Carlos Sainz: La vida me ha enseñado a ir día a día y apretar los dientes
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
AUTOMOVILISMO RALLY DAKAR
El madrileño recalcó que el año pasado, cuando se cayó en el barranco iba despacio. Paré a los que venían detrás, que si no también se hubieran chocado. Así que la estrategia será la misma que usé en mi primer año. Entonces se nos rompían cosas a todos, no sólo a mí. En mis dos primeros años no estaba el coche a la altura, indicó.El bicampeón del mundo de rallys, que esta campaña ha ganado el Rally dos Sertoes y la Ruta de la Seda, se mostró muy satisfecho con su Touareg.
El coche cada vez es mejor, más robusto y no da problemas aunque en el Dakar nunca se sabe lo que va a pasar, reconoció.
El veterano piloto apunta a sus compañeros en Volkswagen, Giniel de Villiers, defensor del título, y Nasser Al-Attiyah como sus principales rivales. Mi equipo este año es aún más fuerte con la incorporación de Al-Attiyah y los BMW serán la alternativa, sin olvidar los buggys que tendrán sus opciones en alguna etapa, valoró.
Sainz consideró que el qatarí irá más rápido y que el sudafricano se conformará con no fallar y ser machacón, que esa es su táctica. No es a quién temo más porque los dos van a estar delante y voy a pelear con ellos aunque tienen dos estrategias completamente distintas, apuntó.
Sin embargo, no duda al asegurar que las órdenes de equipo se darán antes que en la pasada edición, aunque reconoció que es complicado aceptarlas. Cada carrera es distinta y no sabemos dónde estarán nuestros rivales. La vida me ha enseñado a prepararme, ir día a día y apretar los dientes. Creo que Kris Nissen director deportivo tardó el año pasado en darlas y se arrepintió, confesó.
No creo en la justicia deportiva
Por otra parte, el madrileño reiteró que el mítico raid es diferente a todos los demás y por eso no cree que su mala suerte del año pasado se revierta. Yo no creo en la justicia deportiva. El año pasado tuve mala suerte. A tres días del final, contaba con media hora de ventaja y me quedé fuera de la carrera en un camino mal señalizado, pero el Dakar es así, aseveró.
En cuanto al recorrido de la presente edición, lo calificó como parecido al del año pasado a pesar de ser al revés. Habrá más arena y más fuera de pista. Pero Atacama será igual aunque este año lo crucemos al revés. Yo no recuerdo nada de las etapas, ya me costaba recordar 30 kilómetros en mi etapa en el Mundial de Rallys, destacó.
Por otra parte, a Sainz no le gusta empezar detrás de Robby Gordon. No me hace ilusión porque el buggy va lento en esos caminos. Mi objetivo es estar delante desde el principio porque en Volkswagen puede haber órdenes de equipo y prefiero estar arriba en la clasificación, aseguró. Y además, lanzó un deseo a la organización. Espero que el roadbook sea mejor que el del año pasado porque es fundamental. A veces pienso que la organización lo hace mal aposta para que ocurra algo en carrera, añadió. Sainz subrayó que la decepción del pasado año está olvidada y ahora sólo piensa en intentar ganar. En la vida del deportista hay que valorar las cosas en su justa medida, los triunfos y los fracasos, dijo.
El veterano piloto apunta a sus compañeros en Volkswagen, Giniel de Villiers, defensor del título, y Nasser Al-Attiyah como sus principales rivales. Mi equipo este año es aún más fuerte con la incorporación de Al-Attiyah y los BMW serán la alternativa, sin olvidar los buggys que tendrán sus opciones en alguna etapa, valoró.
Sainz consideró que el qatarí irá más rápido y que el sudafricano se conformará con no fallar y ser machacón, que esa es su táctica. No es a quién temo más porque los dos van a estar delante y voy a pelear con ellos aunque tienen dos estrategias completamente distintas, apuntó.
Sin embargo, no duda al asegurar que las órdenes de equipo se darán antes que en la pasada edición, aunque reconoció que es complicado aceptarlas. Cada carrera es distinta y no sabemos dónde estarán nuestros rivales. La vida me ha enseñado a prepararme, ir día a día y apretar los dientes. Creo que Kris Nissen director deportivo tardó el año pasado en darlas y se arrepintió, confesó.
No creo en la justicia deportiva
Por otra parte, el madrileño reiteró que el mítico raid es diferente a todos los demás y por eso no cree que su mala suerte del año pasado se revierta. Yo no creo en la justicia deportiva. El año pasado tuve mala suerte. A tres días del final, contaba con media hora de ventaja y me quedé fuera de la carrera en un camino mal señalizado, pero el Dakar es así, aseveró.
En cuanto al recorrido de la presente edición, lo calificó como parecido al del año pasado a pesar de ser al revés. Habrá más arena y más fuera de pista. Pero Atacama será igual aunque este año lo crucemos al revés. Yo no recuerdo nada de las etapas, ya me costaba recordar 30 kilómetros en mi etapa en el Mundial de Rallys, destacó.
Por otra parte, a Sainz no le gusta empezar detrás de Robby Gordon. No me hace ilusión porque el buggy va lento en esos caminos. Mi objetivo es estar delante desde el principio porque en Volkswagen puede haber órdenes de equipo y prefiero estar arriba en la clasificación, aseguró. Y además, lanzó un deseo a la organización. Espero que el roadbook sea mejor que el del año pasado porque es fundamental. A veces pienso que la organización lo hace mal aposta para que ocurra algo en carrera, añadió. Sainz subrayó que la decepción del pasado año está olvidada y ahora sólo piensa en intentar ganar. En la vida del deportista hay que valorar las cosas en su justa medida, los triunfos y los fracasos, dijo.