Chuchi, arrepentido por su expulsión
01/10/2010 - 09:45
FÚTBOL SEGUNDA DIVISIÓN B
Estoy hundido, pero eso no vale de mucho ahora. Así de arrepentido se muestra el jugador del Depor, Chuchi, que fue expulsado a diez minutos del final del partido que su equipo disputó ante el Valladolid B cuando el marcador reflejaba 1-1.
Su expulsión, por roja directa, fue debida, según el acta, por dar un cabezazo a un contrario, estando el juego detenido. Esta actitud de todo un veterano como Chuchi provocó consecuencias negativas para el Depor, que finalmente terminó perdiendo por 2-1 ante un equipo con menos experiencia que el conjunto morado.
El entrenador del Depor, Rafael Carrillo asevera que medio minuto antes de la expulsión hubo una serie de provocaciones a Chuchi y que el jugador hizo un gesto al banquillo dando a entender que tenía la situación controlada, pero no fue así. Fue provocado y fueron a por él, pero él como veterano y con experiencia no debería haber entrado en ese juego con jugadores jóvenes. Luego lo reconoció y pidió disculpas, pero el daño ya estaba hecho, señala el técnico.
El cordobés cree que este lance nos dejó fuera del partido y descentró al equipo de su trabajo para encarar con garantías los minutos finales, que decidieron el signo del encuentro en Valladolid.
Para el entrenador morado, el antes y el después del partido estuvo en la expulsión de Chuchi. Considera que el sentido del partido se pierde tras la expulsión porque teníamos el partido controlado, incluso después del penalti. Tras la tarjeta roja admite que hubo un desacierto en saber cuál era el trabajo de ahí al final. Creo que pecamos de falta de contundencia defensiva, no tener claridad en los últimos pases de cara a gol y otras circunstancias que propiciaron la derrota.
Caí en su trampa
El jugador admite que entró en la provocación del contrario: Caí en su trampa, en su provocación, me escupió y me golpeó todo lo que quiso. Es difícil controlar eso en las pulsaciones en las que se puede encontrar un jugador en esa situación de partido.
Chuchi asegura que el joven jugador del Valladolid provocó la expulsión: Soy un jugador de carácter, pero nunca había hecho nada como lo del otro día. Hice el amago de darle, pero prometo que no le toqué. Él hizo teatro y el juez de línea lo vio, pero me expulsaron a mí y a él no, desvela.
Aún así, no quiere excusarse y es consciente del perjuicio que hizo al Depor el sábado y en los sucesivos partidos porque su expulsión puede acarrear una sanción de dos encuentros: Hay que apechugar con lo hecho, no me puedo esconder. Lo siento por mis compañeros, por el cuerpo técnico, por los aficionados y por el club más que por mí, pero eso ahora vale de poco.
El jugador, con un permiso de Rafel Carrillo, no participó el domingo de la primera sesión de entrenamiento de la semana y hoy se verá las caras con su entrenador: Tendrá razón en todo lo que me diga. Lo peor es el daño que se hace al equipo en los dos próximos partidos, que van a ser muy importantes, se lamenta el centrocampista palentino.
El entrenador del Depor, Rafael Carrillo asevera que medio minuto antes de la expulsión hubo una serie de provocaciones a Chuchi y que el jugador hizo un gesto al banquillo dando a entender que tenía la situación controlada, pero no fue así. Fue provocado y fueron a por él, pero él como veterano y con experiencia no debería haber entrado en ese juego con jugadores jóvenes. Luego lo reconoció y pidió disculpas, pero el daño ya estaba hecho, señala el técnico.
El cordobés cree que este lance nos dejó fuera del partido y descentró al equipo de su trabajo para encarar con garantías los minutos finales, que decidieron el signo del encuentro en Valladolid.
Para el entrenador morado, el antes y el después del partido estuvo en la expulsión de Chuchi. Considera que el sentido del partido se pierde tras la expulsión porque teníamos el partido controlado, incluso después del penalti. Tras la tarjeta roja admite que hubo un desacierto en saber cuál era el trabajo de ahí al final. Creo que pecamos de falta de contundencia defensiva, no tener claridad en los últimos pases de cara a gol y otras circunstancias que propiciaron la derrota.
Caí en su trampa
El jugador admite que entró en la provocación del contrario: Caí en su trampa, en su provocación, me escupió y me golpeó todo lo que quiso. Es difícil controlar eso en las pulsaciones en las que se puede encontrar un jugador en esa situación de partido.
Chuchi asegura que el joven jugador del Valladolid provocó la expulsión: Soy un jugador de carácter, pero nunca había hecho nada como lo del otro día. Hice el amago de darle, pero prometo que no le toqué. Él hizo teatro y el juez de línea lo vio, pero me expulsaron a mí y a él no, desvela.
Aún así, no quiere excusarse y es consciente del perjuicio que hizo al Depor el sábado y en los sucesivos partidos porque su expulsión puede acarrear una sanción de dos encuentros: Hay que apechugar con lo hecho, no me puedo esconder. Lo siento por mis compañeros, por el cuerpo técnico, por los aficionados y por el club más que por mí, pero eso ahora vale de poco.
El jugador, con un permiso de Rafel Carrillo, no participó el domingo de la primera sesión de entrenamiento de la semana y hoy se verá las caras con su entrenador: Tendrá razón en todo lo que me diga. Lo peor es el daño que se hace al equipo en los dos próximos partidos, que van a ser muy importantes, se lamenta el centrocampista palentino.