Casablanca, Psicosis o Viridiana tienen nuevos remates en el libro Otro final
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Norman Bates quizá supere su psicosis, Peter Pan salió del país del Nunca y tal vez empiece a crecer y Jack Lemmon travestido pudo no haber dado su negativa al multimillonario que lo tentaba. Éstas son algunas de las hipótesis de cómo podrían terminar las películas Psicosis, Peter Pan y Con faldas a lo loco, presentadas en el libro Otro final (451), que reúne quince relatos de autores españoles con diferentes desenlaces para clásicos como estos.
Álvaro del Amo, Eduardo Chamorro, Manuel Hidalgo y Javier Maqua reinventan los remates de Calle Mayor, Peter Pan, Bienvenido Mr. Marshall y Viridiana, respectivamente. Por su parte, Augusto M. Torres, Eduardo Mendicutti y Vicente Molina Foix se ocuparon de Mogambo, Con faldas a lo loco y Psicosis, respectivamente, mientras José Ovejero dio su versión de El gabinete del doctor Caligari y Amparo Serrano de Haro, de Casablanca.
Además, hay finales reescritos por Pedro Sorela (Doctor Zhivago), Andrés Trapiello (El ladrón de bicicletas), Felipe Vega (El tercer hombre), Lourdes Ventura (Cumbres borrascosas), Luis Antonio de Villena (Muerte en Venecia) y Pedro Zarraluki (Blade Runner). Es un ejercicio de amor al cine, definió Amparo Serrano de Haro, que, además de haber escrito un relato, también editó el libro junto a Manuel Hidalgo, que afirmó que los escritores tuvieron total libertad en elegir las películas a las que les gustarían cambiar el final. Sólo hubo una pauta: tenían que ser filmes muy conocidos, que estuvieran en la memoria colectiva, precisó Hidalgo.
Generación cinéfila
Representamos una generación muy cinéfila, que ha amado al cine y lo relaciona a la literatura, a llevar un libro en el bolso mientras espera el inicio de la sesión, afirmó Hidalgo, que aseguró la existencia de un máximo respeto a las películas, partiendo de una admiración motivadora. Son películas que marcaron a nosotros, cada editor tiene una relación sentimental con la suya, añadió Amparo Serrano de Haro. Hidalgo recordó también que muchos libros se adaptan al cine, pero que lo contrario es muy raro. Me gusta la idea de la palabra to play, que significa acción, actuación y juego. Lo que hicimos fue un juego, subrayó. El escritor reveló que, para componer su versión para el final de Bienvenido Mr. Marshall, volvió a ver la película una sola vez, ya que la había visto unas otras quince anteriormente. Quería mostrar la insatisfacción que nace cuando los deseos se satisfacen, precisó, revelando que en su relato los lugareños se sienten insatisfechos con lo que les ofrecen los americanos, representando una metáfora de la España que empezaba a americanizarse.
Por su parte, Serrano de Haro recordó las ventajas de estar en la organización de una obra puesto que eso le permitió elegir a Casablanca antes de que otro autor se interesase. Fue como un sueño realizado, estos personajes forman parte de mi ensoñación, detalló la escritora.
PLACER DE CONTAR
El escritor Gustavo Martín Garzo, que no participó en el libro, presentó la obra junto a los editores y recordó el placer de contar la historia de una película a familiares y amigos. Era muy bueno proporcionarles el placer y la emoción que yo sentí viendo el film, detalló.
Fue muy estimulante imaginar diálogos para Jack Lemmon y Marilyn Monroe, bromeó Eduardo Mendicutti, que prolongó el final de Con faldas a lo loco imaginando cómo sería la vida del personaje Jerry/Daphne al lado del millonario.
No queremos sólo un final, sino una sucesión de finales, con puntos y aparte o puntos suspensivos, declaró Hidalgo. Además, tampoco queremos sólo opciones de otros finales para las películas, pero también para nuestras propias vidas, concluyó.
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Además, hay finales reescritos por Pedro Sorela (Doctor Zhivago), Andrés Trapiello (El ladrón de bicicletas), Felipe Vega (El tercer hombre), Lourdes Ventura (Cumbres borrascosas), Luis Antonio de Villena (Muerte en Venecia) y Pedro Zarraluki (Blade Runner). Es un ejercicio de amor al cine, definió Amparo Serrano de Haro, que, además de haber escrito un relato, también editó el libro junto a Manuel Hidalgo, que afirmó que los escritores tuvieron total libertad en elegir las películas a las que les gustarían cambiar el final. Sólo hubo una pauta: tenían que ser filmes muy conocidos, que estuvieran en la memoria colectiva, precisó Hidalgo.
Generación cinéfila
Representamos una generación muy cinéfila, que ha amado al cine y lo relaciona a la literatura, a llevar un libro en el bolso mientras espera el inicio de la sesión, afirmó Hidalgo, que aseguró la existencia de un máximo respeto a las películas, partiendo de una admiración motivadora. Son películas que marcaron a nosotros, cada editor tiene una relación sentimental con la suya, añadió Amparo Serrano de Haro. Hidalgo recordó también que muchos libros se adaptan al cine, pero que lo contrario es muy raro. Me gusta la idea de la palabra to play, que significa acción, actuación y juego. Lo que hicimos fue un juego, subrayó. El escritor reveló que, para componer su versión para el final de Bienvenido Mr. Marshall, volvió a ver la película una sola vez, ya que la había visto unas otras quince anteriormente. Quería mostrar la insatisfacción que nace cuando los deseos se satisfacen, precisó, revelando que en su relato los lugareños se sienten insatisfechos con lo que les ofrecen los americanos, representando una metáfora de la España que empezaba a americanizarse.
Por su parte, Serrano de Haro recordó las ventajas de estar en la organización de una obra puesto que eso le permitió elegir a Casablanca antes de que otro autor se interesase. Fue como un sueño realizado, estos personajes forman parte de mi ensoñación, detalló la escritora.
PLACER DE CONTAR
El escritor Gustavo Martín Garzo, que no participó en el libro, presentó la obra junto a los editores y recordó el placer de contar la historia de una película a familiares y amigos. Era muy bueno proporcionarles el placer y la emoción que yo sentí viendo el film, detalló.
Fue muy estimulante imaginar diálogos para Jack Lemmon y Marilyn Monroe, bromeó Eduardo Mendicutti, que prolongó el final de Con faldas a lo loco imaginando cómo sería la vida del personaje Jerry/Daphne al lado del millonario.
No queremos sólo un final, sino una sucesión de finales, con puntos y aparte o puntos suspensivos, declaró Hidalgo. Además, tampoco queremos sólo opciones de otros finales para las películas, pero también para nuestras propias vidas, concluyó.
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