Cientos de personas vibran en Cabanillas con el tributo a Extremoduro y Robe de la banda So Payaso
Dentro de la programación cultural del mes de julio del Ayuntamiento de Cabanillas del Campo, antesala de las próximas Fiestas, So Payaso ofreció cerca de dos horas de un intenso viaje por algunas de las canciones más emblemáticas del rock español. Y lo hizo ante una Plaza del Pueblo con muchísimo público, y con un ambiente magnífico, con la gente respondiendo entregada de principio a fin. Pocas imágenes resumen mejor la dimensión de la figura de Robe que la que dejó el concierto. Frente al escenario convivían chavales de apenas quince años con quienes ya peinan canas; veinteañeros, familias, cuarentones, cincuentones y sesentones, compartiendo las mismas letras, coreando los mismos estribillos, y levantando los brazos al unísono. Décadas separaban a unos de otros, pero apenas unos versos bastaban para borrar cualquier diferencia. El legado del músico placentino continúa creciendo con el paso del tiempo, y sigue siendo capaz de reunir a públicos de todas las edades bajo un mismo lenguaje.
Sobre el escenario, So Payaso demostró por qué está considerada como una de las bandas tributo más fieles al espíritu de Extremoduro. El repertorio fue una auténtica celebración de una de las discografías más importantes del rock nacional. Sonaron clásicos imprescindibles como «Extrema y dura», «La vereda de la puerta de atrás», «Standby», «Jesucristo García», «A fuego», «Buscando una luna», «Si te vas…» o «So Payaso», el himno que da nombre a la banda y que volvió a convertirse en uno de los momentos más coreados de la noche.
Hubo también un espacio especialmente dedicado a la etapa en solitario de Robe.
