El Barcelona tratará de hacer valer su fútbol ofensivo para eliminar al rocoso Chelsea inglés
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
FÚTBOL LIGA DE CAMPEONES
Tras el 0-0 de la ida, las semifinales entre Barcelona y Chelsea se decidirán en Stamford Bridge en un duelo en el que ambos conjuntos saltarán al césped con opciones de meterse en la gran final de Roma, y al que llegan en estado de gracia tras las respectivas victorias en competición doméstica.
En el Camp Nou, el Barcelona dominó el partido casi por completo pero no pudo perforar la defensa inglesa, que cerró bien los espacios y anuló la calidad técnica de los blaugranas. Hoy, no obstante, se verá a un Chelsea totalmente diferente, por lo que el Barça, en principio, tendrá más espacio tras la defensa blue.
No pretenden cambiar
De hecho, como asegura siempre Pep Guardiola, el conjunto catalán no cambiará su estilo de juego, la base que ha permitido llegar a la final de Copa, a estar a un paso de proclamarse campeones de Liga y a estar en esta semifinal de la máxima competición continental.
Enfrente el equipo azulgrana tendrá a un Chelsea que, comandado por Hiddink desde el banquillo y por Lampard en el campo, llega en forma al partido y con ganas de repetir final, pues el año pasado cayó en la última ronda ante el Manchester, en la tanda de penaltis Precisamente, Lampard aseguró que mejorarán el fútbol desplegado en el Camp Nou, aunque defendió el estilo defensivo utilizado para conseguir el 0-0 final.
Por todo ello, se espera un duelo vibrante, con ocasiones en ambas porterías. Dependerá mucho de quién sea el primer equipo en inaugurar el marcador. De ser los locales, se encerrarían atrás y repetirían, por así decirlo, el juego del Camp Nou.
Sin embargo, si los blaugrana consiguen abrir la lata, los de Guus Hiddink se verían obligados a abrirse, a estirar las líneas, y ello facilitaría el juego ofensivo de un Barcelona que destaca por su peligrosidad y velocidad en las jugadas de ataque, sobre todo si los creadores, Xavi e Iniesta, tienen tiempo y espacio para hilvanar jugadas.
Pero una de las claves del partido será, sin duda, cómo solucionará Guardiola las importantes bajas en defensa. La zaga blaugrana estará huérfana de dos de sus puntales, el capitán Puyol por sanción y Márquez. Las opciones para suplirles son, además de la segura de Gerard Piqué, Martín Cáceres, Abidal y Touré Yaya.
En ataque, Guardiola tendrá la duda de última hora del francés Thierry Henry. El bigoleador en el Bernabéu acabó el clásico con molestias en la rodilla, y pese a que ha viajado a Londres, hasta el último entrenamiento no se conocerá a ciencia cierta si podrá ayudar a sus compañeros o no.
Quieren repetir
Por su parte, los jugadores del Chelsea afrontan el partido con toda la ilusión puesta en repetir final. No será fácil, pero apoyados por su público y con el importante regreso de un hombre clave como Ashley Cole esperan deshacerse de los blaugrana. Ballack, Lampard, Drogba e incluso el ex madridista Anelka pueden ser las principales amenazas para Víctor Valdés.
No pretenden cambiar
De hecho, como asegura siempre Pep Guardiola, el conjunto catalán no cambiará su estilo de juego, la base que ha permitido llegar a la final de Copa, a estar a un paso de proclamarse campeones de Liga y a estar en esta semifinal de la máxima competición continental.
Enfrente el equipo azulgrana tendrá a un Chelsea que, comandado por Hiddink desde el banquillo y por Lampard en el campo, llega en forma al partido y con ganas de repetir final, pues el año pasado cayó en la última ronda ante el Manchester, en la tanda de penaltis Precisamente, Lampard aseguró que mejorarán el fútbol desplegado en el Camp Nou, aunque defendió el estilo defensivo utilizado para conseguir el 0-0 final.
Por todo ello, se espera un duelo vibrante, con ocasiones en ambas porterías. Dependerá mucho de quién sea el primer equipo en inaugurar el marcador. De ser los locales, se encerrarían atrás y repetirían, por así decirlo, el juego del Camp Nou.
Sin embargo, si los blaugrana consiguen abrir la lata, los de Guus Hiddink se verían obligados a abrirse, a estirar las líneas, y ello facilitaría el juego ofensivo de un Barcelona que destaca por su peligrosidad y velocidad en las jugadas de ataque, sobre todo si los creadores, Xavi e Iniesta, tienen tiempo y espacio para hilvanar jugadas.
Pero una de las claves del partido será, sin duda, cómo solucionará Guardiola las importantes bajas en defensa. La zaga blaugrana estará huérfana de dos de sus puntales, el capitán Puyol por sanción y Márquez. Las opciones para suplirles son, además de la segura de Gerard Piqué, Martín Cáceres, Abidal y Touré Yaya.
En ataque, Guardiola tendrá la duda de última hora del francés Thierry Henry. El bigoleador en el Bernabéu acabó el clásico con molestias en la rodilla, y pese a que ha viajado a Londres, hasta el último entrenamiento no se conocerá a ciencia cierta si podrá ayudar a sus compañeros o no.
Quieren repetir
Por su parte, los jugadores del Chelsea afrontan el partido con toda la ilusión puesta en repetir final. No será fácil, pero apoyados por su público y con el importante regreso de un hombre clave como Ashley Cole esperan deshacerse de los blaugrana. Ballack, Lampard, Drogba e incluso el ex madridista Anelka pueden ser las principales amenazas para Víctor Valdés.