor frecuencia pero con más peligro sin embargo el gol se resistió a dos de los equipos más ofensivos del grupo y el empate se mantuvo hasta el final. Finalmente, un punto más para el Azuqueca que se acerca al objetivo de la permanencia. El dato negativo viene en el capítulo de sanciones. Machi, por expulsión y Trigueros que vio su quinta amarilla serán baja para el derbi de la semana
En el primer tiempo, ninguno de los dos equipos consiguió hacerse con el dominio del choque. El Albacete presionaba muy arriba la salida del balón de los rojinegros. El juego, muy trabado, sólo encontraba fluidez cuando Quique se encargaba de las transiciones pero, a pesar de ello, ninguno de los dos equipos lograba generar ocasiones claras de peligro. El primer disparo tardó en llegar veinte minutos. Fue del Albacete B. Los rojinegros se obcecaban en jugar por el centro pero Javi Robledo, muy sólo en punta, apenas encontraba espacios entre la bien organizada defensa visitante. El partido se fue tiñiendo de rarezas, todas ellas provocadas por el árbitro, que castigó al Azuqueca con un número desmesurado de tarjetas, la mayoría por protestar. Así, en una jugada tonta, Machi perdió los papeles y fruto de la impotencia cometió una innecesaria y aparatosa entrada que supuso su expulsión.
Plantando cara
En los segundos 45 minutos, el Azuqueca no se escondió y fue osado. Mantuvo la defensa de tres con Alberto Ongil ayudando en defensa. De alabar fue el derroche físico del ex del Marchamalo, que cumplió con creces en tareas defensivas y, además, se sumó al ataque en la medida de lo posible. Del resto se encargaba Pancorbo. El canterano crece a pasos de gigante y se ha convertido en toda una pesadilla para los delanteros rivales. Por delante, Mario, Edgar y Quique no conseguían hilvanar el juego y Javi Robledo se pegaba con la defensa manchega sin obtener ningún rédito.
Por su parte, el filial albaceteño parecía conformarse con el empate a cero y apenas ofrecía oposición. Sólo la velocidad de sus hombres de banda inquietaba a la defensa rojinegra. Los manchegos se bastaron de un mejor tono físico para aguantar ante los de Quique López. A pesar de la inferioridad numérica, el Azuqueca no bajó el nivel y siguió insistiendo, pero no lograban ni siquiera tirar entre los tres palos. Los albaceteños se asomaban al área de Jesús con menor frecuencia pero con más peligro sin embargo el gol se resistió a dos de los equipos más ofensivos del grupo y el empate se mantuvo hasta el final. Finalmente, un punto más para el Azuqueca que se acerca al objetivo de la permanencia. El dato negativo viene en el capítulo de sanciones. Machi, por expulsión y Trigueros que vio su quinta amarilla serán baja para el derbi de la semana