El Brihuega pasa a la final de los play-off de ascenso a Primera tras un partido ajedrecístico y una prórroga espectacular
02/05/2015 - 10:08
Restan 40 segundos para el final de la prórroga en el Virgen de la Peña de Brihuega y el Valdepeñas se dispone a lanzar un doble penalti para forzar los penaltis en el segundo partido de los play-off de ascenso a Primera División. El cuadro ciudadrealeño cuenta con un especialista como Joan Linares, máximo goleador en la historia de la Liga Nacional de Fútbol Sala, pero es otro veterano, Kikillo el que toma la responsabilidad. Sorprendentemente, su lanzamiento ni siquiera encontró portería. Cerca, muy cerca, Joan se lamentaba porque no le hubieran dejado lanzar. Según parece, un doble penalti marrado en la ida empujó a su técnico a inclinarse por Kikillo.
Ese fue uno de los detalles, pero no el único. Tampoco fue el único que tuvo como protagonista a Kikillo. Porque el jugador mostoleño estuvo a punto de empatar la contienda a 20 segundos del final del tiempo extra, pero su lanzamiento lo rechazó la madera.
Igual que, dos minutos antes, los dos palos de la portería defendida por Luque habían rechazado un intento de despeje de Kiki. Entonces el marcador reflejaba un 2-1 para el Brihuega. Unos guarismos que cambiarían segundos más tarde. El tiempo que tardó el rechace de la madera en caer en los pies de Zamo, levantar éste la vista y, desde medio campo, batir con una obra de arte a Coronado. Era el 3-1 que parecía cerrar la eliminatoria, aunque Borrel, otro mítico de este deporte, dio oxígeno a los suyos poco después.
Antes, mucho antes, cuando el partido disputaba su tiempo reglamentario, los detalles estuvieron ensombrecidos por la partida de ajedrez que Rubén Barrios y Raúl Aceña celebraron desde los banquillos. Todo lo que en la prórroga fue pasión y puro fútbol sala, durante el choque fue tacticismo y respeto. Demasiado. Tanto que cualquier leve variación sobre el guión previsto, generaba un seísmo de enormes dimensiones. Así aconteció en el minuto 12 cuando Miguelito vio la segunda amarilla y fue expulsado.
Rubén Marcos sacó tajada de la superioridad y adelantó a los suyos.
Valdepeñas quedó tocado, pero reaccionó gracias a un mal despeje de Carlos. De primeras el balón dio en la madera, pero luego cayó plácidamente en los pies de Francisco que sólo tuvo que embocar a la red. El empate atormentó a los locales, especialmente a Párraga que se marchó a vestuarios por protestar.
Si táctica fue la primera mitad, peor aún fue la segunda. Incluso el Brihuega amenazó con sacar el portero-jugador, pero, aparte de vestir la camiseta, en ningún momento hubo amago de que Javi Conde fuera a reemplazar a Luque.
Con tablas se llegó al tiempo extra y ahí sí que se vio fútbol sala. Valdepeñas, plagado de veteranos, dio un paso atrás y Brihuega mostró más colmillo. A cinco segundos del descanso del tiempo extra, Blecua dio la primera dentellada y obligó a Valdepeñas a jugar con Contreras como portero-jugador. El ajedrez, por fin saltó por los aires y la pasión derrumbó los corsés. 180 segundos en los que pudo pasar de todo. Pero pasó lo que pasó, que la suerte sonrió al Brihuega y que los briocenses ya están en la final de los play-off.