Foto: José Luis Algara
El Deportivo Guadalajara encajó su sexta derrota de los últimos siete partidos ante el Xerez. Quizá no mereció tal suerte el conjunto morado, dueño y señor del balón prácticamente durante todo el partido. Sin embargo, enfrente se encontró con un rival especialmente aguerrido y sobre todo inteligente y pragmático. Los azulinos ayer de rosa y negro llevaron el choque a su terreno, impusieron el ritmo que más les beneficiaba y sobre todo tuvieron una incipiente dosis de pegada. Precisamente pegada e ideas fue de lo que adoleció el cuadro alcarreño, que no pudo plasmar su mayor posesión en un resultado positivo.
Los primeros compases desvelaron un panorama bastante halagüeño para el equipo anfitrión. Pese a contar con una zaga de circunstancias Ander Gago, Javi Soria, Gaffoor y David Fernández los morados saltaron al césped con una gran entereza y la convicción de lograr los tres puntos. Jonan aglutinó el protagonismo mandando balones peligrosos por encima de la defensa, casi siempre buscando a Aníbal o la velocidad de Iván Moreno en las diagonales.
Error imperdonable
Parecían tener la papeleta controlada los hombres de morado cuando el primer acercamiento visitante significaba el 0-1. Y encima fue en una pifia de risa en un saque de banda aparentemente inofensivo del Xerez. El balón llegó franco a la posición donde aguardaban los dos centrales alcarreños pero ello provocó la indecisión. Gaffoor pensó que Javi Soria estaba mejor colocado para despejar y Javi Soria creyó que sería el francés el que desbarataría el peligro así que encogió la pierna y no despejó. Esas décimas de segundo fueron sagazmente aprovechadas por un delantero que no se lo piensa dos veces: Íñigo Vélez. Se coló entre los centrales, el balón botó y cuando estaba arriba vio la oportunidad de lucirse y de chilena mandó el balón a las mallas. A pesar del mazazo, el Depor no cambió su planteamiento aunque eso sí su autoestima se vio severamente dañada. El cuadro de Terrazas siguió a lo suyo.
Tenía el balón ante un rival que esperaba atrás. Antes de llegar al primer cuarto de hora Iván Moreno acarició el empate pero Toni Doblas sacó la manopla enviando el disparo de El Potro de Plasencia a córner. Se enrabietó el Depor para intentar devolver la igualada al marcador pero el 1-0 había hecho mella. Pese a seguir mandando en el juego, los alcarreños se habían descolocado. Gaffoor no perdía de vista a José Mari. El exmilanista empezó de palomero como referencia ofensiva pero con el paso de los minutos retrasó su posición a la de delantero mentiroso y ahí sí que hacía daño. Con Íñigo Vélez como hombre más adelantado, José Mari era la brújula del Xerez. Su calidad oxigenaba el juego y permitía las subidas desde segunda línea de Capdevilla o Pablo Redondo. Tal vez el que tenía menos incidencia de lo habitual en el equipo fue Cordero, demasiado espeso en la elaboración.
Tampoco lo necesitaba el cuadro de Vicente Moreno. Los deportivistas concedían demasiadas facilidades y los gaditanos se las apañaban con muy poquito para rondar la meta de Saizar. Una espectacular volea de Pablo Redondo a pase de Mendoza desde la izquierda obligó a desperezarse al cancerbero vizcaíno. Luego Íñigo Vélez y el propio Pablo Redondo volvieron a rondar el marco local. Entremedias, solo Ander Gago había podido hurgar en la zaga andaluza. Un dato a tener en cuenta fue el enorme número de faltas cometidas por el cuadro visitante. Hasta un total de diez sólo en los primeros 35 minutos a fin de evitar la continuidad en el juego morado. Pero claro, de tanto jugar con fuego, al final en una de esas interrupciones una falta en la frontal del área supuso la igualada. Javi Soria se redimió del 0-1 con un libre directo precioso que cogió a Toni Doblas mirando al tendido. Además, lo celebró efusivamente y con rabia el jugador conquense, sabedor de que no atraviesa por un buen momento. El caso es que dio vida al Depor. Lo necesita Javi.
Falta profundidad
Casi se le cae la baba al Escartín mediado el primer tiempo cuando los suyos trenzaron una jugada eterna con más de 22 pases seguidos sin que nadie del Xerez tocara el esférico. El problema: la enorme falta de profundidad. Ernesto no tuvo su día y ya van unos cuantos, Aníbal se peleaba con Lombán y Robusté pero tampoco podía hacer milagros y Gerard Badía no fue la bisagra entre la defensa y el ataque. De hecho, el técnico Carlos Terrazas introdujo cambios, y significativos, en el descanso del encuentro de ayer. Salieron los dos refuerzos invernales, que para eso están para sumar, y el dibujo cambió de 4-2-3-1 a 4-4-2 con Aníbal y Collado compartiendo labores en la delantera. Por cierto, una declaración de intenciones para Rodri. El utrerano lleva tres partidos sin disputar ni un solo minuto. O no hace lo que quiere Terrazas o esta situación no es comprensible para un futbolista de su talento. Comenzó el segundo acto. El técnico local ponía toda la carne en el asador y el Depor, al igual que en el primer tiempo, arrancó con ímpetu. Los saques de esquina volvían a ser una de las mejores armas pero el conjunto gaditano, con la lección bien aprendida, defendía con los 11 jugadores dentro del área. El cuadro de Vicente Moreno había perdido frescura y mordiente respecto al primer tiempo.
El Guadalajara iba a más pero seguía con su mal endémico, la falta de pegada. Lo probaron los morados en una jugada ensayada finalizada por Javi Soria y en las acometidas de Iván Moreno que por cierto se fue diluyendo poco a poco pero faltaba chispa en los últimos metros. Parecía incluso que el Xerez había renunciado al ataque, estaba embotellado. Pero quien a hierro mata, a hierro muere y los andaluces golpearían al Depor donde más le duele, a balón parado. David Lombán, un central como la copa de un pino, se elevó por encima de los zagueros morados y quitó las telarañas de la escuadra alcarreña en el minuto 75.
Había poco margen de tiempo e incluso dos minutos después el Xerez se quedó en inferioridad numérica por la absurda expulsión de José Vega, que había entrado al campo 12 minutos antes. Pero ni aún así. El Depor tenía mucha posesión pero estaba falto de ideas así que los minutos fueron pasando y ni siquiera el Xerez vio peligrar la victoria en el tramo final. Lo único bueno, que los de abajo también fallaron y el descenso sigue a nueve puntos.
FICHA:
DEPORTIVO: Mikel Saizar, David Fernández, Gaffoor, Javi Soria, Ander Gago, Jony, Jonan (Collado, min. 46), Iván Moreno, Gerard Badía (Nico, min. 46), Ernesto y Aníbal..
XEREZ: Toni Doblas, Mendoza, David Lombán, Cordero, Rafa García (Barber, min. 63), Pablo Redondo, Capdevilla (José Vega, min. 59), Robusté, Jose Mari e Iñigo Vélez (Tato, min. 87)..
ÁRBITROS: Arias López (Colegio Cántabro) asistido en las bandas por Juan González y Álvarez Zárate. Mostró cartulinas amarillas a David Fernández (minuto 70), Aníbal (minuto 85) y Jony (minuto 87) y Rafa García (minuto 36) en el Xerez. Fue expulsado por doble amarilla el xerecista José Vega en el minuto 77.
GOLES: 0-1, Min. 7: Iñigo Vélez. 1-1, Min. 37: Javi Soria. 1-2, Min. 75: David Lombán.
INCIDENCIAS: Partido de la 24ª jornada de Liga Adelante disputado en el Pedro Escartín. 3.000 espectadores.