Cavendish logra el póker de triunfos y Nocentini guarda el amarillo
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El ciclista británico Mark Cavendish (Columbia) logró su cuarto triunfo en la presente edición del Tour de Francia tras la disputa de la undécima etapa, que discurrió entre las localidades de Vatan y Saint Fargeau sobre 192 kilómetros, y que permitió al italiano Rinaldo Nocentini (Ag2r) mantener su condición de líder. Cavendish no tenía previsto volver a ganar en Saint Fergeau, pero el gran protagonista de esta Grande Boucle, que ya tiene, además, el deseado maillot verde de la Regularidad, volvió a sorprender.
Cavendish no tenía previsto volver a ganar en Saint Fergeau, sobre todo porque a pocos kilómetros de la línea de meta esperaba una subida de cuarta categoría. El de la Isla de Man sólo tuvo que acelerar su ritmo en los últimos 150 metros. Su equipo, encomiable en el trabajo hacia el británico, le volvió a dejar el triunfo en su mano y ahí, Cavendish, no tiene quién le inquiete. Óscar Freire (Rabobank), el mejor español, acabó cuarto y el triunfo se lo peleó al británico el estadounidense Tyler Farrar (Garmin-Slipstream).
El noruego Hushovd, que está realizando una notable ronda, se mantuvo por detrás, pero el Columbia tenía todo suficientemente atado como para que el cuarto triunfo de Cavendish fuese una realidad. El pistard volvió a firmar un recital, una llegada espectacular, que propició una victoria que no estaba en sus planes.
Y no lo estaba porque la jornada siempre tuvo a dos escapados como claros aspirantes al triunfo. Desde el kilómetro 24, el polaco Marcin Sapa (Lampre) y el belga Johan van Summeren (Silence), llevaron el mando de la jornada, pero justo al final vieron cómo su esfuerzo había sido gratuito.
Sapa y Van Summeren habían logrado hasta cuatro minutos y medio de diferencia con el pelotón que problemas al margen con el pinganillo ayer corrió con normalidad, con un ritmo digno de la mejor vuelta del mundo. Con el Garmin y el Columbia tirando del grueso, las diferencias quedaron en nada a falta de cinco kilómetros para el final.
Así, la etapa se decidió al sprint, tónica habitual de este Tour donde los ataques de los grandes se harán esperar. El Astana de Contador y Armstrong no mueve ficha --tampoco debe--, y el resto afrontan este Tour como una carrera de fondo con la esperanza de saltar cuando se asome a lo lejos el Mont Ventoux.
La etapa de hoy, la duodécima, discurrirá entre las localidades de Tonnerre y Vittel sobre 211 kilómetros de distancia y cuenta con cinco puertos de cuarta categoría y uno de tres, en el tramo final. Nocentini volverá a partir de amarillo, color al que ya se ha acostumbrado tras cinco días en el peldaño más alto.
Los jurados rectifican
Los jueces de carrera del Tour de Francia devolvieron los 15 segundos perdidos ayer a los corredores que se vieron involucrados en una caída que les dejó cortados en los kilómetros finales, entre ellos el estadounidense Levi Leipheimer (Astana) y el británico Bradley Wiggins (Garmin-Slipstream), que estaban entre los diez primeros clasificados de la general.
Así, tras un examen detallado de las imágenes de la llegada a Issoudun, los jueces decidieron que todos los implicados, entre los que también estaban los españoles Mikel Astarloza (Euskaltel) y Haimar Zubeldia (Astana), tuviesen el mismo tiempo que en la llegada liderada por el británico Mark Cavendish (Columbia-HTC).
A vueltas con los pinganillos
La UCI decidirá hoy si levanta la prohibición del pinganillo para la decimotercera etapa, que se celebra el viernes, y que tanta protesta ha causado en el pelotón durante estos días.
La experiencia de prohibir el uso del pinganillo se llevó a cabo en la etapa del martes y los ciclistas, en señal de protesta, realizaron una etapa a menor velocidad. Un experimento que no gustó al pelotón y lo manifestó al término de la etapa.
El noruego Hushovd, que está realizando una notable ronda, se mantuvo por detrás, pero el Columbia tenía todo suficientemente atado como para que el cuarto triunfo de Cavendish fuese una realidad. El pistard volvió a firmar un recital, una llegada espectacular, que propició una victoria que no estaba en sus planes.
Y no lo estaba porque la jornada siempre tuvo a dos escapados como claros aspirantes al triunfo. Desde el kilómetro 24, el polaco Marcin Sapa (Lampre) y el belga Johan van Summeren (Silence), llevaron el mando de la jornada, pero justo al final vieron cómo su esfuerzo había sido gratuito.
Sapa y Van Summeren habían logrado hasta cuatro minutos y medio de diferencia con el pelotón que problemas al margen con el pinganillo ayer corrió con normalidad, con un ritmo digno de la mejor vuelta del mundo. Con el Garmin y el Columbia tirando del grueso, las diferencias quedaron en nada a falta de cinco kilómetros para el final.
Así, la etapa se decidió al sprint, tónica habitual de este Tour donde los ataques de los grandes se harán esperar. El Astana de Contador y Armstrong no mueve ficha --tampoco debe--, y el resto afrontan este Tour como una carrera de fondo con la esperanza de saltar cuando se asome a lo lejos el Mont Ventoux.
La etapa de hoy, la duodécima, discurrirá entre las localidades de Tonnerre y Vittel sobre 211 kilómetros de distancia y cuenta con cinco puertos de cuarta categoría y uno de tres, en el tramo final. Nocentini volverá a partir de amarillo, color al que ya se ha acostumbrado tras cinco días en el peldaño más alto.
Los jurados rectifican
Los jueces de carrera del Tour de Francia devolvieron los 15 segundos perdidos ayer a los corredores que se vieron involucrados en una caída que les dejó cortados en los kilómetros finales, entre ellos el estadounidense Levi Leipheimer (Astana) y el británico Bradley Wiggins (Garmin-Slipstream), que estaban entre los diez primeros clasificados de la general.
Así, tras un examen detallado de las imágenes de la llegada a Issoudun, los jueces decidieron que todos los implicados, entre los que también estaban los españoles Mikel Astarloza (Euskaltel) y Haimar Zubeldia (Astana), tuviesen el mismo tiempo que en la llegada liderada por el británico Mark Cavendish (Columbia-HTC).
A vueltas con los pinganillos
La UCI decidirá hoy si levanta la prohibición del pinganillo para la decimotercera etapa, que se celebra el viernes, y que tanta protesta ha causado en el pelotón durante estos días.
La experiencia de prohibir el uso del pinganillo se llevó a cabo en la etapa del martes y los ciclistas, en señal de protesta, realizaron una etapa a menor velocidad. Un experimento que no gustó al pelotón y lo manifestó al término de la etapa.