El Espanyol, en el pozo liguero, recibe al intocable Barça en un derbi desigual

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Uno vive en una balsa de aceite, disfrutando del momento y con más miedo al exceso de euforia que a los rivales. El otro hace equilibrios en la cuerda floja, sufriendo cada día y, ahora sí, asustado con la posibilidad de descender a Segunda División a las puertas del estreno del nuevo estadio en Cornellà. Son Barça y Espanyol. 35 puntos les separan en la Liga. Sólo Eto’o ha marcado más goles en la competición de la regularidad (18) que todos los jugadores blanquiazules juntos (17). Sobre el papel no hay color. Pero un derbi siempre es diferente.
Alicientes no faltarán en la cita (hoy, a las 22.00 horas). El Espanyol, en una nueva vuelta de tuerca, estrenará entrenador en la persona de Mauricio Pochettino, ex defensa argentino del club en la última década que conecta con el vestuario blanquiazul y con la afición. Este martes por la tarde fue presentado pocas horas después de la destitución del efímero Mané, que su vez había reemplazado a Bartolomé Márquez.
A cinco puntos de la salvación en la Liga, no parece muy conveniente para el Espanyol desgastar fuerzas ante el Barça en la Copa. Pero puede ser un partido para recuperar la confianza. De la Peña ya tiene el alta médica, aunque será reservado para la Liga. Y a Tamudo, quizás la única esperanza perica, le quedan 15 días de baja por una lesión muscular.
El Barça jugará con su equipo copero, el que eliminó al Atlético en octavos. En principio deberían descansar jugadores como Valdés, Puyol, Abidal, Xavi, Messi, Eto’o y Henry, pero Guardiola sabe que en un derbi no valen las confianzas. Sólo Iniesta, que recupera el tono físico poco a poco tras su lesión, parece tener una plaza fija en el once junto a Bojan y el portero Pinto. Para conocer la lista habrá que esperar al entrenamiento de la mañana de este miércoles.
Guardiola, que este martes en rueda de prensa confesó que no desea el descenso del Espanyol, mostró su inquietud porque no sabe cómo enfocará el partido Pochettino. Siempre estudioso de sus rivales confesó: “Sabíamos cómo podía preparar las cosas Mané, pero ahora habrá que verlo sobre la marcha. Supongo que jugará mucho con el factor emotivo de sus jugadores”.

El triste precedente liguero
Para que al partido no le falte de nada queda el factor ambiental, marcado por los incidentes en el derbi jugado en Montjuïc el 28 de septiembre. Ganó el Barça 1-2 después de una interrupción de diez minutos debido al lanzamiento de bengalas de un grupo de aficionados radicales del club azulgrana liderados por los Boixos Nois, ya expulsados del Camp Nou y de la lista de peñas por Joan Laporta, pero activos en algunos desplazamientos. Los seguidores blanquiazules invadieron el césped en señal de protesta. Se rozó la tragedia. Como medida preventiva, el Espanyol sólo ha puesto entradas a la venta para sus socios, pero los radicales han avisado que ya tienen algunas en su poder. Las medidas de seguridad serán máximas.
Hasta el árbitro es noticia. El asturiano Muñiz Fernández sustituye al cántabro Pérez Burrull, castigado en la ‘nevera’ por su lamentable arbitraje en el Madrid-Osasuna del pasado domingo.