El Akasvayu Girona se ve obligado a dejar la ACB lastrado por su economía
01/10/2010 - 09:45
El técnico salmantino Vicente del Bosque aseguró en su presentación como nuevo seleccionador nacional que es un absoluto privilegiado y que es consciente de la responsabilidad que asume después de que el pasado verano el equipo español se proclamase campeón de la Eurocopa de Austria y Suiza. Del Bosque cree no obstante que es la mejor manera de llegar a la selección española y dice tener claros los objetivos a conseguir en su nuevo mandato, entre ellos, el de mantener el estilo que ha llevado al éxito.
El presidente del CB Girona y de la propia Akasvayu, Josep Amat, aseguraba que su empresa no podía seguir respaldando al club después de que el consejo de administración anunciase un déficit acumulado de etapas anteriores que rondaba los seis millones y medio de euros. Una deuda a la que se debe sumar los dos millones de euros avalados por las instituciones así como la cantidad que resulte del cierre definitivo de la última temporada.
Esa delicada situación motivó que las propias instituciones renunciaran a colaborar con el CB Girona. Pese a ello, los integrantes del consejo siguieron luchando para salvar la entidad. Lo lograron a medias. Un miembro del propio consejo había tapado los problemas de pasivo existentes. El gran escollo radicaba en cubrir los siete millones de euros de presupuesto para la próxima temporada. Un eslabón insuperable después de que en las últimas horas se rompiese un principio de acuerdo con una importante multinacional.
Llegado este punto ya no había más remedio que cerrar las puertas. El CB Girona disolverá la sociedad anónima y la próxima temporada sólo competirá en categorías de base. Una dura situación tras 20 años en la élite.
Falta de apoyo
El presidente y mecenas de la entidad, Josep Amat, aseguró atravesar uno de los días más difíciles de su vida. Yo mismo lo hubiera intentado de haber podido pero actualmente las entidades financieras no dan crédito a nadie, afirmó con tristeza. Amat, propietario de la inmobiliaria Akasvayu, que patrocinaba al club desde la temporada 2005-2006, se quejó de la soledad que ha vivido el club. Ya el pasado verano con la ampliación de capital nos dimos cuenta de que estábamos solos y la situación no ha cambiado, censuró.
Una pena para una ciudad que vivía en la liga ACB desde la temporada 88-89 aunque acabo perdiendo la categoría. A finales de esa misma temporada compraría la plaza que dejó vacante el Cacaolat Granollers-Grupo IFA. Una situación que mantuvo durante 20 años de forma consecutiva con un historial de títulos en los que figura la Copa FIBA (2006-2007) y el subcampeonato de la Copa ULEB de la pasada temporada.
Esa delicada situación motivó que las propias instituciones renunciaran a colaborar con el CB Girona. Pese a ello, los integrantes del consejo siguieron luchando para salvar la entidad. Lo lograron a medias. Un miembro del propio consejo había tapado los problemas de pasivo existentes. El gran escollo radicaba en cubrir los siete millones de euros de presupuesto para la próxima temporada. Un eslabón insuperable después de que en las últimas horas se rompiese un principio de acuerdo con una importante multinacional.
Llegado este punto ya no había más remedio que cerrar las puertas. El CB Girona disolverá la sociedad anónima y la próxima temporada sólo competirá en categorías de base. Una dura situación tras 20 años en la élite.
Falta de apoyo
El presidente y mecenas de la entidad, Josep Amat, aseguró atravesar uno de los días más difíciles de su vida. Yo mismo lo hubiera intentado de haber podido pero actualmente las entidades financieras no dan crédito a nadie, afirmó con tristeza. Amat, propietario de la inmobiliaria Akasvayu, que patrocinaba al club desde la temporada 2005-2006, se quejó de la soledad que ha vivido el club. Ya el pasado verano con la ampliación de capital nos dimos cuenta de que estábamos solos y la situación no ha cambiado, censuró.
Una pena para una ciudad que vivía en la liga ACB desde la temporada 88-89 aunque acabo perdiendo la categoría. A finales de esa misma temporada compraría la plaza que dejó vacante el Cacaolat Granollers-Grupo IFA. Una situación que mantuvo durante 20 años de forma consecutiva con un historial de títulos en los que figura la Copa FIBA (2006-2007) y el subcampeonato de la Copa ULEB de la pasada temporada.