El aliciente ante el Cádiz también estará en la portería con la vuelta de Sanmiguel

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: PEDRO S. GAITÁN. GUADALAJARA
FÚTBOL SEGUNDA DIVISIÓN B
El valenciano ha tenido que superar una temporada llena de dificultades
Para Sanmiguel la temporada que va a finalizar el domingo ha sido una verdadera carrera de obstáculos. El guardameta valenciano nunca había sufrido una lesión en su ya diltada trayectoria deportiva. Sin embargo, sin apenas iniciar la temporada, una hernia enguinal le hizo perderse parte de la pretemporada. Su afán de superación personal hizo añicos cualquier previsión médica en el proceso de recuperación, acortándolo en un mes, terminando la pretemporada y siendo el guardameta titular del equipo en el estreno de Liga en la tarde del sábado 30 de agosto.
Pero en ese mismo partido frente al Marbella sufrió otro infortunio, una inflamación en el cuádriceps por la que estuvo varias jornadas sin jugar. Sin embargo, y dando una vez más muestras de profesionalidad y cariño a los colores del Deportivo, Sanmiguel tuvo que jugar sin estar recuperado entre la sexta y la undécima jornada debido a la fractura en una mano de su compañero, Álvaro Núñez. Y para finalizar una temporada llena de dificultades, hace dos semanas sufrió un desmayo en el baño de su domicilio, debido al denominado síndrome vagal por el que recibió más de 20 puntos de sutura en la cabeza y en el rostro, a pesar del cual, no dejó de apoyar a sus compañeros en los entrenamientos.
“El año ha sido muy difícil para mí, pero estoy contento de haber superado todos los obstáculos”, recalca el emblemático portero del Depor, que, además, ha tenido que afrontar por primera vez una fuerte competencia con la llegada del internacional, Álvaro Núñez. Entre lesiones y la presencia del meta uruguayo, Sanmiguel tan sólo ha podido jugar ocho partidos, la mitad de ellos en un Escartín que le tiene un cariño especial. Su último partido fue el 18 de febrero en Jaén y también tuvo la mala suerte de encajar el gol en el primer minuto. Pero Sanmiguel asume con deportividad el papel que ha tenido que desempeñar: “He sido el primero en defender que tener dos porteros competitivos es una garantía para el club y voy a seguir defendiéndolo aunque me haya tocado a mí estar más tiempo en el banquillo. Hay que reconocer que en la última parte de la temporada Álvaro ha estado muy bien y también el equipo a nivel defensivo. Hay que saber ser deportista en los dos casos y los egos hay que saber esconderlos para el beneficio del grupo”.
Ante el partido frente al Cádiz, Sanmiguel asegura que la plantilla va a realizar un último esfuerzo para apurar las opciones de Copa del Rey o al menos, terminar con bue pie una temporada que el portero califica como “exitosa”. “Esta plantilla siempre se ha caracterizado por saber reaccionar después de un palo como el del otro día en Sevilla. Por nuestra parte, vamos a hacer todo lo posible para alcanzar la Copa del Rey. La esperanza es lo último que se pierde y no es ilógico que se den los resultados que nos puedan beneficiar. Lo que no se puede consentir es que nosotros fallemos el domingo, en parte también por nuestra afición, que se merece una alegría”, recuerda Sanmi.