Carlos de la Plata alaba la gran temporada del Deportivo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: PEDRO M. SANZ
FÚTBOL SEGUNDA DIVISIÓN B
El defensa alcarreño ha superado los 200 partidos en la categoría
El alcarreño Carlos de la Plata ha terminado su séptima temporada en Segunda B. El lateral zurdo de Marchamalo, de 29 años, ha superado ya los 200 partidos en la categoría de bronce, terminando la campaña con 202. Su último equipo ha sido el Mirandés, en el Grupo I, con el que ha logrado la permanencia de manera holgada.
Sin embargo, no renovará por el club burgalés, a pesar del buen trato que ha recibido en Miranda de Ebro, donde destaca “el gran ambiente de fútbol que se vive en un pueblo totalmente entregado con su equipo. En pocos sitios de Segunda B se vive el fútbol como allí”, recalca el futbolista alcarreño, que, para la próxima campaña, cambiará de aires porque “hay que buscar nuevas motivaciones”, agrega. Medita varias ofertas de distintos grupos aunque reconoce que “todavía es un poco pronto para decidir porque este año los equipos van a bajar sus presupuestos”.
De cualquier manera, y salvo sorpresa mayúscula, su futuro no pasa por el Deportivo, club en el que ya ha jugado varias temporadas en diferentes etapas, la última en la campaña 2004-05, en Tercera, con Celestino Vallejo como entrenador.
No obstante, De la Plata, que sigue la actualidad del Deportivo, alaba la gran temporada realizada por el conjunto morado, que califica como “espectacular. El equipo empezó increíble. Conociendo a Lucas, que es un trabajador nato, sabía que el equipo iba a estar arriba. Me sorprendió su cese. En el play-off el Ontinyent fue muy superior, pero aún así la temporada ha sido espectacular porque ha jugado el primer play-off a Segunda de su historia y eso lo dice todo”.
El alcarreño vivió la experiencia de un play-off de ascenso a Segunda durante la pasada temporada en el histórico Sabadell: “Fue muy especial. Es otro mundo y la ilusión era tremenda en la ciudad. Después de eliminar a la Cultural Leonesa estuvimos muy cerca de llegar a la final. No nos merecimos caer ante el Real Unión. Conseguimos enganchar a la ciudad, algo parecido a lo que ha ocurrido en Guadalajara este año”, indica Carlos de la Plata al que aún le queda fútbol en sus botas para bastante tiempo, sobre todo “mientras me sigan respetando las lesiones y mantega intacta la ilusión del primer año”. No obstante, tiene claro que ‘colgará las botas’ “jugando con mi hermano –Daoiz– en el Marchamalo”.