El Azuqueca prosigue su escalada
02/11/2013 - 20:40
Fue un partido entretenido, en algunas fases de ida y vuelta pero en líneas generales, dominado de cabo a rabo por el cuadro local. El Azuqueca tuvo un buen puñado de ocasiones para haber tenido un triunfo más plácido pero las deshecho y tuvo que ser un golazo de Charly en los albores del segundo tiempo el que decantara la balanza.
Comenzaron los rojinegros esgrimiendo sus mejores virtudes: compromiso, intensidad, actitud y ritmo. Fruto de ello comenzaron a llegar las primeras oportunidades de peligro. Con solo tres minutos de juego, Xabi Blas tiró una vaselina de ensueño que se marchó fuera y poco después fue un lanzamiento de Esaú el que se perdió besando el poste.
El debutante Alberto Perea actuaba de coche escoba mientras que Pablo Jiménez hacía de bisagra entre la defensa y el ataque. La lucha y la presión de Xabi Blas y Esaú provocaban el fallo en la salida de balón del Bakú-Hellín que solo tuvo un acercamiento reseñable en todo el primer tiempo. Remate de Pájaro que no ataja Javi Alonso. Rechace que intenta remachar Juanan a lo que responde Alonso con un verdaderlo paradón y disparo de Vega desde larga distancia. Llegando a la recta final del primer tiempo respondió el Azuqueca pero la madera se interpuso entre Esaú y el 1-0.
No sería así minutos más tarde, ya en el segundo tiempo. Asistencia espectacular de Pablo Jiménez al segundo palo y ahí aparece Charly para volear con vehemencia y deshacer la igualada.
Hecho lo más difícil, los rojinegros siguieron a lo suyo. A Yoyo Ocaña por el contrario no parecía gustarle lo que veía sobre el terreno de juego asi que dio entrada a Casiano y Óscar. Si ya de por sí, el partido estaba entretenido, salió Pascu por parte de los anfitriones.
Pudo sentenciar el Azuqueca en el 27 de la segunda mitad en una jugada iniciada por Xabi Blas, que está en todas. David Moreno habilitó a Pascu pero su remate a quemarropa fue repelido magistralmente por el cancerbero hellinero. No mató el partido y su rival aún tuvo una última ocasión en la cabeza de Alfonso que remató picado al lateral de la red ya en las postrimerías. Los azudenses sufrieron en la recta final. Tocó cerrar filas y achicar pero finalmente el triunfo se quedó en casa y los de Miguel López se olvidarán del descenso, al menos por un tiempo.