Si la derrota ante el Toledo frenó la carrera del Azuqueca por alcanzar las posiciones de play-off, el empate cosechado ante el Piedrabuena prácticamente deja sin opciones de acabar cuarto al equipo de Quique López. El Azuqueca pecó de exceso de confianza en sus posibilidades y no pudo aprovechar los empates de La Roda, Almansa y Albacete B.
El Piedrabuena volvió a hacer un partido serio, dejando al margen esa crisis de confianza palpable durante toda la temporada que, ahora, una vez consumado su descenso, parece no pesarle tanto. La igualdad en el marcador refleja el equilibrio que imperó durante todo el partido en muchos aspectos del juego. Ambos equipos pecaron de cierta desorganización general y de grandes imprecisiones defensivas que alternaron con el acierto de cara al gol. El partido comenzó muy bien para el Piedrabuena que rentabilizó como nunca sus llegadas a la portería rival. Dos grandes jugadas, una muy bien hilvanada entre Raúl Castillo y Rojas además de otra individual de Eimar, hicieron saltar la sorpresa en el marcador.
Sorpresa
El 2-0 que a los 25 minutos de partido reflejaba el marcador ponía en evidencia el juego de los rojinegros que apenas si habían inquietado la portería que defendía el juvenil Marcos. La reacción del cuadro azudense tardó en llegar porque su juego en el centro del campo era denso y no le daba oportunidad de crear superioridades. Cuando lo hizo, fue porque optó por el juego directo al aprovechar la rapidez de los hombres que jugaban en línea de vanguardia. Quique López no dudo cambiar el diseño inicial por un planteamiento más ofensivo. El objetivo era que bien Néstor, Tito, Rober o José Vega fueran capaces de ganarle la espalda a los centrales verdiblancos. Ello permitió que Rober y Néstor lograran empatar un partido que se había puesto muy cuesta arriba.
Ataque total
El planteamiento atrevido del Azuqueca, de algún modo, puso en riesgo su seguridad defensiva, algo que el Piedrabuena no dudó en aprovechar para tratar de sacarle los colores a uno de los equipos que mejor rendimiento están logrando en este campeonato. En la segunda parte el partido perdió algo de efervescencia, sin embargo, las ocasiones volvieron entorno a la portería de ambos equipos. Especialmente intenso fue el juego del Azuqueca que con la entrada de Borja, ganó consistencia en el centro del campo. Eso le hizo gozar de algunas superioridades, con jugadas que llegaban por los extremos y que le regalaban alguna que otra opción de remate a los delanteros alcarreños. Uno de estos balones le llegó, nada más comenzar la segunda mitad, a Tito, que enganchó un gran remate de cabeza que terminó repelido por el palo. El partido se convirtió en un ir y venir a las áreas de los respectivos equipos en este tiempo. El partido se volvió loco en los minutos finales, y un gran disparo de Sergio Rojas, a falta de diez minutos para la conclusión, parecía darle la puntilla al Azuqueca (3-2). Atónitos e incrédulos por lo que estaba sucediendo, los de Quique López trataron por todos los medios de remediar el descalabro. Lo que consiguieron en parte con el gol logrado por Pascu al filo de la conclusión del encuentro, aunque, a tenor de lo poco que queda y la entereza de los rivales, se antoja insuficiente.
FICHA:
PIEDRABUENA: Marcos, Luis Campos, Eimar, Alberto (Chule, min. 48), Rojas, Iván Morales, Peri, Castillo, Cano, Arroyo (Ureña, min. 55) y Camacho.
AZUQUECA: Chus, Fuentenebro, Pancorbo, Fran (Nene, m. 45), Diego, Carlos (Mata, m. 70), Rober, Tito, Néstor, José Vega (Borja, m. 45) y Pascu.
ÁRBITRO: Fernández Manzaneque asistido en las bandas por Rodríguez Romero y Alberola Rojas, de la delegación de Toledo. Amonestó a Camacho, Raúl Castillo y Rojas por el Piedrabuena y a Tito, Borja Hernández y José Vega por el Azuqueca.
GOLES: 1-0, Min. 8: Rojas. 2-0, Min. 25: Eimar. 2-1, Min. 25: Rober. 2-2, Min. 40: Néstor. 3-2, Min. 80: Rojas. 3-3, Min. 90: Pascu.
INCIDENCIAS: Trigésimo cuarta jornada de liga disputada en el Estadio Municipal El Olivar de Piedrabuena ante 100 personas.