El Deportivo ha cubierto 22.000 kilómetros en viajes por el sur

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: PEDRO S. GAITÁN. GUADALAJARA
Retuerta recuerda que “al prinicipio todos hubiésemos firmado ser novenos en este grupo”
La temporada recién finalizada ha significado la consolidación del Deportivo en Segunda B, superando obstáculos como el de la inclusión en el temido grupo andaluz o los complicados meses de octubre y noviembre, en los que el conjunto morado estuvo coqueteando con los puestos de descenso.
En esos momentos, el club no perdió los nervios y prefirió mantener la confianza en el anterior entrenador, Rafael Carrillo, en contra de muchas voces que clamaban contra el técnico cordobés aunque después, y cuando el equipo había recuperado la tranquilidad clasificatoria, le destituyó, dando la oportunidad al segundo técnico, Carlos Pérez Salvachúa, con el que el Deportivo recuperó la alegría en el juego y la buena senda de resultados. “Independientemente de los números, el cambio fue acertado porque se ha visto otro equipo”, argumenta el presidente, Germán Retuerta, recalcando que “siempre intento tomar las decisiones por el bien del Deportivo. Después de la primera vuelta creímos que teníamos plantilla para estar más arriba, como así se ha demostrado, y por eso decidimos cambiar de entrenador. Formamos una buena plantilla. Al principio de temporada todos hubiésemos firmado el noveno puesto que hemos conseguido, pero también es cierto que el equipo podía haber dado más de sí en la primera mitad del campeonato”, apostilla.
Así que como bien dice el presidente esta temporada ha servido “para aprender muchas cosas, para sufrir al comienzo y para disfrutar al final”.
Retuerta califica la campaña como “muy positiva”, ya que “estar en el grupo andaluz era un reto para nosotros”. Sin embargo, el presidente intentó inculcar su filosofía de vida al resto de los integrantes del equipo: “Nunca he tenido miedo a nada y es el trabajo el que hace superar los diferentes obstáculos”, dificultades que se han traducido en la competitividad de los rivales, pero sobre todo en los 22.000 kilómetros que el club tuvo que realizar en 19 desplazamientos (más de 1.100 por partido), que ha supuesto un notable incremento en el presupuesto, mermando también la capacidad física de los futbolistas.