Derrota del Marchamalo y empate del Azuqueca en sus amistosos
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
Fútbol- Pretemporada/Tercera División
El Marchamalo cayó derrotado en su encuentro ante los madrileños del Puerta Bonita, el último de su pretemporada, por un claro 3-1. Por su parte, el Club Deportivo Azuqueca no pasó del empate frente a un equipo de una categoría inferior como el Tórtola, que dio la cara ante los azudenses. El empate definitivo llegó en el último minuto.
El Marchamalo cayó derrotado en su encuentro ante los madrileños del Puerta Bonita, el último de su pretemporada, por un claro 3-1. Cillo adelantó en la primera parte (minuto 16) a los marchamaleros, que vieron cómo su contrincante empataba el duelo antes del descanso.
Un penalti dudoso en contra de los gallardos desnivelaría el luminoso en su contra en el minuto 60, mientras que a poco más de diez para la finalización el Puerta Bonita haría el 3-1. Rubén pudo acortar distancias cerca de la finalización tras un penalti cometido sobre Manolo, pero no acertó con su lanzamiento.
Por su parte, el Club Deportivo Azuqueca no pasó del empate frente a un equipo de una categoría inferior como el Tórtola, que dio la cara ante los azudenses. Mario Valiente adelantó a los rojinegros, aunque su rival conseguiría empatar en el último minuto. A los azudenses les falta rodaje y, por encima de todo, gol, pues perdonaron numerosas ocasiones claras.
Un penalti dudoso en contra de los gallardos desnivelaría el luminoso en su contra en el minuto 60, mientras que a poco más de diez para la finalización el Puerta Bonita haría el 3-1. Rubén pudo acortar distancias cerca de la finalización tras un penalti cometido sobre Manolo, pero no acertó con su lanzamiento.
Por su parte, el Club Deportivo Azuqueca no pasó del empate frente a un equipo de una categoría inferior como el Tórtola, que dio la cara ante los azudenses. Mario Valiente adelantó a los rojinegros, aunque su rival conseguiría empatar en el último minuto. A los azudenses les falta rodaje y, por encima de todo, gol, pues perdonaron numerosas ocasiones claras.