Despedida con derrota

25/05/2014 - 18:25 Optasport

El BM Guadalajara cayó derrotado 22-19 ante el BM Valladolid en un encuentro que supone al adiós a la Asobal de un histórico como el equipo entrenado por Nacho González. La victoria no sirvió de nada a los locales, toda vez que el Sagunto vapuleó en su pista al Villa de Aranda (40-26) y propició un triple empate entre estos tres equipos que condena a los vallisoletanos. Por su parte, el BM Guadalajara perdió la séptima plaza en favor del Helvetia Anaitasuna, que se impuso 23-29 en la pista del Bidasoa. Los alcarreños tardaron en entrar en el partido.

Los vallisoletanos salieron mucho más entonados y pronto pusieron el 2-0 en el marcador gracias a los goles de Víctor Megías y Fernando Hernández. De hecho, los morados no lograron recortar distancias hasta el minuto seis. Poco a poco los nervios fueron atenazando a los locales, conscientes de lo que se jugaban. Su falta de acierto y las buenas acciones de Almeida, que estuvo muy inspirado, sirvieron para que el Guadalajara cobrase una renta de tres goles, pese a estar en inferioridad por la exclusión de Bozalongo. El riojano era duda por las molestias que arrastró durante toda la semana, pero al final Garralda decidió contar con él. Por momentos Veladao se convirtió en un muro defensivo casi infranqueable para el ataque de los de Nacho González. Mediada la primera parte los vallisoletanos también empezaron a apretar en defensa y eso les sirvió para endosar un parcial de 3-0 a los de Garralda y empatar el partido a ocho. La velocidad que adquirió en esos momentos el juego le vino muy bien a los locales, que se sentían más a gusto corriendo.

Al descanso se llegó con empate a diez y con las ilusiones de permanencia de los vallisoletanos sepultadas ante las malas noticias que llegaban de Sagunto, con una victoria parcial de 21-12 a favor de los locales. En la segunda parte cambió por completo el escenario. Pese a saberse casi descendido, el BM Valladolid salió con nuevos bríos y endosó un parcial de 4-0 que obligó a Garralda a pedir un tiempo muerto. El Guadalajara parecía desconectado, y solo las paradas de Almeida, el mejor de los alcarreños en el pabellón Huerta del Rey, hicieron que la brecha no se abriera aún más. Los morados estaban negados ante la portería vallisoletana.

Quizá la segunda parte del Guadalajara se resuma en un tramo de cinco minutos en el que no fueron capaces de marcar. Jorge Silva marró un contraataque solo ante Lamariano, Plaza Lara lanzó un penalti al larguero, Silva envió al limbo un pase fácil en la siguiente jugada, Reig falló desde el lateral, Silva cometió falta en ataque y Plaza Lara volvió a fallar un penalti. Cinco minutos desastrosos que pusieron la victoria en bandeja a los locales. Gonzalo Porras puso la máxima renta (22-17) a falta de tres minutos en lo que parecía ser la sentencia del partido, aunque Víctor Vigo maquilló un poco el resultado para los alcarreños con dos goles consecutivos que ponían el punto final al choque.

Al final 22-19 ante un público que respondió con una cerrada ovación al BM Valladolid, cuyo futuro está en el aire como entidad ante las dificultades económicas que atraviesa. Los vallisoletanos llevaban 36 años en la máxima categoría del balonmano nacional. Algunos espectadores invadieron la pista al final del encuentro para mostrar su apoyo a los jugadores en una temporada tan difícil. Tampoco lo tendrá fácil el Guadalajara, que pese a cerrar una buena campaña tendrá que asegurar ahora su viabilidad en los despachos.