'Cerrojazo' Oliva y 'cañonazos' Rudovic
17/12/2011 - 21:23
Foto: Lydia López
Y qué decir de la defensa. Estuvo de cine, no dejando maniobrar al Antequera y cerrando espacios por doquier. Los blocajes fueron constantes y ahí fue donde se empezó a fraguar una victoria desahogada y autoritaria. Y todo bajo la magnífica dirección de Sergio de la Salud y un primoroso De la Rubia. Éste último señaló el rumbo del Quabit, fue la brújula. Se esperaba y no apareció Mateo Garralda, que dispuso de pocos minutos aunque es un lunar que ni mucho menos empaña un triunfo fabuloso, de los que hace afición.
Por cierto hay que pararse en este punto. Cada vez se nota mayor arraigo en la grada. Ayer el Multiusos entendió la importancia del choque ante el Antequera, rival directo por la permanencia y no falló. Cerca de un millar de personas acudieron al Palacio, que esta vez sí, pareció un Palacio. Nada de aspecto desértico y desangelado, había ambiente, charanga incluida. Pese a ello comenzó frío y aletargado el equipo de Fernando Bolea. No pasó por alto para Markicevic, Radulovic y Soto que establecieron las primeras ventajas para los malagueños.
Mal comienzo
En un abrir y cerrar de ojos, 0-3, pintaban bastos. Se esmeró en atajar la hemorragia el cuadro alcarreño que enseguida colocó el empate de la mano de Rudovic, De la Salud y Chyro. Seguían por encima los andaluces merced al talento de Radulovic, tanto en la elaboración como en la finalización. Mínimas ventajas para el cuadro dirigido por Antonio Ortiz fueron sucendiéndose hasta que la defensa del Quabit se puso las pilas. Varios blocajes defensivos unido al factor Oliva, fueron decantando la balanza poco a poco a favor de los de casa. Prácticamente sin juego interior, el Quabit se mantenía vivo pero faltaba subir un escalón para dar la vuelta al marcador. Quién sino. El francotirador Rudovic comenzó a hacer de las suyas desde media distancia y pasados los primeros nueve minutos, los de Bolea se ponían por encima por primera vez en el partido. Ya jamás volverían a estar por debajo. Por la escuadra visitante, Radulovic era el único que encontraba fisuras en la zaga guadalajareña y la igualdad en el marcador duró hasta que se le agotó la gasolina al serbio. Bueno eso y la aparición estelar, casi heroica de Edu Reig.
Tres goles consecutivos del extremo catalán consolidaban al Quabit (11-8). Y ahora a la otra portería. Ataque mochano y parada de Oliva. Rudovic marca y a la siguiente jugada, para Oliva. De la Salud anota su primer tanto y a la vuelta, de nuevo para Oliva. Balance de estos tres minutos: parcial 6-0 para un total de 13-8. Paco Bustos rompió la monotonía y en inferioridad, por exclusión de Parra, los antequeranos se acercaban peligrosamente a sólo dos goles de diferencia. Luego apareció la conexión De la Salud-Rudovic con un fly espectacular materializado por el montenegrino. La afición se lo estaba pasando en grande.
Otro recital de intervenciones salvadoras de Oliva, más sendos tantos de Chyro, Rudo y Fontenla propìciaban la máxima diferencia a favor del Quabit, que se marchaba a los vestuarios con 18-12 a favor.
Mismo guión
El arranque del segundo acto fue un fiel reflejo del primero. El duelo Radulovic vs. Rudovic prometía emociones fuertes pero en esta tesitura el del Quabit estuvo mejor rodeado que el del Antequera. Edu Reig y Parra mantenían a raya al cuadro malagueño. Y cada vez que parecían meterse en el partido, Oliva les sacaba de cuajo con otro racimo de paradones. En cada intercambio de golpes salía beneficiado por poco el Quabit y ello fue acrecentando la ventaja hasta los 10 goles (26-16). El festival de los alcarreños era salvaje. El pivote visitante Paco Bustos sacó fuerzas de flaqueza para ir tirando del carro pero entre tanto se colaban los Rudovic, Chyro o Basmalis para ir embocando el triunfo.
Por momentos, el Quabit rozaba la perfección tanto en ataque como en defensa y la diferencia se hizo abismal para un Antequera que tiró la toalla definitivamente a falta de cinco minutos para el final tras encajar el 31-20. Después, los goles se fueron sucediendo hasta el 35-23 definitivo, un verdadero baño ante un rival directo por la salvación. Un balón de oxígeno. Ese tiempo fue de esparcimiento para los jugadores y de disfrute para los aficionados. El broche de oro a un final de año grandioso. El Quabit se tomará las uvas fuera del descenso y con inmejorables sensaciones. La competición para y ya no vuelve hasta febrero.
FICHA:
QUABIT GUADALAJARA: Jorge Oliva (48%), Edu Reig (7), Basmalis (5), Epeldegui (2), Rudovic (8), Chyra Blazevic (4), Garralda equipo inicial, Parra (4), Castella (1), Fontenla, De la Rubia (2), De la Salud (3) y Valles (1).
BM ANTEQUERA: Mijatovic (11%), Soto (3), Espigol (1), Radulovic (5), Bustos (6), Río (1), Markicevic (2) equipo inicial, Moyano (24%), Pejovic (5), Beltza, Hoyos, Savenco, Morales.
ÁRBITRO: Ballano Dueñas y Belloso Pérez. Excluyeron a Epeldegui (2), Parra, Castella y Garralda, por el Quabit BM Guadalajara, y a Bustos, Savenco, por el Antequera..
PARCIALES: 3-4, 6-6, 9-, 12-8, 15-11 y 18-12 descanso, 20-14, 23-16, 27-19, 31-20, 34-22 y 37-23 final.
INCIDENCIAS: Pedro Palacio Multiusos. Unos 900 espectadores.