El Depor se trae un empate que sabe a victoria

17/11/2013 - 21:55 Optasports

El Deportivo Guadalajara logró una auténtica hazaña en el Carlos Belmonte. El equipo de Carlos Salvachúa fue capaz de equilibrar un contundente 3-0 en casa del líder, un Albacete que está realizando una buena temporada y que se postula como uno de los favoritos al ascenso.

También es cierto que la goleada hubiese sido totalmente injusta, en absoluto acorde a los visto sobre el césped albaceteño. Los visitantes ya habían realizado méritos de sobra para haber marcado más de un gol, pero la falta de acierto en la portería de Dorronsoro, junto a la tremenda puntería de Rubén Cruz, autor de los tres goles de su equipo, habían desnivelado la balanza de manera demasiado cruel.

Para empezar, el Depor no mereció llegar al descanso con el resultado en contra. La disposición de Carlos Salvachúa fue idónea para anular el juego creativo de los manchegos, con una consigna clara: no dejar sacar el balón jugado a la defensa del Albacete, evitando la transición por el centro del campo. Esto provocó multitud de errores de entrega en los locales, que no acertaban a realizar su habitual fútbol de toque. Álvaro Zazo por delante de la defensa, ayudado por Jairo y Mateo en la presión sobre Indiano y Mario Ortiz, los diseñadores del juego de ataque local, realizaron una labor impecable.

Incluso los visitantes gozaron de una clara ocasión en un disparo cruzado de Quique, culminando así un buen contragolpe que puso contra las cuerdas al Albacete. Sin embargo, la calidad de los futbolistas del Albacete fue decisiva.

En la única jugada de ataque bien trazada por los hombres de Luis César Sampedro llegó el gol de Rubén Cruz, el Pichichi del equipo manchego, que anotó su octavo tanto de la temporada y primero de su tarde pletórica. Raúl Ruiz dejó en evidencia a Espín con un caño soberbio sobre la misma línea de fondo, posterior pase atrás y el primer gol del partido. Un gol tan injusto para el marcador como bello por su ejecución.

La segunda mitad fue una auténtica locura. A los 30 segundos de la reanudación, una bonita jugada de Mateo, con pase al borde del área sobre Quique y posterior zambombazo de éste, obligó a Dorronsoro a emplearse a fondo cuando ya se festejaba el gol en el banquillo visitante.

Sin embargo, fue Rubén Cruz el que dispuso de mayor puntería de cara al marco, imponiendo el 2-0 a los 57 minutos de partido, rematando la faena cinco minutos después. Pero el Depor no arrojó la toalla, supo mantener el tipo y la fe, logrando dos goles en apenas un minuto, sacando totalmente de sitio a un Albacete que llegó a marcase a sí mismo por medio de Jorge Díaz. El fútbol, al menos por una noche, fue justo en el Carlos Belmonte.