El Depor comienza el exilio con buen pie

25/08/2013 - 23:18 Rubén Martínez

Apartado de los focos y el glamour de la Liga Adelante ayer comenzó una nueva etapa en el Deportivo Guadalajara, la del forzoso exilio a Segunda B. Tras consumarse el descenso administrativo y producirse la diáspora de cuerpo técnico y jugadores –solo continúan Espín y Zazo– los morados se han reciclado con el afán de recuperar su plaza en Segunda (legítima deportivamente) lo antes posible.
nconclusa queda la obra de Carlos Terrazas, autor material de un ascenso y dos permanencias, sin duda los mejores años en la historia del deportivismo... cualquier tiempo pasado fue mejor. Nostalgias a un lado, Carlos Pérez Salvachúa tiene entre manos la ardua tarea de recomponer filas y conformar un bloque competitivo para acometer el ascenso en junio.
Poco tiempo tuvo el madrileño para preparar la primera jornada liguera ante el Almería B. Algunos futbolistas que fueron de la partida ante el cuadro almeriense tan solo contaban con un par de sesiones a las órdenes de Salvachúa. Y aún así, el conjunto alcarreño superó, y con toda justicia, al cuadro rojiblanco. Apenas medio millar de espectadores otorgaron al Escartín un aspecto desangelado y frío. Además, las primeras llegadas del filial almeriense, casi sin despeinarse, no auguraban nada bueno.
 
Empieza mejor el Almería B
Con el conjunto deportivista aún muy verde tácticamente y con los jugadores buscando su sitio, los de Juan Carlos Cintas merodearon la meta de Álvaro Campos con sendas incursiones de Sergio Iglesias y Paredes finalizadas sin fortuna por Samuel y Nono. Era el minuto 2 y prácticamente hubo que esperar hasta el 75 para volver a tener noticias ofensivas del cuadro foráneo.
Entremedias, dominio territorial del Deportivo con más o menos temple. Tras la inestimable referencia de Quique como 9, Jairo y Zazo lanzaban la segunda línea de presión en una de las maniobras más concienzudas y más visibles del cuadro alcarreño. En los costados, Jesús Álvaro y Javi López completaban el esquema 4-1-4-1 heredado de Terrazas. En ese dibujo, Zazo es la brújula, el epicentro de las operaciones, el Jony del año pasado en resumidas cuentas porque Tello no llegó a cuajar en esa posición de único pivote. Por cierto, falta por ver a Prosi, ese jugador distinto que tiene que marcar las diferencias en los últimos metros. El caso es que los de Salvachúa iban ganando metros con el paso de los minutos pero evidentemente faltaba rodaje y compenetración en la zona de finalización. Sin disparos a puerta por parte de ninguno de los dos equipos y más bostezos que otra cosa los primeros 45 minutos tocaban a su fin.
 
Mejor tras el descanso
En el segundo tiempo, el Guadalajara aumentó sus prestaciones sobre todo en la faceta atacante. Al poco de la reanudación, Quique tuvo la primera gran ocasión de peligro en un mano a mano ante Víctor que cruzó en demasía. Serviría de preludio al primer y único gol de la tarde. Falta escorada desde el lateral derecho del área y Quique sorprende al meta visitante con un disparo raso.
No reaccionó el Almería B hasta el último cuarto de hora al ver el partido perdido y, en parte, gracias a los cambios de Juan Carlos Cintas. Nono se revolvió en el área y obligó a Álvaro Campos a su primera gran parada con la elástica morada. Después fue Dani Romera el que obligó a lucirse al cancerbero, que también tuvo que desbaratar un libre directo de Nico Varela ya en las postrimerías. Importante victoria y ya quedan tres puntos menos para conseguir el objetivo del ascenso.