Dos salvados, uno al ‘infierno’ y otro en vilo

22/05/2011 - 17:05 Rubén Martínez

alt
Foto: Nueva Alcarria
Ha sido una temporada ‘molto longuis’ para los equipos guadalajareños de Preferente, una categoría harto compleja y a la que costó adaptarse. Tardó en hacerlo el Horche, novato en estos lares de la Preferente pero sólo al principio ya que acorde la competición fue avanzando, los verdillos fueron creciendo como equipo hasta lograr una holgada permanencia. Así lo corrobora su técnico, Alfonso Gutiérrez, que califica la temporada de “exitosa” una vez que el objetivo de la permanencia se consiguió a falta de cinco jornadas para el final. De entre las muchas cosas buenas que tuvo el año, el técnico horchano destacó, por un lado, “el apoyo y el respaldo de la directiva durante todo momento y pasara lo que pasara, todos remábamos en la misma dirección”, y por otro lado, “la respuesta de los canteranos (Parejo, Yiyi, Pedrito...) y el impecable comportamiento de las ‘vacas sagradas’ del vestuario”. Al igual que el Horche, tampoco tuvieron buen arranque ni El Casar ni Azuqueca B. Sin embargo ambos respondieron con suerte dispar. Los campiñeros habían encajado siete derrotas en las primeras ocho jornadas, demasiada losa para un recién ascendido, al que el peso del descenso –del que no salió en toda la Liga– fue haciendo mella poco a poco. Ello desembocó en el fatídico descenso a falta de dos jornadas para el final. Para Manolo Rodríguez, técnico casareño “la clave de la temporada fue el derbi ante el Azuqueca B a falta de dos jornadas para el final”. Los casareños marchaban con 2-0 a su favor pasado el minuto 90 pero tras un final trepidante los rojinegros igualaron a dos. “Fue la sentencia, aunque también es cierto que tiene mérito haber llegado vivos a las dos últimas jornadas”, señaló el preparador gallego. Destacó “la entrega de sus chicos como lo más positivo de la temporada”.
Precisamente fue ese agónico empate el que terminó de encumbrar al Azuqueca B en la zona tranquila, aunque la relajación posterior hizo que la intriga por la permanencia se mantuviera prácticamente hasta el último suspiro. Con todo, para Juan Alonso, la temporada ha resultado “fantástica aunque con sufrimiento hasta el final, pero fantástica al fin y al cabo”. La permanencia de los rojinegros adquiere aún más valor si se tiene en cuenta que la plantilla estaba planificada para arrancar en Primera Autonómica. No obstante, a mediados de agosto, la Federación ofreció una plaza al Azuqueca B en Preferente ante la desaparición del Talavera. “Ello nos obligó a trabajar más aún si cabe y a base de entrega y esfuerzo acabamos logrando el objetivo”, subrayó Juan Alonso. El entrenador azudense, que se ha hecho ya famoso por los vídeos de motivación que muestra a los jugadores en los preámbulos de los partidos, también consideró la implicación de los jugadores como “trascendental” y valoró el hecho de que “varios integrantes del filial hayan trabajado durante todo el año con el primer equipo”. “Hemos creado cantera”, aseveró.

El Depor B, en vilo
Paradójicamente fue el Depor B el que sorprendió negativamente en la segunda vuelta tras un esperanzador primer tercio de competición. Los morados cabalgaban firmes por la zona media de la tabla pero las lesiones y el mal fario terminaron por trastocar al cuadro alcarreño, que fue perdiendo posiciones hasta verse acorralado por los puestos de descenso. Un arreón final, con dos triunfos consecutivos ante Azuqueca B y Consuegra posibilitaron al cuadro de José Arroyo desembarazarse del ‘infierno’ pero sólo momentáneamente ya que ahora depende de un hipotético descenso del Conquense de Segunda B a Tercera. Ello arrastraría a Hellín, Torrijos o Chozas (el que concluya cuarto por la cola en Tercera División) a Primera. Si el damnificado resulta ser Torrijos o Chozas, el Depor B descenderá automáticamente, aunque si el que pierde la categoría es el Hellín, los morados no se verán afectados ya que en ese caso se arrastraría a un equipo del otro grupo de Preferente.

El club, ante todo
Uno de los objetivos planteados por el club alcarreño era consagrarse en Primera Preferente para intentar el ascenso a Tercera División en las próximas temporadas, así como formar jugadores para el primer equipo. Los Nabil, Josema o Rafa Espada entrenan asiduamente con el primer equipo. Sin embargo para que estos jugadores vayan incorporándose poco a poco a la disciplina y los métodos del primer equipo sería conveniente que los morados mantuvieran la categoría ya que en caso contrario el salto entre el filial y el primer equipo sería demasiado grande. Carlos Terrazas, que ya estuvo en la cantera del Athletic es un técnico que cuida mucho este aspecto y por ello, sería primordial que el Depor B se quedara en Preferente.