El Deportivo Guadalajara deja escapar otro tren

01/12/2013 - 21:02 Optasports

El Deportivo Guadalajara cayó por la mínima en su visita al terreno de juego del Arroyo y perdió otro tren para meterse en la zona noble de la clasificación. Un tanto de Boades en el último minuto fulminó las esperanzas del conjunto alcarreño que se queda a cuatro minutos de los puestos que permiten disputar la zona de ascenso.


Comenzó el partido como casi siempre en el Municipal, el Arroyo presionaba con intensidad hasta llegar someter al equipo rival. Pero pronto se sacudió el Guadalajara el empuje local. En el minuto 4 Jairo dispuso de la primera ocasión visitante, al disparar rozando el palo de la meta defendida por Juanma. Estuvo ligeramente mejor el Depor en la primera mitad, aunque sin inquietar demasiado a los arroyanos, que hicieron gala en todo el partido de una gran solidez defensiva, maniatando en todo momento al rival.


El juego se desenvolvía entre las interrupciones y los continuos balones aéreos que peleaban ambos conjuntos. El terreno de juego tampoco ayuda demasiado a disfrutar de un gigantesco espectáculo futbolístico, dadas sus dimensiones y césped, un tamaño que se hacen aún más pequeñas por algunas predisposiciones tácticas. El balón dividido fue la constante de la primera mitad, pasando de ser un lance más del juego a una habitual que caía unas veces del lado local, y otras veces del visitante. En el minuto 33 llegaría la mejor ocasión del Arroyo en la primera mitad tras una falta botada por Juanjo desde la derecha que nadie acertó a rematar. Álvaro Campos atrapó en dos tiempos.


La segunda parte fue un partido totalmente distinto, dominado sin tapujos por un Arroyo más convencido de ganar el encuentro, quizás por sus urgencias en la tabla clasificatoria. Sin embargo, la mejor ocasión en el partido de los de Carlos Pérez Salvachúa llegaría pocos minutos después de la reanudación, tras una cabalgada en velocidad de Quique por banda izquierda, su pase al punto de penalti fue alcanzado por su compañero Álvaro Zazo, pero lo mandó muy alto. Hasta este momento la mayoría de las ocasiones del partido habían llegado a balón parado, o en contraataques fugaces que no llegaban a buen puerto.


Se echaba de menos en el Arroyo más protagonismo de sus dos delanteros Juanfran y Espinar, éste último titular por la baja por sanción del habitual Willy. Sus apariciones no se hicieron esperar mucho y una conexión entre ambos originó la primera clara ocasión arroyana. Un balón que Juanfran mandó desviado tras efectuar un desmarque al primer palo al recibir un pase de Espinar. Bajo la tutela de los veteranos Bezares y Buades se vio un gigantesco Arroyo en la segunda mitad, obligando al Guadalajara a estar agazapado en su área. Seguirían llegando las ocasiones, pero con el mismo desenlace, el poco acierto local. Fue el propio Bezares el que dentro del área dispuso de una pelota franca que no acertó a empalar, más acostumbrado él a labores de recuperación.


El Depor seguía sin generar peligro, sólo llamando a la meta de Juanma con disparos lejanos. Por su parte, el acoso arroyano dio sus frutos en el minuto 90 cuando en uno de los muchos centros al área el balón golpeó en el brazo del visitante Moyano, el colegiado señaló penalti y en Arroyo se rememoraron viejos fantasmas. El encargado fue el líder del rebaño, Abel Buades, que con una pasmosa tranquilidad posó el balón en las redes de manera rasa, casi sin tomar carrera, llegó el éxtasis al Municipal.