El Azuqueca retorna por sus fueros
El Azuqueca vuelve a la senda de la victoria, después del tropiezo de la semana pasada en Talavera de la Reina. El paso de La Gineta por el San Miguel sirvió para encadenar la tercera victoria seguida en casa y demostrar que el equipo va a más, a pesar de las bajas, del viento o de la mala fortuna. Los rojinegros respiran aliviados. Han dejado atrás la zona baja de la clasificación.
En la primera parte, las defensas se impusieron a los ataques, literalmente. Apenas una ocasión de Pascu, y porque La Gineta todavía no se había despejado del madrugón, al comenzar el partido y poco más. Y es que, los amarillos estuvieron muy bien plantados sobre el terreno de juego durante esta primera parte. Nueve por detrás del balón con Sotoca y David Álvarez incordiando la salida del balón. Un muro imposible de doblegar para un Azuqueca que, durante estos primeros 45 minutos, careció de profundidad. Y es que, cuando la medular no encuentra a Esaú, las ofensivas rojinegras son estériles.
Con el viento a favor, el Azuqueca saltó en el segundo acto con la intención de no dejar escapar a su rival. En cinco minutos avisó de lo que podía llegar a hacer, pero sin concretar nada. Los de Miguel López dominaban y destruían, piedra a piedra, la fortaleza manchega. Pero el fuerte ginetero no caía e, incluso, pudo abrir brecha en la muralla rojinegra. Error defensivo garrafal que tiene que solventar Javi Alonso echándose al suelo de forma poco ortodoxa. David Álvarez fue incapaz de regatear al meta local. El portero volvería a ser protagonista un minuto después al salir hasta los tres cuartos de su campo para resolver una ofensiva visitante. El Azuqueca contestaba por medio de Pascu, pero sin fortuna. Más que nada porque el mediocentro no compró lotería para la rifa al caer dentro del área.
Miguel López había visto las orejas al lobo. Había que cerrar la pequeña fisura de la muralla y dar más mordiente arriba. Así en el 64, del 3-5-1 pasó al eterno 4-4-2 con Charli como media punta y París en la medular. Los frutos los recogió tres minutos después: centro medido de Pascu al segundo palo y remate de Perea en plancha, 1-0. Con las defensas amarillas tiritando, Cuevas tiró de galones para salvar una vaselina que se colaba de David Moreno. Poco después, Esaú fallaba un penalti, Cuevas derriba a Charli en el corazón del área cuando se preparaba para fusilar a Félix, que hubiera dado al Azuqueca tranquilidad en los minutos finales. Y eso que La Gineta apenas inquietó y si lo hizo fue con balones largos, muy fáciles para la defensa rojinegra.