Edu Reig: “Volver a vestir la camiseta del BM Guadalajara es un sueño”

27/07/2026 - 08:46 Alberto Moreno

El veterano extremo catalán es la incorporación más mediática del cub morado este verano. Asegura que volver al David Santamaría es “un sueño”.

Hay lágrimas que explican una historia mucho mejor que cualquier discurso. Las de Edu Reig durante su presentación como nuevo jugador del Balonmano Guadalajara fueron de esas. Apenas habían pasado unos minutos desde que Alejandro Ortiz comenzara a hablar cuando el lateral tuvo que detenerse para contener la emoción. No era la presión de un fichaje ni el vértigo de un nuevo reto. Era el peso de una década esperando volver al sitio donde siempre sintió que pertenecía.

“Cuando empezó Álex hablando se me revolvió todo lo que había vivido aquí desde que era muy joven”, recuerda ahora, con la serenidad que da el paso de los días. “Prácticamente media vida deportiva la he pasado en Guadalajara. Aquí hice grandes amigos, que hoy son como parte de mi familia, y viví momentos espectaculares”.

Mientras pronunciaba esas palabras durante la presentación, no veía únicamente el pabellón David Santamaría. Volvía a recorrer los pasillos del antiguo San José, recordaba entrenamientos, victorias, derrotas, compañeros y una ciudad que le vio convertirse en jugador de élite.

En Guadalajara nunca desapareció del todo el nombre de Edu Reig. Cada verano, cuando llegaba el momento de confeccionar la plantilla, la posibilidad de su regreso aparecía una y otra vez. Era casi una tradición. Él mismo reconoce que las conversaciones con el club han sido constantes durante mucho tiempo. “Han sido muchos años hablando con Álex para volver. Al final no era fácil porque la carrera de un deportista depende de muchas circunstancias, pero este verano ambos sentimos que sí era el momento”.

“Cuando eres joven miras mucho lo deportivo o lo económico. Pero con los años empiezas a valorar otras cosas mucho más personales. Esta vez sentí que era el momento para ayudar a Guadalajara y también el momento para mí”.

No es una frase hecha. Reig habla de regresar a Guadalajara como quien vuelve al lugar donde empezó todo: “Era donde yo quería estar. Cuando después de tantos años consigues volver, es inevitable emocionarte”.

Han pasado diez años desde que vistiera la camiseta del entonces Quabit Guadalajara. En ese tiempo ha crecido como jugador, ha vivido el balonmano profesional desde otra perspectiva y ahora regresa dispuesto a asumir un papel muy distinto. “El Edu Reig que vuelve es muchísimo más maduro”, explica y añade que “ahora pienso mucho más en el grupo que en las estadísticas individuales. Mi trabajo es ayudar a que el equipo crezca”.

No habla únicamente de lo que puede aportar con el balón en las manos. También quiere hacerlo desde el vestuario. Porque él sabe perfectamente lo importante que resulta encontrar referentes cuando uno empieza. “Yo tuve mucha suerte porque cuando llegué había jugadores veteranos que me ayudaron muchísimo. Aprendí de jugadores como Rajic y, sobre todo, de Fernando Bolea. Si hay alguien que ha sido el gran culpable de mi carrera deportiva ha sido Fernando. Compartir cinco años con él me enseñó muchísimas cosas que todavía hoy sigo aplicando”.

Cuando abandonó Guadalajara buscaba seguir creciendo como jugador. Francia terminó cambiándole también como persona. “Salir de tu zona de confort fue fundamental. En Guadalajara llevaba muchos años y prácticamente solo conocía esa realidad. Cuando sales descubres que estás solo y tienes que aprender a hacerlo todo por ti mismo”, relata y descubre que “aprendí a ser mucho más profesional. A cuidarme las veinticuatro horas del día, a entrenar mejor y a descansar mejor. Creo que gracias a eso hoy puedo seguir jugando con 37 años”.

Más allá de la pista
Edu Reig no ha regresado únicamente para marcar goles o defender. También quiere aportar todo aquello que ha visto funcionar durante años en algunos de los mejores clubes franceses. “He aprendido muchas cosas relacionadas con el marketing, la comunicación y la forma de hacer crecer un club. Mi intención es compartir esas ideas para ayudar al Guadalajara también fuera de la pista”, dice y concreta que “todo lo que pueda servir para que el club siga creciendo, ahí quiero aportar mi granito de arena”.

Objetivos deportivos
El Balonmano Guadalajara parte como uno de los grandes aspirantes al regreso a la Liga Asobal. Reig no rehúye esa responsabilidad, aunque pide prudencia. “Tenemos un equipo muy compensado y con calidad para luchar por el ascenso. Ese tiene que ser nuestro objetivo”.

Sin embargo, avisa de que el camino será mucho más complicado de lo que muchos imaginan: “He seguido la División de Honor Plata durante este último año y he visto cómo se están reforzando muchos equipos. El nivel ha subido muchísimo y nadie nos va a regalar nada. Aceptamos la etiqueta de favoritos porque venimos de Asobal, pero sabemos perfectamente que habrá muchos equipos peleando por lo mismo”.

El cuadro alcarreño partirá con la ventaja de contar con una espectacular afición que convierte en una olla a presión cada semana el David Santamaría. “Es un pabellón muy especial porque el público está muy cerca de la pista. Cuando un partido se complica, miras hacia la grada y la afición siempre responde. Ese ambiente ayuda muchísimo”, dice Reig.

Muchos deportistas llegan a los 37 años pensando en el final. Edu Reig, en cambio, transmite la ilusión de quien vuelve a empezar. “Para seguir jugando a esta edad tienes que ser una persona muy competitiva. Si no, la motivación desaparece y volver a Guadalajara ha supuesto una inyección enorme de ilusión. Tenía ganas de sentir otra vez esta camiseta, de volver al vestuario, de reencontrarme con la afición y de vivir otra vez esas noches de balonmano en el David Santamaría”.

CORTITO Y AL PIE

¿Un compañero que te haya marcado en tu carrera?
Valero Rivera.a
¿Un entrenador del que hayas aprendido mucho?
César Montes.
¿El pabellón más difícil en el que hayas  jugado?
En los años dorados de Cuenca, ese era el pabellón más difícil.
¿Tienes algún ritual para antes de los partidos? 
Tengo muchos. Soy muy supersticioso. Cuando salgo al campo, tengo que pasar la línea del centro con la pierna derecha, siempre me pongo la ropa del partido de la misma manera, mis rutinas de activación son siempre las mismas y en el mismo sitio. Se juntan muchas cosas en tantos años y ya lo automatizas.
¿Con qué momento inolvidable de tu carrera te quedas?
El año del ascenso con el BM Guadalajara en el San José; esos penaltis me marcaron porque yo era un chaval y suponía el paso a Asobal (30 de mayo de 2010).
Completa la frase: “Volver a Guadalajara es...”
 ...un sueño.