Cavendish gana al sprint tras una caída masiva
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
CICLISMO GIRO DE ITALIA
El ciclista británico Mark Cavendish (High Road) se impuso ayer en la cuarta etapa del Giro de Italia, disputada entre las localidades de Pizzo Calabro y Catanzaro sobre 183 kilómetros, tras superar a otra decena de corredores en un sprint cortado por una caída masiva durante el último kilómetro, mientras que la clasificación general no sufre variaciones y Franco Pellizotti (Liquigas) sigue líder con un segundo de ventaja respecto a Cristian Vandevelde (Slipstream-Chipotle).
El Giro vivió de esta forma su tercera llegada colectiva, la más accidentada de todas tras un accidente en la recta final de Cantazzaro que dejó cortados a los once corredores que finalmente se jugaron la victoria de etapa. Daniele Bennati (Liquigas) intentó repetir su triunfo de ayer en un sprint lanzado por Erik Zabel (Milram), pero el joven Cavendish, novel en 'grandes' y criado en la pista, sorprendió a todos y acabó alzando los brazos.
La etapa brindó una exhibición tan espectacular como estéril de un ciclista veterano. Rik Verbrugghe (Cofidis) atacó en el kilometro cero de la salida en Pizzo Calabro y su explosiva salida ya le brindaba más de cuatro minutos de ventaja cuando apenas había recorrido siete kilómetros.
Verbrugghe, ganador del prólogo en 2001, año en el que fue líder cuatro jornadas, y de sendas etapas en 2002 y 2006, intentó revivir así su buena relación con el Giro, pero el interés de los equipos en una nueva volata acabó con sus opciones. El belga mantuvo su aventura durante una eternidad, los 164 kilómetros que el pelotón permitió su intento. Verbrugghe incluso pudo pensar en la victoria de etapa, pero no fue así.
La etapa brindó una exhibición tan espectacular como estéril de un ciclista veterano. Rik Verbrugghe (Cofidis) atacó en el kilometro cero de la salida en Pizzo Calabro y su explosiva salida ya le brindaba más de cuatro minutos de ventaja cuando apenas había recorrido siete kilómetros.
Verbrugghe, ganador del prólogo en 2001, año en el que fue líder cuatro jornadas, y de sendas etapas en 2002 y 2006, intentó revivir así su buena relación con el Giro, pero el interés de los equipos en una nueva volata acabó con sus opciones. El belga mantuvo su aventura durante una eternidad, los 164 kilómetros que el pelotón permitió su intento. Verbrugghe incluso pudo pensar en la victoria de etapa, pero no fue así.