Daoiz pone un punto de cordura en una tarde de locura

09/12/2012 - 19:31 Jaime Valladolid

Cual Julio César en la Batalla de Cela, Javi Hernández llegó, vio y venció. El jugador verdillo, que se incorporó a la disciplina gallarda la semana pasada, entró en el minuto 64 sustituyendo a Bata y revolucionó un partido que no comenzó nada bien para el Marchamalo.
 
Los de López Amado nos tienen acostumbrados ya a encajar un gol temprano y ayer no hubo hueco para la excepción. En el minuto 15, en un saque de banda aparentemente inofensivo, Diego Rodríguez recogió el esférico en las inmediaciones del área, trianguló con Ohumar y volvió a controlar el balón ante la inoperancia de la defensa verdilla. No se lo pensó, puso su cruceta en la portería local y colocó la bola fuera del alcance de Nacho, que hizo de su estirada un intento inútil por evitar el primer tanto del Madridejos. Una vez más, al Marchamalo le tocaba volver a remontar.
 
Pudo lograr el empate en el minuto 19, pero un centro medido de Bata no fue aprovechado por Rober, que cabeceó a las nubes. Tres después, el guardameta visitante atajó sin problemas un disparo lejano de De la Plata. Por su parte, el Madridejos no se achantaba y lo intentaba con un lanzamiento directo de falta de Víctor que terminó en las manos de Nacho. En el 26, Ohumar la tuvo en sus botas, pero no supo definir un pase medido de Mario y el cancerbero verdillo le ganó la partida.
 
El gol de la igualada para los gallardos llegó en una jugada a balón parado. Manolo la colgó desde la esquina para que El Mariscal Diego cabecease libre de marca en el primer palo ante la sorpresa de la defensa toledana. No hubo tiempo para más, una primera parte muy igualada pero con poco fútbol dio paso a una segunda loca y repleta de ocasiones y goles para ambos equipos. Otero, el exmíster España del Madridejos, volvió a adelantar al conjunto toledano en una jugada muy similar a la del tanto del Marchamalo precedido también de un saque de esquina.
 
Entrada de Javi Hernández
Fue el instante en el que López Amado decidió dar entrada a Javi Hernández y dar un cambio radical al equipo. El primer balón que tocó terminó en el fondo de la portería defendida por Olmedo. El centro medio de Nene no fue desaprovechado por el exrojinegro, que colocó el esférico fuera del alcance del meta visitante. Dos minutos después, Javi Hernández fue derribado dentro del área y el árbitro no se lo pensó: penalti. Daoiz lo tiró y no falló: colocadita junto al palo.
 
Siete después llegó el 3-3 de la cabeza de Miguel Ángel tras una falta botada por Víctor. La Solana volvía a temerse lo peor. Pero entonces llegó él, el capi, para poner un poco de cordura en aquella tarde de locura. Rober metió un pase a lo Laudrup a Daoiz, que definió por bajo ante la salida de Olmedo.