El Azuqueca recibe al Alcázar, la revelación de esta temporada

17/12/2011 - 18:12 Rubén Martínez

Nueva presidenta, mejor o peor que el gran ‘Mati’ lo dirá el tiempo. Nuevo técnico, tras el victorioso ciclo de Quique López. Y también nuevos jugadores, ni mejores ni peores, simplemente distintos a los que ya hicieron historia en el último lustro. Pero se mantiene la misma filosofía.
El Azuqueca afrontará este domingo –12.00 horas– la penúltima cita antes de cerrar la primera fase de la construcción de un nuevo proyecto, sentado en las bases de la austeridad y la responsabilidad pero con la ilusión por bandera. Y lo hace además en su templo sagrado, el San Miguel y ante uno de sus más directos rivales, el Gimnástico de Alcázar.
Todo un ‘partidazo’ que no despedirá 2011 –el jueves volverán a jugar– porque se verán las caras el equipo revelación de la temporada (Alcázar) con uno de los que al menos en las últimas campañas, siempre se ha mantenido arriba, nunca falla. Y menos en el San Miguel. Ese es el lugar donde el Azuqueca se siente más cómodo y sobre todo arropado por una afición inquebrantable. Donde despliega mejor su juego ofensivo, de toque cuando es posible, y de balones largos cuando se necesitan. Esaú es la inestimable referencia en punta de ataque, más aún con la baja de Roberto, que volverá a los terrenos de juego tras las fiestas de Reyes. Por las alas, casi seguro estarán Rafa Espada y Pascu, quizá Javi Hernández, lo que desplazaría al propio Pascu a la mediapunta. La duda es comprobar si Miguel López volverá a apostar por defensa de tres o optará por proteger más su retaguardia, principalmente tras los últimos resultados adversos. Y es que hasta hace pocas semanas, los azudenses no habían encadenado dos partidos sin conocer el triunfo. Si empataban o perdían una jornada, a la siguiente, zas: triunfo al canto y fuera dudas.
Pero ahora, el Azuqueca suma tres encuentros sin vencer y ha caído fuera del play-off por primera vez en los últimos tres meses. De todos modos ha tenido suerte porque tiene una oportunidad de oro para recuperar su plaza y tomarse las uvas entre los cuatro primeros. Lo hará si vence hoy al Gimnástico, rival que le precede en la tabla pero tan sólo con dos puntos de diferencia. No hay que confundirse, sería, en todo caso, un premio pero jamás el objetivo. La presión que se la queden otros. El de este domingo será un partido ya clásico, de los de Tercera de toda la vida. No en vano, rossoneros y rojillos se han visto las caras ni más ni menos que una treintena de veces en partido oficial, con un balance ligeramente favorable a los ciudadrealeños (12 victorias y 9 empates por 9 derrotas).
 
Tres ausencias sensibles
Miguel López no podrá contar con varios de sus hombres de peso. Se perderán el choque además del ya comentado Roberto, Álvaro Mata, que sufrió un fuerte esguince la semana pasada y Pancorbo, que deberá cumplir partido de sanción por ciclo de tarjetas. Pese a las bajas, los rojinegros, saltarán al césped del San Miguel como siempre, al ataque y conscientes de que en su estadio sólo se han escapado una derrota y un empate en toda la temporada. Además, el Gimnástico no es tan fiero lejos de su estadio y suma tres encuentros sin conocer la victoria fuera de casa. Dos derrotas y un empate son sus precedentes más cercanos. Aún así cuenta con el aval de contar con la defensa menos goleada del grupo (11 goles en 17 partidos) y una pareja letal en ataque: Toncheff-Parra, que acumulan dos tercios de todos los goles que marca el Alcázar. Por si acaso, no habrá que perderles de vista.
Al Azuqueca le llega la hora de la verdad, tiene que marcar territorio y dejar claro que sí que quiere disputar el play-off en junio. Frente al Alcázar este domingo y ante Villarrubia, el próximo jueves 22, se jugará buena parte de sus aspiraciones.